Se dice cuando alguien se desorienta, se despista fuerte o pierde el rumbo, ya sea literal o en plan mental. Vamos, que se le va la olla un rato y toma decisiones sin sentido, como si no supiera ni dónde está parado. Vale para un lío, un enamoramiento o una racha mala. Muy de andar sin brújula.
"Desde que le subieron el sueldo, Paco perdió el norte: se compró una moto, invitó a media peña y acabó en un bar de Triana preguntando por la playa."
Se dice cuando estás relajado, vacilando y pasando el rato con la gente, ya sea echando chistes, hablando paja o simplemente jodiendo sin mala intención. Es plan cero estrés, puro buen ambiente con los panas. En Venezuela se usa muchísimo y suena a tarde libre, playa y risas.
"Nos fuimos pa' la playa y terminamos en el malecón echando broma con los panas, entre chistes y una fría. Cuando vimos la hora, ya no pasaban ni los carritos."
Se usa para decir que hay algo en cantidad brutal, a montones, como si sobrara. Puede ser comida, plata, trabajo, gente, lo que sea. No siempre implica que sea bueno, pero muchas veces se dice con orgullo o para presumir un poquito. Bien piurano y bien útil cuando la cosa está desbordada.
"Causa, después de la pesca caigan a mi jato, que hay ceviche como cancha y su chelita heladita para rematar."
Saludo paraguayo en guaraní que equivale a un ¿qué tal? o ¿cómo andás?. Se usa entre amigos, familia o gente del barrio para arrancar charla con buena onda. Es súper común oírlo mezclado con castellano, tipo jopara. Si lo tirás con una sonrisa, ya ganaste media conversación.
"Mba'eteko, che ra'e, ¿todo tranqui? Hace rato no te veo por el barrio, vení pues y tomamos un tereré un rato."
En Chile, y bien del Maule, se le dice al compadre todoterreno que aparece donde sea y arma el panorama al tiro. Llega con música, parrilla, copete y ganas de carretear, aunque estén en el cerro, la playa o el campo. Es el que prende la junta sin que nadie lo invite. Y sí, suele caer con cero aviso.
"Mira quién llegó con el parlante y la parrilla en la camioneta. Ese compadre es gallo de los cerros, en cinco minutos ya tiene el asado y el carrete andando."
Se dice cuando estás reventado, sin energía y con cero ganas de hacer nada. Es ese cansancio que te deja tirado, como si el cuerpo se hubiera apagado y solo te quedara respirar y quejarte. En Ecuador suena bien coloquial y medio dramático, perfecto para después de una farra o una semana pesada.
"Ñaño, después de la farra de anoche quedé hecho pavo, hoy ni a la tienda voy, me quedo tirado viendo tele y ya."