Expresión muy usada cuando alguien se pone desafiante, se encara o se pone al tú por tú con otra persona, casi siempre con alguien que manda o se siente muy salsa. Es como decir que ya no se dejó y decidió responder con huevos. Suena muy costeño y la neta tiene su sabrosura cuando la sueltas en el chisme.
"La maestra nomás le alzó la voz y este vato luego luego se puso al brinco, todo bravo, y acabó en la dirección con su jefecita bien enchilada."
En México se usa para hablar de una propiedad rural, casi siempre grande, con animales, cultivos y casas sencillas, lejos del desmadre de la ciudad. Puede ser desde una finca medio fifí hasta un lugar bien humilde, pero siempre con vibra de campo y vida tranquila. Y la neta, muchos sueñan con largarse al rancho cuando la ciudad los trae hartos.
"Cuando ando bien estresado del tráfico y la chamba, nomás pienso en irme al rancho de mis abuelos, echarme en la hamaca, comer carnita asada y olvidarme del mundo un rato."
Se usa para decir que alguien va a dormir un rato o que logró descansar aunque sea un poquito. Es como cuando andás hecho leña y solo querés cerrar los ojos y desconectarte del mundo. No suena muy fino, pero es bien cotidiano y todo el mundo entiende que ocupás sueño urgente.
"Mirá vos, anoche ni pude pegar el ojo pensando en el clavo que tengo con el banco, ando hecho zombi en la chamba hoy."
Expresión bastante común para decir que alguien te está molestando, fastidiando o dando la brasa a propósito o sin querer. Es vulgarcilla, sí, pero súper útil cuando alguien no para de incordiar y te saca de quicio. Vamos, que te están tocando las narices, pero en versión más bestia.
"Tío, estaba tan tranquilo con mi horchata y viene el colega a pedirme favores otra vez. Deja de tocar las pelotas, que hoy no estoy pa’ nadie."
Expresión muy usada para hablar de alguien que le hace la pelota a un jefe o a cualquier superior para sacar ventaja. Es como adular sin pudor, lanzando flores a lo loco solo para conseguir un ascenso, un favor o algún beneficio. Es medio fastidiosa, pero hay que admitir que a veces les funciona demasiado bien.
"Ese pana no trabaja casi nada, pero vive jalando mecate al jefe, llevándole café y riéndole todos los chistes, y mira, ya lo pusieron de supervisor."
Se usa en Jalisco para decir que alguien anda triste, desanimado o sin ganas de nada, como si se le hubiera apagado el switch. Es ese compa que normalmente arma el desmadre y de repente está todo apagado, medio apachurrado. No es drama extremo, pero sí se nota que trae la pila baja y el ánimo por los suelos.
"Desde que tronó con la morra, el Chuy anda bien aguado, ya ni se arma las cheves del viernes ni se avienta los chistes bien mensos que siempre nos hacían reír."
Se usa cuando todos reciben algo menos tú y te quedas mirando, sin premio y con cara de what. Es como quedarse mirando el show sin participar, sin dinero, sin comida o sin ligue. Básicamente es quedarse sin nada mientras los demás sí agarran. Y hay que admitir que la imagen mental del abanico tiene su gracia.
"Todos salieron con su bono navideño y yo, como siempre, me quedé abanicando, nomás viendo cómo se iban bien felices a gastarlo al tianguis."
Expresión muy de acá para decir que alguien va rapidísimo, con un montón de prisa, casi casi volando. Se usa cuando andas corriendo por todos lados, sin tiempo ni para rascarte la cabeza. Es como ir tan acelerado que ni ves por dónde pasas, y la neta sí suena bien dramática y chistosa.
"No manches, hoy anduve hecho la mocha por todo Guanajuato, entre el jale, la escuela y el camión casi se me sale el alma por andar corre y corre."
Expresión bien jujeña y norteña para preguntar dónde estás, con ese ande bien criollo y el andás bien cantadito. Suena cercana, medio pícara y con mucha onda de barrio. Es como un ¿dónde andás? pero con más sabor a plaza, mate, guitarreada y chusmerío de esquina. Y la verdad, suena hermoso.
"Che loco, ¿ande andás? Estamos todos en la esquina con el termo listo y el mate dando vueltas, caete antes que se acabe la torta frita."
Se dice de alguien que anda vuelto un ocho: confundido, acelerado o haciendo un desastre sin sentido, como si tuviera la cabeza en cualquier lado. Es bien coloquial y medio burlesca, perfecta para describir a un pana que se descontroló y está dando pena ajena. Suena fuertecito, pero tiene su gracia.
"Chamo, Juancho se metió tres energizantes y quedó hecho un peo de loca: bailando en la plaza, gritando vainas y pidiéndole una foto al policía."
Se usa cuando alguien queda en evidencia, hace el ridículo o mete la pata tan fuerte que todo el mundo se da cuenta. Es como decir que se le vino abajo la fachada y ya no puede disimular la pena ajena. A veces da risa, a veces da vergüenza ajena brutal, pero igual se suelta la frase sin piedad.
"Marico, cuando el jefe le pidió el informe y el pana no tenía ni la primera página hecha, se le cayó el zarzo delante de toda la oficina."
Expresión muy mexicana para decir que hablas neta, sin rodeos y sin endulzar nada. Es como soltar un “en serio” o “la verdad” pero con picante y actitud. También se usa para remarcar que algo va en serio o que ya estás hablando derecho. Suena callejero y directo, úsala con confianza.
"Al chile, compa, esa fiesta estuvo bien perrona, pero el DJ se pasó de lanza y puso puro reggaetón triste."