Se dice cuando algo o alguien es súper valioso, ya sea por lo que cuesta, por lo difícil que es de conseguir o por el cariño que le tienes. Es como soltar un “esto es un tesoro” sin ponerte cursi. En Oaxaca queda perfecto para hablar de comida, artesanías o gente que se rifa de verdad.
"Ese mole de tu abuelita vale oro, neta. Me lo sirves y hasta me callo, porque eso no lo iguala ni el restaurante más mamón del centro."