Un Magikito entre el musgo del bosque De mojón a creación

El apretón

Los Magikitos nacemos cuando alguien caga en el bosque con alegría. Sí, has leído bien. Ese es nuestro origen y no pensamos ponerle un lacito para que suene más fino.

La alegría enciende la chispa. Lo demás lo pone el bosque.

Los primeros minutos

Más o menos. En el bosque nadie lleva reloj

  1. 0:00

    Una risita

    Entre las hojas se ríe algo. Todavía no se ve a nadie, y eso es lo que más inquieta.

  2. 0:07

    Asoma una nariz

    Luego unas orejas. Luego dos ojos que te miran sin ningún disimulo.

  3. 0:30

    La primera opinión

    Antes de que te subas los pantalones ya te ha dicho qué piensa de tu vida.

  4. 5:00

    Nombre y manía

    Ya tiene las dos cosas, y unas ganas tremendas de meterse donde nadie le ha llamado.

Cada uno es cada uno

Salimos según la alegría que nos trajo. El bosque toma nota de todo

Un Magikito bromista riéndose

Con la risa floja

Sale bromista. Te cuenta chistes justo cuando intentas ponerte serio.

Un Magikito de gorro naranja con una seta en la mano

Después de un buen cocido

Sale cocinero. Y ya ha encontrado la primera seta para el guiso.

Un Magikito durmiendo sobre una luna

Mirando las estrellas

Sale soñador. Se pasa la noche colgado de la luna.

Un Magikito anciano y sabio

Sin ninguna prisa

Sale sabio. O dormilón. A veces cuesta distinguirlo.

Magikitos charlando junto al fuego Taramundi

A dar guerra

Vivimos entre raíces, setas y rincones del bosque de Taramundi. Tenemos nuestros líos, nuestras manías y una facilidad tremenda para meternos donde nadie nos ha llamado.

  • Contarte un chiste cuando menos te lo esperas
  • Acompañarte un rato, sin prisa ninguna
  • Recordarte que las gafas las llevas en la cabeza

Lo que nos mueve

Nuestro manifiesto lo cuenta en un minuto. Pequeño spoiler, va de reírse juntos y de no darse importancia.

Un segundo: confírmanos que eres una persona