Encuentros en el bosque
De vez en cuando, los Magikitos se juntan en un claro del bosque con sus amigos artesanos. Se sientan entre raíces de roble, comparten un café con leche (o un zumo de mora, según el día) y se ponen a crear cositas juntos. Así, sin prisas, entre risas y esas conversaciones que solo salen cuando las manos están ocupadas.
Lo que sale de esos encuentros son piezas únicas, hechas a mano con cariño y un poquito de magia. Cada artesano trae su propio talento y los Magikitos ponen su toque especial de alegría cotidiana.
Nuestros amigos artesanos
Cada pieza cuenta una historia
No hay moldes, no hay producción en serie, no hay dos piezas iguales. Cada artesano trabaja con sus propias manos y su propio estilo, y eso se nota. Se nota en los detalles, en las pequeñas imperfecciones que hacen que cada creación sea especial.
Cuando adoptas una pieza artesana estás llevándote a casa un trocito de ese encuentro en el bosque: la conversación, la risa, la calma de hacer algo bonito sin prisa. Eso es lo que hace diferente a la artesanía de verdad.
Hecho con las manos, sentido con el alma
Los artesanos amigos de los Magikitos no fabrican cosas: les dan vida. Da igual si trabajan con lana, porcelana, madera o luz. Cada uno tiene su manera de transformar materiales sencillos en algo que te hace sonreír.
Y eso es un poco lo que hacemos los Magikitos, ¿no? Encontrar la magia en lo cotidiano. Solo que ellos lo hacen con las manos y nosotros con las orejas puntiagudas y la buena onda.