Hola, soy Carmen. Desde pequeña aprendí de mi madre a crear con las manos. Ella siempre estaba rodeada de hilos, botones, agujas... y de ella heredé esa necesidad de materializar lo que siente el corazón.
"Que esté curioso", me decía, "porque lo importante no es el tiempo que necesites para acabarlo, sino el resultado final."
Nadie preguntaba cuánto había tardado, solo decían:
"¡Qué bonito!"
Así fue cómo la paciencia se convirtió en mi aliada y crear con las manos en mi refugio.
Con los años fui tejiendo jerséis, mantas, amigurumis, muñecas Waldorf... hasta que un día se me ocurrió modelar un duende. No tenía ni idea de cómo hacerlo, pero empecé a darle forma a un trozo de porcelana y surgió mi primer rostro. Con unos trozos de alambre y retales viejos hice el primer cuerpecito, y así nació Pau, mi amigo inseparable que me acompaña en todos los viajes.
A partir de ahí, crear Magikitos se convirtió en una necesidad, y poco a poco mi vida se fue llenando de duendes de porcelana y hadas de vellón.
Los descubrí en los bosques de Taramundi, un lugar donde la magia aún vive y donde cada árbol susurra historias antiguas. Allí entendí que estas criaturas ya existían antes que yo, y que mi trabajo es simplemente darles forma para que puedan salir al mundo.
Cuando me paro a pensarlo de verdad, me da completamente igual vender o no vender. Hago Magikitos porque me relaja, escribo sobre ellos porque me libera, y les sigo dando color porque es mi forma de vivir.
Lo que necesito es crear. Sentir la porcelana entre los dedos. Ver cómo algo cobra vida. Eso es lo que me llena de verdad.
No soy una empresa con objetivos de venta. No tengo un plan de marketing ni una estrategia comercial. No busco escalar, optimizar ni convertir.
Solo soy una persona que hace cositas con las manos y que, de paso, las comparte contigo.
Me hace feliz darle vida a mis pequeñas criaturas. Cada una tiene su propia personalidad, su propia historia. Y cuando encuentran su hogar, sé que llevan consigo un pedacito de esa calma y esa magia que yo encontré creando con las manos.
Si mis Magikitos le alegran el día a alguien, esa es la mejor paga del mundo.
Sin más pretensiones. Sin más trucos. Sin más magia que la de las manos y la imaginación.
Creaciones de Carmen
Cosechador de Botones Chismosos
En la aldea lo conocen por aparecer donde hay un corro y una historia a medias.
Alquimista Botón Brillante
En el borde del bosque aparece siempre oliendo a canela, como si hubiera abrazado una tostada recién hecha.
Sastre de Minutos Puntuales
Va por el bosque con abrigo verde líquen, elegante de narices, y un gorro rojo que se ve entre la niebla como una señal.
Leprechaun
Llegó del lado húmedo del bosque, oliendo a tierra mojada y té en taza desportillada.
Paseante de Flores Descalzas
Este duende va por el bosque como quien se sabe un secreto: buscando flores y charcos con personalidad.
Cazador de Brillos Perdidos
Vive a medio camino entre el bosque y los bordillos de la ciudad, donde los humanos dejan tesoros sin darse cuenta.
Repartidor de Estrellas Tímidas
Parece que se esconde, pero en cuanto nadie mira, ya está dejando estrellitas por el suelo como migas de pan.
Saboteador de Siestas Largas
Dicen que es el duende más cafetero del bosque, y no es broma. Mide 18 cm, pero tiene energía de locomotora.
Juez de Secretos Chiquitos
Cuando alguien necesita soltar un lío, este duende se sienta muy serio con su chaquetilla blanca y sus tonos rosados, como si fuese juez del bosque.
Bromista de Gargantas Tibias
Vive con una bufanda azul y un gorro rojo, porque el frío en la garganta le da un yuyu tremendo.
Dormilón de Arroyo Murmurante
Este duendecillo de 22 cm, sin contar el gorro, es de los que bostezan como si abrieran portales.
Abuelo Cascabel Siestero
En cuanto huele a tierra mojada, se sienta a sestear como si el bosque le debiera una.
Director de Silencios Chiflados
Este duende va por el bosque con una sonrisa de las que contagian, y un dedo en los labios pidiendo silencio, como si estuviera a punto de empezar el mejor concierto del mundo. Lleva pantalón azul, gorro verde y un cascabel travieso en la punta. Cuando suena, se ríe bajito y vuelve a escuchar pájaros.
Recolector de Setas Listillas
Vive entre musgo y charcos, con pelo rojo y gorro verde, y mide 31 cm de pura travesura.
Repartidor de Suerte Chispeante
Cuando el bosque amanece con niebla, este duende ya va dando brincos, con sus tirantes de botones gigantes tintineando.
Pastor de Niebla Traviesa
Dicen que apareció una mañana de lluvia, oliendo a tierra mojada y a pan con aceite.
Trepador de Enredaderas Traviesas
Este duende rojo y verde se pasa la vida jugando entre enredaderas, como si el bosque fuera un parque de atracciones secreto.
Porteador de Setas Olvidadas
Este duende viejito va siempre agachado, casi de rodillas, porque dice que así escucha mejor los secretos del suelo.
Domador de Destellos Terrosos
Este duende campa por la casa con un brillo terroso plantado en su mano izquierda, como si llevara siempre una chispa presta al despegue.
Confidente de Noches Plateadas
Este duende se pasa las noches sentado en la luna, piernas colgando, charlando como quien habla con la vecina de enfrente.
Emisario de Risas Rojas
Este duende rojo y blanco siempre anda repartiendo buenas vibras sin que te des cuenta.
Pájaro Guardián Plumas
Este duende de plumas alegres se cuela entre las mascotas cuando nadie mira.
Guardabebés Silencioso Mimoso
Este duende lleva una mochila color calabaza donde duerme un bebé calentito abrigado entre líquenes.Va pidiendo silencio para que nada lo moleste.
Recogedor de Sueños Navideños
Este duende travieso se pasa las noches recogiendo cartas de niños que sueñan con la Navidad.
Brote Saltarín de Rocío
Enredada entre rosas y violetas, esta hadita se pasea como brote tierno de florecillas silvestres, siempre con gotitas de rocío que reflejan el mundo.
Tejedor de Momentos Serenos
Este ratoncito de pelaje blanco teje la calma y la alegría a su alrededor.
Recogedora de Risas Cotidianas
Esta hadita es una auténtica exploradora del aire, siempre en busca de risas y pequeñas alegrías que transformar en magia.
Arquitecto de Risitas Mágicas
Este duende travieso se dedica a sembrar carcajadas en los corazones de quienes lo rodean.
Ladrón de Risas Brillantes
Chispita es un minúsculo compañero que se esconde entre las plantas, siempre listo para desatar una carcajada en los días grises.
Maestro de Sobras Sorprendentes
Este Magikito es un verdadero genio en la cocina, siempre explorando el fondo de la nevera en busca de ingredientes olvidados.
Explorador de Selvas Imaginarias
Este Magikito es un intrépido explorador de la jungla, siempre listo para contarte historias de tesoros perdidos y aventuras emocionantes.
Recolector de Sonrisas Escondidas
Con su gorro naranja y una seta en mano, este Magikito es pura alegría del bosque.
Cuentos Educativos
He escrito este libro pensando en las conversaciones que más importan.