Chistes Mágicos
Porque reírse es de las cosas más mágicas que hay
La magia de la risa cotidiana
Un chiste tonto puede cambiarte el día entero. Puede que suene exagerado, pero no lo es. Una risa inesperada en medio de la rutina es pura magia.
No hacen falta efectos especiales ni grandes historias. A veces solo necesitas un juego de palabras absurdo o una pregunta ridícula para recordar que la vida también va de pasarlo bien.
Los chistes son chispas de alegría instantánea. Y en un mundo que a veces se toma demasiado en serio, una buena risa es casi un acto de rebeldía.
Si te gustan las risitas, te van a flipar los cuentos
Los Magikitos no solo cuentan chistes. También viven aventuras graciosas y educativas por todo tipo de sitios: peluquerías, supermercados, gimnasios... Cada cuento es una trastada nueva esperando a ser descubierta.
Farmita en la Farmacia
Farmita cambia las pastillas de Romuldo por un libro mágico que le devuelve las ganas de vivir. La mejor medicina a veces viene en historias.
Hojitas en el Jardín
Hojitas hace florecer semillas mágicas que transforman al cascarrabias del jardín en el vecino más enrollado. Botánica que cambia actitudes.
Salpicón en el Cine
Salpicón le arruina la entrada al colista del cine con salsa de tomate mágica. Justicia cinematográfica para quien no respeta las colas.
Bailotina en la Oficina
Bailotina convierte la oficina más aburrida en una pista de baile épica. Cuando el trabajo se vuelve fiesta, la productividad explota de alegría.
Lleva la alegría a casa
Los Magikitos no solo cuentan chistes y viven aventuras. También pueden vivir contigo y llenarte el día de buen rollo.
Cada duende está hecho a mano con porcelana fría, musgo real y tres toneladas de cariño. Son únicos, imperfectos y con mucha personalidad. Como debe ser.