No te lo vas a creer, pero esta mañana nos encontramos a dos espaguetis charloteando tan campantes, y lo que estaban diciendo no tiene pérdida. Te lo juro por pan duro, yo me quedé flipaísimo de la cabeza!
¿Qué le dice un espagueti a otro? ¡El cuerpo me pide salsa! ¡Ja, ja, ja, ja! ¿A que es buenísimo? ¡Ja, ja, ja, ja, ja!