Pequeños guardianes del hogar
Cada duende de porcelana fría es una pieza única que Carmen moldea a mano en su taller de Taramundi. Algunos pesan apenas unos gramos, otros llenan la palma entera. Todos llegan con su propio carácter, sus propias Chispas y un brillo en los ojos que cuesta describir hasta que te miras en él. Si los pones cerca de tu cama, lo notarás cada noche, también las noches en que pensabas que nada iba a salir bien. Esa es la magia que va con ellos.