Se usa para decir que alguien está pelando bien duro, pasando un mal momento económico y sin ver la salida por ningún lado. Es como estar tirado en la playa sin sombrilla, sin plata y con solazo encima. Básicamente, andas limpio, sin real ni para un juguito, y la cosa se siente eterna. Y sí, tiene su toque dramático pero sabroso.
Se usa para decir que alguien está pasando por un momento económico bien jodido, como enredado en deudas o sin un peso, sintiendo que cada cosa que intenta lo hunde más. Es como estar atrapado en arena movediza, pero versión caleña y con sabor a realidad dura. Y hay que admitir que la expresión tiene su flow trágico pero sabroso.