¡Bienvenidos a Bolívar, panas! Aquí donde el oro abunda y el calor te hace olvidar hasta quién eres. El Salto Ángel es tan alto que parece que las nubes le piden permiso para pasar, ¡vaya locura! En Ciudad Guayana la gente se echa sus cuentos en la playa de San Félix, mientras un buen sancocho hierve en alguna olla. Y si te flipan los ríos, prepárate porque el Orinoco no tiene fin ni cuando lo ves desde el puente Angostura. Eso sí, cuidado con los mosquitos que aquí son más duros que una arepa tostada.

Coge valor y echa un pie

Expresión muy usada para decirle a alguien que se anime y se vaya de un sitio donde ya no quiere estar, sea por fastidio, incomodidad o pura ladilla. Es como decir agarra coraje y sal corriendo antes de que la cosa se ponga peor. Suena dramática, pero en verdad suele ir con tono de broma y complicidad.

"La reunión estaba tan ladilla que le susurré a Andrea: Mija, coge valor y echa un pie antes de que el jefe se ponga a cantar gaitas otra vez"

Estar rodando

En Bolívar se dice que alguien está rodando cuando todo le sale torcido y parece que la mala racha no se acaba nunca. Es como ir dando tumbos por la vida, sin plata, sin suerte y con mil problemas encima. Suena medio dramático, pero también tiene su toque de humor negro, porque uno se ríe para no llorar.

"Desde que Manuel chocó el carro, la jeva lo dejó y lo botaron del trabajo, anda diciendo que está rodando por la vida como mototaxi sin gasolina"

Estar como una puerta

Se dice cuando alguien está medio loco, ido o actuando rarísimo, como si le faltara un tornillo. No siempre es insulto fuerte, muchas veces va en plan vacilón entre panas para señalar que alguien se pasó de intenso o anda en otra. Vamos, que está más perdido que el WiFi del vecino.

"¿Viste a María anoche? Estaba como una puerta, bailando reguetón con una escoba y diciendo que era su novio, qué vaina."

Hacer bulto

Se dice cuando alguien está ahí por estar, ocupando espacio y aparentando que hace algo, pero en el fondo no aporta nada. Puede ser en el trabajo, en una reunión o hasta en un plan con panas. Es como decir que está de adorno, pero con malicia criolla. Y sí, se nota a kilómetros.

"Mira a Juanito, abriendo Excel y cerrándolo cada dos segundos. Apenas asoma el jefe se pone a hacer bulto, como si estuviera salvando la empresa él solito, qué vaina."

Ampliado

En Bolívar se usa para decir que alguien quedó llenísimo, reventado de comida, como si se hubiera estirado de tanto comer. También puede usarse para alguien que se pasó aprovechando cosas, pero casi siempre va de jartera sabrosa. Es de esas palabras que suenan suaves pero describen un atracón brutal, y la verdad es que tiene su encanto.

"Hermano, en la fiesta patronal me metí tres platos de sancocho, dos hallacas y postre, quedé tan ampliado que ni pa' bailar calipso me pude parar de la silla."

Sacar punta

Se usa cuando alguien le saca provecho a una situación, le encuentra el truco y termina ganando algo, casi siempre con viveza y un pelín de picardía. No tiene por qué ser malo, pero suena a que la persona se movió fino y no dejó pasar la oportunidad. En Venezuela se oye bastante en la calle.

"Mano, ese pana sacó punta con el negocio, se movió rápido y ahora anda vacilando en un carro nuevo como si nada."

Ver pestañas

En Bolívar se dice ver pestañas cuando alguien está tan reventado que apenas puede mantener los ojos abiertos y se le cierran solos. Es ese punto en el que estás medio dormido, cabeceando, viendo borroso y ya no das más. Básicamente es estar al borde del knockout por puro cansancio, y la verdad es que suena bastante gráfico.

"Anoche nos quedamos jugando dominó hasta las tres de la mañana y hoy en la oficina ando viendo pestañas, si el jefe habla un ratico más me duermo parado."

Vino e' la mata

Se usa para decir que algo está brutalmente bueno, de primera calidad, como si fuera lo mejor que salió directo de la fuente original. Es como decir que está tan sabroso o tan bien hecho que parece vino fino recién sacado de la mata. Es muy usada para comida, tragos o cualquier cosa que quede perfecta.

"Chamo, ese sancocho que hizo tu abuela quedó vino e' la mata, me comí tres platos y todavía me estoy relamiendo"

Estar rojo

Se usa para decir que alguien está pasando una pena tan grande que la cara se le pone como tomate maduro. Es esa mezcla de bochorno, calorón y ganas de que la tierra te trague. En Bolívar, cuando te ponen en la candela delante de todo el mundo, el color rojo en la cara es casi uniforme obligatorio.

"Carlos llegó tarde con dos zapatos diferentes y la clase entera se estaba destornillando de la risa, el pana estaba más rojo que un semáforo en Puerto Ordaz a mediodía"

Casa'e herrero, azadón de palo

Versión venezolana del clásico refrán del herrero, pero con azadón en vez de cuchillo, más criollo imposible. Se usa cuando alguien es experto en algo, pero en su propia casa o vida hace todo lo contrario o lo descuida. Es como ver a un mecánico con el carro echando humo, y hay que admitir que da risa.

"Mi papá es electricista y en la casa vivimos a media luz porque nunca arregla nada. Casa'e herrero, azadón de palo, vale, este hombre es un caso."

Pedir posada

Quedarse a dormir en casa de alguien sin planearlo mucho, generalmente tras una buena rumba y se te pasa la hora de volver. No confundir con la tradición navideña.

"Después de tanta parranda, tuve que pedir posada en casa de Andrés porque ya no veía ni la señal del taxi."

¡Esa es la papa!

Se dice cuando algo quedó perfecto, es justo lo que hacía falta o es la opción ganadora. Es como soltar un “eso era” con sabor venezolano, celebrando que diste en el clavo. Sirve para comida, planes, ideas o cualquier cosa que salga redondita. Y sí, suena simple, pero pega duro cuando toca.

"Probé el ceviche y quedé loco: bien ácido, picantico y fresquito. Esa es la papa, pana, tráete otra porción que hoy se come sabroso."

Lograrla

Se dice cuando por fin consigues algo que estaba cuesta arriba, casi imposible o que salió de puro ingenio. Es como soltar un “lo hice” con sabor a victoria y un poquito de picardía, porque a veces implica resolver a última hora o con una jugada medio creativa. En Bolívar se oye bastante en plan celebratorio.

"Chamo, iba tarde, sin pasaje y con el teléfono muerto, pero la logré: me monté en una cola y llegué justo cuando arrancaba el show."

Quesillo

En Bolívar, “quesillo” no es solo el postre, también es cuando alguien te ilusiona con una promesa y al final te deja viendo un chispero. Vamos, que te calienta la oreja, te echa el cuento y después se desaparece como si nada. Se usa para señalar al que vacila y no cumple. Y sí, da una arrechera sabrosa.

"Chamo, ese man te dejó en quesillo otra vez. Juró que iba a llevar la parrilla pa’l río y al final ni contestó el WhatsApp. Pura muela, vale."

Nos pillamos

Se usa para despedirse de forma relajada, dejando caer que se verán de nuevo más adelante. Es como decir nos vemos o nos vemos luego, pero con un toque más callejero y confiado. Suena a pana que no se complica y sabe que la rumba sigue en otro momento, y la verdad es que tiene bastante flow.

"Bueno mi pana, ya cuadramos todo, yo me voy a pegar la arrancada, nos pillamos mañana en el malecón pa’ seguir la vaina con unas birras bien frías."

Echar aceite

Se usa cuando alguien interviene para bajar la tensión, evitar un peo mayor o arreglar un rollo que ya viene caliente. Es como meterse a mediador para que la gente deje de pelear, hable más tranquilo y no termine todo en gritos o portazos. Básicamente, es calmar la cosa antes de que se arme la de San Quintín.

"La vaina en la fiesta se estaba poniendo chimba entre Luis y Carla, así que llegó Mariana a echar aceite, habló con los dos y al rato estaban bailando salsa como si nada."

Echar la pea

Expresión muy usada para hablar de salir a rumbear fuerte, beber sin miedo y armar tremenda farra hasta quedar medio doblado. No es solo tomarse unas birras, es entregarse a la noche con ganas, música a tope y pana al lado. Y hay que admitir que cuando se echa bien la pea, las anécdotas sobran.

"Chamo, anoche echamos la pea tan salvaje en el malecón que amanecimos cantando gaitas con un perro callejero de testigo y ni sabemos quién pagó la última ronda"

¡Mande pues!

Expresión bien coloquial para decir ¿cómo fue? o ¿qué dijiste? cuando no escuchaste o no entendiste. Es como pedir que te repitan, pero con ese tonito de confianza que suena medio jocoso. Se usa entre panas, en la calle o en la casa, y queda perfecta cuando hay bulla o andas en otra.

"—Epa, ¿me vas a pasar la clave del WiFi o qué? —¿Ah? ¡Mande pues! Es que con esa música no oigo ni la conciencia, pana."

Más animado que chivo con petardo

Se usa para describir a alguien que está exageradamente emocionado, inquieto o pasado de revoluciones, como si le hubieran pegado un susto brutal o le hubieran metido energía por vena. Es muy gráfica, porque te imaginas al pobre chivo corriendo como loco con un petardo atrás. Y hay que admitir que la imagen es tan absurda que da risa.

"Desde que le dijeron que iba pa' la playa con todo pago, el pana anda más animado que chivo con petardo, brincando por la casa y fastidiando hasta al perro del vecino."

Estar lámpara

En Bolívar decir que alguien está lámpara es decir que anda pilas, pendiente de todo y no se le escapa ni media. Es como si tuviera radar incorporado para chismes, problemas y cualquier movida rara. A veces hasta da miedito contarle cosas porque uno siente que lo va a descubrir todo de una.

"Pana, no le cuentes nada a Julián de la rumba sorpresa, ese man siempre está lámpara y nos va a caer encima antes de que prendamos la primera corneta."

Tumbao

Es la forma de caminar o moverse con ritmo, flow y mucha seguridad, como si tuvieras una salsa interna sonando todo el día. Tener tumbao es andar relajado, con estilo y sin pedir permiso, como si la calle fuera tuya. No es solo caminar bonito, es actitud pura, y cuando lo tienes se nota a kilómetros.

"Chamo, viste a la Jeannette llegando a la fiesta con ese tumbao, parecía que venía bajando de una tarima en pleno carnaval de El Callao"

Echarse un pescao

Expresión usada para decir que alguien se va a echar una siesta corta pero intensa, casi siempre por la tarde y con ese calor sabroso que te deja medio derretido. La idea es tirarse a descansar como un pescado buscando sombra fresca en la orilla del río. Es muy de clima caliente y de gente que sabe disfrutar la flojera con estilo.

"Hermano, después de ese pabellón con tajadas me voy a echar un pescao un ratico, porque con este calorón ni el ventilador da la talla."

Tamañote

Forma exagerada y bien jocosa de hablar sobre lo grande o intenso que fue algo, casi siempre un problema, un susto o una sorpresa que te dejó loco. Es como decir que fue enorme, pero con sabor criollo y medio burlón. Aunque suene a diminutivo, en realidad lo que hace es inflar todavía más la magnitud del asunto.

"Chamo, tamañote peo se armó en la esquina por un pan de jamón, parecía final de novela y hasta la vecina chismosa salió en bata a echarle más leña al fuego."

Alzarse

En Bolívar, alzarse es cuando alguien se pone creído, se le suben los humos y empieza a mirar a todo el mundo por encima del hombro. Es como si de repente se creyera artista de novela, con brillitos imaginarios y todo. A veces da risa, pero también cae pesado cuando se le olvida de dónde salió.

"Desde que Juan entró a la empresa esa toda cifrina, se nos alzó horrible, ahora no come empanadas en la esquina y dice que el barrio le da alergia de pobre."

Anunciarse

En Bolívar se usa para cuando alguien llega haciendo bulla, llamando la atención a lo bestia, como si necesitara que todo el barrio se enterara de que apareció. No es solo llegar sin avisar, es llegar con show incluido, con gritos, música o chisme fresco. Básicamente, es hacerse notar a punta de escándalo, y a veces hasta hace gracia.

"Muchacha, anoche se vino a anunciarse el compadre con la camioneta sonando reguetón a todo volumen y cohetes, hasta la abuela salió en bata a ver qué era ese escándalo."

Irse de no te menees

Expresión coloquial que se usa cuando alguien se va rapidísimo, casi huyendo, y desaparece sin dejar ni el polvo. Es como decir que salió disparado, que se esfumó en un segundo y no hubo forma de verlo más. Suena muy dramático, pero la verdad es que queda bastante graciosa en el chisme.

"Cuando pusieron la cuenta en la mesa, el pana que juraba que invitaba se fue de no te menees y nos dejó a todos pelando bola con el mesonero esperando."

Echarse un pavito

Se dice cuando te vas a tirar una siestica corta, de esas que caen sabroso después de comer y te dejan como nuevo. Es el típico descanso express para recargar pilas sin dormirte toda la tarde. En Bolívar lo sueltan mucho en plan relajado, como quien dice: déjenme quieto un ratico que ando modo pavo.

"Chamo, ese pabellón me dejó KO. Voy a echarme un pavito ahí en el chinchorro y después sigo con la vuelta, no me llamen todavía."

Dejar el cuarto guindando

Se dice cuando alguien deja un cuarto hecho un desastre, todo regado y patas arriba, como si hubiera pasado un huracán y nadie recogió ni un vaso. Es la típica frase para regañar con sabor venezolano cuando la gente es un desastre ordenando. Vamos, que no es desorden, es crimen contra la limpieza.

"Chamo, ¿qué hiciste en el cuarto? Lo dejaste guindando: ropa por el piso, vasos en la cama y hasta el ventilador quedó mirando pa' la pared."

Obligo

En Venezuela, sobre todo en el oriente y zonas cercanas, decir obligo es soltar que vas sí o sí, sin excusas y sin chance de echarte para atrás. Es como decir de ley, fijo o toca. Se usa para planes, favores o cualquier cosa que ya quedó cantada. Suena medio retador y tiene su gracia.

"Chamo, si ponen salsa y hay tequeños, yo voy obligo, así tenga que colarme por la cocina y saludar al DJ como si fuera pana."

Full moda

Se usa para decir que alguien anda vestidísimo, con pinta de revista y todo combinado al detalle. Es como decir que va al último grito, bien planchadito, perfumado y con flow. En Bolívar se suelta mucho cuando alguien se arregla más de lo normal. Y hay que admitir que a veces da hasta envidia sana.

"Chamo, viste a Carlos en la fiesta, vale, andaba full moda con esa chaqueta, parecía que iba pa’ una alfombra roja y nosotros en franela vieja."

Echar la furia

Se dice cuando alguien se arrecha de golpe y se pone intenso, como que le sube la presión y suelta la rabia sin filtro. Es ese momento en que pierde la paciencia por una tontería y arma el show, gritos incluidos. Muy de calle para avisar que mejor no lo piques porque explota rapidito.

"No le digas nada del partido a Juan, pana, que está picado y te echa la furia ahí mismo, armando un peo en plena calle."

Armar la mastodóntica

Se dice cuando alguien está montando algo exagerado y a lo grande, normalmente una comida o una rumba con demasiada vaina: mesas reventadas, ollas gigantes y gente comiendo como si no hubiera mañana. Es como decir que se fue de cabeza y tiró la casa por la ventana. Suena cómico y bien venezolano.

"¿Y esa olla, vale? María armó la mastodóntica pa' la parrilla: arepas, carne, ensalada y hasta postre, y todavía dice que falta comida."

Estar ponchao

En Bolívar se dice que alguien está ponchao cuando anda sin fuerzas, apagado, como un caucho pinchado que ya no rueda bien. También se usa para el pana que no pega una, que todo le sale torcido y vive metiendo la pata. Es medio burla cariñosa, medio descripción honesta, y hay que admitir que suena bastante sabroso.

"Chamo, viste a Luis en el partido, no corrió ni una, falló todos los pases y terminó tirado en la grama, ese carajo está ponchao desde que empezó el juego."

Cambiazo

Se dice cuando alguien hace un cambio rápido y medio tramposo para zafarse, tapar una metida de pata o cambiar el tema antes de que lo agarren. Es como un “cambio de jugada” a última hora para que no se note lo feo. Muy de viveza criolla, y a veces funciona, a veces te sale el tiro por la culata.

"Se les quemó la parrilla y, antes de que la gente se diera cuenta, metieron un cambiazo y dijeron que era noche de arepas, fino pues."

Seco de pelucón

Dicho bien venezolano para el que anda pelando, pero se las da de millonario. Es el típico nuevo rico de mentira: consigue dos lochas, se compra algo llamativo y sale a echar pinta por ahí, hablando duro y presumiendo como si tuviera finca, yate y escoltas. Da risa porque el bolsillo está seco, pero el ego va inflado.

"El pana cobró un bono, se compró una cadena brillante y ahora llega al bodegón como seco de pelucón, pidiendo whisky y saludando a todo el mundo."

Estar con el labio partido

Se dice cuando alguien está pelando, sin un real y pasando roncha con la plata. Vamos, que estás tan corto que ni para el pasaje o una arepita te alcanza. Es una forma bien criolla de decir que andas quebrado y sobreviviendo a punta de inventos. Duele, pero da risa.

"Mano, pagué la renta, la luz y el internet y quedé con el labio partido, hoy me toca cenar arroz solo y rezar pa' que no me inviten a salir."

Echarse un guarapito

Expresión muy sabrosa de Bolívar para hablar de tomarse unas copas, casi siempre algo alcohólico, en plan relajado y con buena compañía. No es irse de juerga loca, es más bien compartir un rato chill, con brisa, chisme y risas. Suena a río, calorcito y ganas de desconectar un rato del estrés diario, que nunca viene mal.

"Chamo, saliendo de la chamba vamos a Ciudad Bolívar a echarnos un guarapito frente al Orinoco, que con este calor no aguanto ni un reporte más en la oficina."

Probarse el pasticho

Se usa para vacilar a alguien que se mete a hacer algo que no domina ni de broma, como si de repente se creyera experto. Es como decir que está jugando a ser pro cuando en verdad está más perdido que el hijo de Lindbergh. Y hay que admitir que la imagen del pasticho le da un toque bien sabroso.

"Mira a Pedro todo creído montando un risotto gourmet, se está probando el pasticho y ya dejó la cocina oliendo a quemado y a desastre nivel restaurante de carretera"

Armar la tabla

Expresión usada para invitar a montar una rumba improvisada donde todo el mundo pone algo para que la cosa prenda. Puede ser comida, bebida, hielo, música o hasta el parlante prestado del vecino. La idea es convertir cualquier sala triste en pista de baile decente, y si termina en perreo intenso, mejor todavía.

"Mirá, pana, el viernes vamos a armar la tabla en tu casa después del trabajo, yo llevo las birras, el otro trae el hielo y tú pones el cornetón pa' que retumbe todo el barrio."

Tener un rolo de confianza

Se dice cuando con alguien hay una confianza enorme, de esas que ya no hay filtro ni pena. Le cuentas tus vainas, lo dejas entrar a tu casa, le prestas la moto y ni te estresas. Es una forma bien venezolana de decir que la relación está a otro nivel de confianza, casi familiar.

"¿Cómo que le soltaste tu tarjeta y el PIN? Nah, chamo, tú sí tienes un rolo de confianza con ese pana, yo a duras penas presto el cargador."

Sacar un capítulo

Se dice cuando alguien arma un drama enorme por una tontería, como si estuviera actuando en una novela y cada detalle fuera un giro de trama. Es exagerar, victimizarse o montar show para llamar la atención o salirse con la suya. Muy de pana para bajarle dos al que anda intenso. Y sí, da risa cuando no te toca a ti.

"Marico, le dije que llegaba en diez y ya está sacando un capítulo, llorando y mandando audios larguísimos como si fuera el final de temporada."

Pelar el cable

En Bolívar se dice pelar el cable cuando alguien se pone a rajar duro, a criticar sin filtro o a soltar cosas que no debería, sin pensar en las consecuencias. Es como hablar de más, pero con ese saborcito criollo de chisme peligroso. A veces hace gracia, pero también te puede meter en un lío bien feo.

"Hermano, deja de pelar el cable de la jefa en la oficina, que cualquier vaina y te llega el chisme a Recursos Humanos y te botan sin liquidación."

¡'Tas pasao!

Se le suelta a alguien cuando se pasó de la raya, exageró o se puso intenso con algo. Puede ser regaño con cariño o pura sorpresa, tipo: te fuiste de largo. En Venezuela suena súper de calle y va perfecto para bromear cuando alguien se luce demasiado, para bien o para mal.

"Chama, ¿tú compraste tres kilos de queso pa' una arepita? ¡'Tas pasao! Ahora sí vamos a desayunar como reyes."

andar colgado

Expresión usada para decir que alguien anda súper distraído, ido, como en su propia nube, sin pescar nada de lo que pasa a su alrededor. Es como si tuviera la cabeza en Saturno y el cuerpo en la tierra. Se usa mucho cuando la gente se queda pegada pensando o mirando al vacío, y la verdad es que suena bastante cómica.

"Marico, el profe te hizo tres preguntas seguidas y tú ahí, todo colgado viendo la pared, parecía que estabas esperando que te hablara un duende."

Estar en primavera

Se dice de alguien que anda enamorado, ilusionado o con una alegría boba que no le cabe en el cuerpo. Como si le hubiera pegado el sol y de repente todo le parece bonito, la vida le sonríe y hasta el tráfico le da risa. Suele usarse en tono de burla cariñosa cuando alguien está demasiado feliz.

"Mija, ¿y esa sonrisota? Tú estás en primavera desde que Juan te escribió anoche, ni el cafecito te baja la emoción."

Perderse en el campo

Dicho bien de Bolívar para soltarle a alguien que anda despistado, lento o en la luna, como si se hubiera ido a caminar por la sabana y no encontrara el camino de vuelta. Se usa para vacilar, regañar suave o remarcar que no está pendiente de nada. No es insulto pesado, pero pica sabroso.

"Chamo, Carlos llegó al salón con el cuaderno de Historia y hoy era Matemática. Profe hablando y él mirando pa' la ventana. Ese pana vive perdiéndose en el campo."

Quedar como pajuato

Se usa cuando alguien queda como un ingenuo, medio bobo o demasiado confiado, sobre todo si lo terminan engañando de forma bastante obvia. Es como hacer el ridículo por creer cualquier cuento, y la gente alrededor se aguanta la risa. Duele un poquito al ego, pero hay que admitir que a veces es merecido por confiado.

"¿De verdad le pasaste tu clave al tipo ese del grupo de WhatsApp porque dijo que era del banco? Hermano, quedaste como pajuato frente a todo el mundo en la oficina."

Tapa'o

Estado de tranquilidad absoluta o relajación máxima, cuando alguien está tan cómodo que parece derretirse como mantequilla bajo el sol.

"Después de almorzar esas arepas con carne mechada, mi abuelo quedó tapa'o en la hamaca del patio, roncando como un motor viejo."

Guarandinga

En Bolívar se le dice guarandinga a ese carro viejito, medio chatarra, que suena a lata y parece que se va a desarmar en cualquier momento, pero igual sigue rodando. Es el típico coche que da pena ajena y cariño a la vez, porque siempre arma la aventura y nunca falta la anécdota.

"Nos fuimos pa' la playa en la guarandinga del tío Ramón, esa vaina sube las cuestas echando humo pero llega, así sea a punta de empujones y rezos."

Estar en la chivera

Se usa para decir que alguien anda en mala racha, medio arrinconado y sin levantar cabeza, como si lo hubieran dejado guardado en un rincón lleno de trastos. También puede sonar a estar venido a menos o pasando roncha. Es bien de calle y pinta esa sensación de estar en el fondo, pero sin drama de telenovela.

"Desde que lo botaron del trabajo, Juan anda en la chivera, puro comiendo arroz con caraotas y viendo cómo el mes se le hace eterno."
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