Irse de fumata
Se dice cuando alguien sale a echarse un cigarro, normalmente fuera del curro, del bar o de casa, y la cosa se alarga más de la cuenta. No es solo fumar, es la excusa perfecta para despejarse, rajar un rato y volver como si nada. Suele sonar a pausa sagrada, casi ritual.
Ancho como un pasillo vasco
Se dice de alguien que tiene el ego tan inflado que no cabe ni por las estrechas calles del Casco Viejo. Vamos, te crees la última sidra en la feria.
Ir a la velocidad del pintxo
Se dice cuando alguien conduce despacito, como si estuviera paseando por el casco viejo viendo escaparates en lugar de ir al volante.
Fardar
En el País Vasco fardar es ir de sobrao, enseñar lo que tienes y dejar claro que estás encantado de haberte conocido. Puede ser por el coche, por el curro, por el cuerpo o por lo que sea. No siempre es malo, a veces hasta hace gracia, pero si te pasas quedas más pesado que un bocata de ladrillos.
Echar un pote
Expresión muy típica para decir que te vas de poteo, o sea, a tomar unos vinos o zuritos con la cuadrilla, normalmente de bar en bar. No es solo beber, es socializar, rajar un rato y echarse unas risas mientras cae alguna tapa. Plan sencillo, barato y peligrosamente fácil de alargar.
Aupa
Expresión multiusos muy típica del País Vasco que sirve para saludar, animar o soltar un qué pasa con energía. Vale para decir hola, para dar apoyo en un partido o para levantar el ánimo cuando alguien está flojete. Es tan versátil que casi sustituye al saludo estándar, y hay que admitir que tiene un encanto muy especial.
Txoko-mikro
Apodo cariñoso y un poco vacilón para el colega de la cuadrilla que siempre mete los pintxos al microondas antes de comer, aunque estén recién hechos y en su punto. Es el típico que no se fía de la temperatura y lo recalienta todo. Da rabia, pero también hace gracia y ya se ha quedado con la fama.
Ir con txapela
Se usa para decir que alguien va muy a su bola, encerrado en su propio mundo, como si llevara la txapela calada hasta las cejas y nada más existiera. Pasa de lo que digan los demás y sigue su plan sin mirar atrás. A veces mola esa actitud, pero otras dan ganas de darle un toque de realidad.
Aupa
Saludo informal muy típico del País Vasco que sirve para casi todo. Se usa para decir hola, para animar a alguien o para darle un empujón de energía cuando hace falta. Es corto, directo y con mucho carácter, como la gente de allí. Y hay que admitir que tiene un sonidito que engancha bastante.
Estás hecho un txapeldun
Se le suelta a alguien para decirle que es un campeón, que se ha marcado algo de crack o que siempre gana, aunque sea en una tontería. Txapeldun viene del euskera y es literalmente el que lleva la txapela, o sea, el ganador. Queda de lujo para vacilar con cariño y subirle el ego a alguien.
Dar la chapa
Se dice cuando alguien se pone pesado y te suelta un monólogo infinito, normalmente sobre algo que te da igual, y no te deja ni meter baza. Es como que te taladra la oreja con la misma historia una y otra vez. Muy de barra de bar, de colega intenso o de cuñado en modo conferencia.
Tener más cuento que Calleja
Expresión clásica para decir que alguien es un artista de la excusa y de la historia inventada, que siempre tiene un relato preparado para librarse de marrones. Viene de Saturnino Calleja, famoso editor de cuentos infantiles. Se usa cuando alguien exagera tanto que parece que vive en un libro de fantasía, y oye, a veces hasta hace gracia.
Aúpa
Expresión mítica vasca, versátil y todoterreno, que sirve para saludar, animar o dar un empujoncito de ánimo cuando algo se pone cuesta arriba. También se usa para confirmar que todo va bien o para jalear a alguien en pleno esfuerzo. Es de esas palabras que valen para casi todo y encima suenan con carácter.
Volver la tortilla
Se usa cuando una situación se da la vuelta por completo y pasa de ir fatal a ir de lujo, o al revés. Es como cuando estás a punto de quemar la tortilla de patata y de repente la clavas al girarla. Sirve para hablar de cambios bruscos de suerte, de poder o de quién lleva la voz cantante.
Volver el caserío manicomio
Se suelta cuando en casa se monta tal jaleo que parece que el caserío tranquilo de toda la vida se ha convertido en un manicomio. Gritos, risas, broncas, niños corriendo, la abuela mandando callar y el perro ladrando. Vamos, que el ambiente se desmadra bonito y la paz rural se va a paseo, aunque tenga su gracia.
Pintxo-txikitero
Persona que se marca una ruta de bares por el barrio, encadenando pintxos y txikitos de vino en cada parada. Es ese plan mítico de cuadrilla, de ir de bar en bar, charlar con medio pueblo y acabar con un puntillo alegre. Vamos, el deporte oficial de muchos pueblos vascos, y con razón, porque engancha cosa mala.
Ir de poteo
Costumbre muy vasca de ir de bar en bar tomando potes, que suelen ser vinos, cañas o zuritos, picando algo y comentando la jugada con la cuadrilla. No es solo beber, es socializar, criticar al jefe, rajar de la política y, cómo no, intentar arreglar el mundo entre risas. Planazo de tarde, la verdad.
Ir a txapela
Cuando todo sale mal y la cosa se tuerce completamente, vamos, un desastre total.
Txikiteo
Plan mítico vasco de ir de bar en bar con la cuadrilla, tomando zuritos, vinos y algún pintxo en cada parada. No es solo beber, es socializar, criticar al mundo y reírse a gusto mientras se alarga la tarde. Es como un poteo con cariño y tradición, y la verdad es que engancha bastante.
Irse por la txapela
Se usa cuando alguien empieza hablando de una cosa y de repente se lía, se va por las ramas y acaba soltando una chapa que no tiene nada que ver. Es como perder el hilo y ponerse a divagar sin frenos. Vamos, que la conversación se le va por la txapela y ya no hay quien lo traiga de vuelta.
pintxo-pote
Planazo de tarde noche muy vasco donde por un precio cerrado te ponen un pintxo y un pote en cada bar. Vas saltando de tasca en tasca, picando algo rico y bebiendo a gusto, y al final has cenado medio en condiciones sin enterarte. Es de esas cosas que empiezas tranquilo y acabas con cuadrilla, risas y hambre más que resuelta.
Echar un pote
Expresión muy típica para decir que vas a salir a tomar algo, casi siempre vinos o zuritos, dando una vuelta de bar en bar con la cuadrilla. No es solo beber, es el ritual social de comentar la vida, picar algo y alargar la tarde sin prisa. Y oye, como planazo vasco, pocas cosas lo superan.
Estar a tope de kalimotxo
Se dice cuando vas con el subidón de fiesta, con alegría y un puntito de descontrol, normalmente por haberle dado al kalimotxo. No significa solo estar borracho, es más bien ir a tope, con la cuadrilla encendida y la noche por delante. Muy de poteo y de acabar cantando lo que sea.
Echar la txorrada
Expresión muy del norte para decir que vas a pasar el rato hablando de tonterías con la cuadrilla, sin prisa y sin ningún plan serio. Es como sentarse en el bar, apoyar el codo en la barra y dejar que salgan chorradas una detrás de otra. No hace falta que tenga sentido, lo importante es el rato y las risas.
Faltarle un tornillo
Se dice cuando alguien está un poco ido, hace cosas raras o tiene ocurrencias que no hay por dónde pillarlas, como si en la cabeza le faltara una pieza y estuviera todo medio suelto. No suele ser un insulto heavy, más bien una pullita con humor entre colegas. Vamos, que está como una cabra.
Echar un irrintzi
Es lanzar un grito agudo y potente muy típico de la cultura vasca, que se usa para celebrar, animar el ambiente o soltar pura emoción acumulada. No es solo ruido, tiene su arte y su orgullo, y cuando alguien lo clava se te ponen los pelos de punta. Eso sí, mejor no hacerlo en una biblioteca.
Ir como un avión
Se usa para decir que alguien va rapidísimo o que está rindiendo a un nivel brutal, ya sea corriendo, currando o ligando. Puede ser literal, por velocidad física, o figurado, por lo bien que le salen las cosas. Es de esas frases que suenan a motor encendido y a que hoy estás on fire, aunque no hayas dormido nada.
Euskalfiesta
Se usa para hablar de esas fiestas vascas que empiezan tranquis con pintxos y poteo y acaban a lo grande, con cuadrilla, bailes raros que te vas inventando y alguien intentando tocar el txistu sin saber. Es como decir que la noche se lió en modo vasco intensito, y hay que admitir que tiene su encanto fiestero.
Aúpa la cuadrilla
Expresión muy típica para animar al grupo de colegas, como un grito de ánimo cuando os juntáis y empieza el plan. “Aúpa” es un viva o arriba, y “cuadrilla” es la peña de siempre. Se suelta al llegar al bar, al arrancar la fiesta o para subir el ambiente. Sencilla, pero levanta a cualquiera.
Hacer el tonto en el txoko
Se dice cuando alguien está perdiendo el tiempo, liándola un poco o haciendo el payaso en vez de arrimar el hombro. Lo del txoko le da el toque vasco, porque es ese local de cuadrilla donde se cocina, se charla y se alarga la sobremesa. Vamos, que estás ahí de risas mientras el mundo sigue.
Ir de poteo
Planazo muy vasco que va de ir bar por bar tomando potes, que suelen ser vinos, zuritos o lo que caiga, y acompañarlo con pintxos. Se hace mucho por la tarde noche, en cuadrilla, sin necesidad de acabar doblado. Es más social que etílico, aunque a veces se lía y tampoco pasa nada, que para eso está.
Montarse un txoko
Se dice cuando tu cuadrilla se organiza un plan casero para comer, beber y echarse unas risas, normalmente sin mucha ceremonia. Lo típico es tirar de lo que haya por casa y apañarlo. Ojo, que txoko también es el local gastronómico de la peña, así que la frase suena muy vasca y muy de juntarse.
Más fuerte que un robledal
Se refiere a alguien que es realmente resistente, duro o tiene una gran fuerza física y mental. Porque ya sabes, en el País Vasco no nos andamos con chiquitas.
Es un txapeldun
Se dice de alguien que es un campeón, un fuera de serie, el que se lleva la txapela en lo suyo. Viene del euskera y se usa mucho para soltarle un piropo con orgullo, como decirle crack o máquina. Suena muy de aquí y queda fino si lo dices con una sonrisa.
Aupa, majo
Saludo muy típico del País Vasco, cercano y con buen rollo, que mezcla el clásico aupa con el majo castizo. Se usa para saludar con cariño y entusiasmo a alguien conocido, como cuando ves a un colega entrar al bar y te hace ilusión verlo. Es de esas frases que ya suenan a poteo, cuadrilla y tarde tranquila.
Meter la chapa
Quedarse charlando largo y tendido, normalmente dando un discurso aburrido o pesado. Básicamente, darle a la lengua sin descanso.
Sirimiri
Lluvia muy fina y constante, de esa que parece que no moja pero al rato te cala hasta los huesos. Es muy típica del norte y en el País Vasco es casi parte del paisaje. Sirve tanto de excusa para no salir como para fardar de que aquí eso no nos frena ni de coña.
Estar de acuerdo como berzas en la olla
Se dice cuando dos o más personas coinciden a la primera, sin discusiones ni dramas, como si encajaran perfectas. Vamos, que hay unanimidad y todo fluye. La imagen es muy de cocina casera: las berzas en la olla van juntas sí o sí, y aquí pasa lo mismo con las opiniones.
Echar pote
Expresión muy del norte para ir de bar en bar tomando potes, que suelen ser vinos o zuritos, y charlando a gusto con la cuadrilla. Es más que beber, es pasear el buen rollo por el casco viejo, comentar la vida y alargar el poteo hasta que el cuerpo aguante. Y oye, como plan de tarde tiene bastante encanto.
Sentirse euskaldun
Se usa cuando alguien se siente muy vasco, con el orgullo por las nubes y el corazón latiendo a ritmo de txalaparta. No es solo tener raíces vascas, es notar que te sale el euskera, la cuadrilla y el poteo por los poros. Vamos, que te invade una identidad vasca potente y con mucho carácter.
Pasta gorda
Expresión coloquial para hablar de mucha pasta, un dineral serio, de ese que ya no cabe en la cartera y empieza a dar gustito. Se usa cuando alguien gana o maneja bastante dinero, ya sea currando, con un negocio o con algún pelotazo. Vamos, que si no te llega para el bizcocho, al menos que pese en el bolsillo.
Estar en modo txirimiri
Se dice cuando alguien está en plan calmado y constante, sin prisa ni dramas, como la llovizna fina del norte que cae sin hacer ruido. Es ese mood de ir a tu bola, con cero estrés y todo fluyendo despacito. Muy vasco el guiño, porque el txirimiri no empapa de golpe, pero te deja blandito.
Ir de poteo
Salir con la cuadrilla a hacer la ruta de bares, de pote en pote, normalmente cañas, zuritos o un vinito. Es ir picando bebida y charla, sin prisa pero sin pausa, y con la excusa perfecta para alargar la noche. Muy típico por Euskadi, sobre todo si cae por la Parte Vieja y se lía.
Montar un marrón
Se usa cuando alguien arma un lío gordo, monta un drama o crea un problema donde antes no pasaba nada. Es como convertir una chorrada en tragedia griega, con gritos, quejas y caras largas. Muy útil para describir a esa peña que se viene arriba con cualquier tontería, aunque a veces tiene su punto cómico.
Eres un makarra
Se le suelta a alguien cuando va de macarra: chulo, gamberro, un poco broncas o con pinta de barrio. Puede ser insulto o piropo, según el tono y la confianza. En el País Vasco se oye bastante, y a veces hasta con cariño, como diciendo que eres un pieza pero con estilo.
Estar en el proceso
Decir que alguien está 'en el proceso' es cuando se pone a hacer un lío de algo, como montarse una película en la cabeza o complicar algo sencillo.
Poner piñata
Se usa para decir que alguien come como si no hubiera mañana, sin control y con un ansia que da hasta risa. Suele salir en comidas familiares, fiestas de pueblo o cuando la mesa está tan llena que parece reto. Es como declararse en guerra contra la bandeja. Y oye, a veces sienta hasta terapéutico.
Ir hecho un txapela
Dicho para alguien que va arreglado, pero con ese toque elegante y de calidad auténtica, como el sentir de una buena boina vasca.
Echar un zurito
Se usa para decir que vas al bar a tomar un zurito, o sea, un vasito pequeño de cerveza típico de allí. La gracia es que suena a plan inocente de un momento y muchas veces acaba en ruta de bares bastante seria. Es ese autoengaño cariñoso de voy y vuelvo en nada, pero luego se lía.
Currar a lo vasco
Se dice cuando alguien trabaja a saco, con constancia y sin escaquearse ni un segundo. Es currar con orgullo, seriedad y ritmo, de esos que dejan el curro fino y al jefe sin palabras. No es que sea una frase oficial de Euskadi, pero se entiende como guiño a currar fuerte y sin drama.