Se usa para hablar de esas fiestas vascas que empiezan tranquis con pintxos y poteo y acaban a lo grande, con cuadrilla, bailes raros que te vas inventando y alguien intentando tocar el txistu sin saber. Es como decir que la noche se lió en modo vasco intensito, y hay que admitir que tiene su encanto fiestero.
Se usa para hablar de una fiesta vasca muy bruta, de esas con cuadrilla, música a tope, pintxos sin fin y sidra corriendo como un río. No es una palabra súper oficial, pero suena a jarana gorda y buen rollo. Básicamente, una noche tan intensa que al día siguiente solo sobrevives a base de ibuprofeno y tortilla de patata.