Plan mítico vasco de ir de bar en bar con la cuadrilla, tomando zuritos, vinos y algún pintxo en cada parada. No es solo beber, es socializar, criticar al mundo y reírse a gusto mientras se alarga la tarde. Es como un poteo con cariño y tradición, y la verdad es que engancha bastante.
Costumbre muy vasca de ir de bar en bar con la cuadrilla, tomando vinos, zuritos o txikitos y picando unos pintxos mientras se arregla el mundo a base de cháchara. No es solo beber, es el ritual social de callejear, saludar a medio barrio y acabar con una sonrisa tonta. Y oye, tiene su encanto serio.
Planazo muy vasco que consiste en ir de bar en bar con la cuadrilla, tomando potes pequeños y zampando pintxos mientras se arregla el mundo a gritos. No es solo beber, es socializar, criticar al jefe, comentar el partido y reírse fuerte. Básicamente, terapia colectiva con vino y cerveza, y hay que admitir que engancha.