Se dice cuando alguien resuelve algo complicado con mucha maña, como si lo hiciera fino y sin esfuerzo. Vamos, que se saca el marrón con estilo, casi sin sudar, y encima queda bien. Viene de la idea de la filigrana, ese curro delicado y preciso. Da un puntito de admiración y de envidia sana.
"Tío, lo del papeleo del curro era un lío y la Marta hizo la filigrana en diez minutos, sin agobios, y todavía le dio tiempo a irse a por un café."