Se usa cuando alguien te autoriza o te aprueba algo, como diciendo que ya podés arrancar sin miedo. Es el típico visto bueno del jefe, de tus viejos o de quien tenga la última palabra. También vale para planes que por fin se destraban. Vamos, que ya tenés permiso y el camino libre.
"Che, el profe ya me dio luz verde pa’ entregar el trabajo el lunes, así que hoy nos vamos a la farra y mañana vemos cómo lo arreglamos."