En Chile, una pichanga es un partido de fútbol improvisado, de esos que salen con un mensaje en el grupo y dos piedras de arco. Se juega en la plaza, la cancha del barrio o donde se pueda. Importa más la talla, el pique y pasarlo chancho que las reglas, el árbitro o la camiseta.
En Trujillo y en buena parte del Perú, pichanga es el partidito improvisado, casi siempre de fulbito, que sale con los patas sin mucha organización. También puede usarse para una reunión medio armada al toque, con música, chelas y vacilón. No es elegante, pero es real y bien de barrio.
Partido de fútbol improvisado entre amigos, normalmente en la cancha del barrio, la plaza o donde se pueda. No es algo formal ni competitivo, aquí manda la talla, el pique sano y terminar muertos de risa aunque se juegue con una pelota medio desinflada. El marcador da igual, lo importante es la buena onda y sudar un rato.
Partido de fútbol informal y relajado, normalmente entre amigos o conocidos, más para pasarlo bien que para tomárselo en serio. Aunque ojo, que igual se pican y terminan jugando como si fuera la final del Mundial.
En Arequipa pichanga es la clásica pichanguita de fulbito entre patas, bien informal y con harta chacota. Pero también se usa para hablar del regateo intenso en el mercado, cuando te peleas el precio con el casero hasta que baje todo lo que pueda. Es casi un deporte nacional, y la verdad es que tiene su ciencia.