Cholo Power
Frase que celebra el orgullo de ser norteño y trujillano, con toda la garra, la picardía y la resistencia que eso implica. Se usa para decir que algo se logra con fuerza, corazón y cero miedo al reto. Es identidad, barrio y autoestima bien arriba, y la verdad es que contagia bastante buena vibra.
Estar de mantequilla
Se usa para decir que alguien está súper relajado, blandito, sin estrés y con cero ganas de complicarse la vida. Todo le resbala, nada le afecta y va por ahí como si flotara en una nube de calma. A veces suena a envidia sana, porque quién no quisiera estar así de mantequilla un lunes por la mañana.
Todaviva
Se le dice a alguien que parece inmortal, como si tuviera más vidas que un gato. Le pasan cosas heavy, se mete en líos o en situaciones bien alocadas y, aun así, siempre termina saliendo ileso o ganando. Es medio en broma, medio con admiración, porque ese pata nunca aprende pero tampoco se rompe.
Disco fuerte
En Trujillo se le dice a alguien que es bien bacán y con presencia, de esos que entran y se hacen notar al toque. Puede ser por cómo se viste, cómo habla o cómo se mueve, siempre con actitud y seguridad. Es un piropo callejero, medio exagerado, pero con cariño. Si te lo sueltan, es que destacas.
Haberla gozado
Se dice cuando alguien la pasó brutal y disfrutó a tope una experiencia, una fiesta o un plan. Es como soltar un resumen orgulloso de que te divertiste sin medida y sin culpa. Muy de Trujillo y del norte, con ese sabor de calle que te deja diciendo: sí, me desvelé, pero valió la pena.
Cachay
Expresión muy usada para preguntar si alguien entendió lo que acabas de decir, como un ¿captas? o ¿me sigues? pero con todo el sabor norteño peruano. Se suelta al final de la frase para remarcar la idea y asegurarse de que el otro no se ha quedado en la luna, que pasa más de lo que uno admite.
Armar un renovado
Expresión trujillana que se usa cuando alguien se pone en modo resurrección después de una pachanga brava. Es como reconstruirse la vida tras un fin de semana intenso, ordenar el cuarto, hidratarse, comer algo decente y prometer que ya no se vuelve a tomar tanto, aunque todos sabemos que es mentira. Básicamente es ponerse en plan renovación total.
Matar el micro
Se dice cuando alguien corta el rollo de golpe y arruina el momento, como si apagara el micrófono o la música en plena fiesta. Vale para el pata que suelta un comentario incómodo, el DJ que cambia a un tema que nadie pidió o el que se pone intenso y enfría el ambiente. Duele, pero pasa.
Jamear
En Trujillo se usa para decir que vas a comer con ganas, sin miedo al botón del pantalón, sobre todo cuando la comida está brutalmente rica. Es como anunciar que vas a atacar el plato hasta quedar medio rodando. Suena sabroso, medio callejero y la verdad es que da hambre solo de escucharlo.
Chancho
En Trujillo usamos chancho para hablar del cerdo, pero también para vacilar con cariño a los patas que están medio rellenitos. Es medio bully, así que solo se usa entre amigos de confianza, si no suena pesado. Es de esas palabras que pueden ser insulto o muestra de cariño, según el tono y la confianza.
Estar en la vibrada
Expresión muy usada para decir que alguien está distraído, colgado o en su propio mundo, como si estuviera en otra frecuencia y no se enterara de nada. Es esa persona que mira al infinito mientras todos están en plena chamba. Y hay que admitir que a veces estar en la vibrada también se siente rico.
Camoteado
Se dice cuando alguien está loquísimo por otra persona, bien embobado y enamorado, al punto de hacer papelones o perder la dignidad con tal de impresionar. Es como estar en modo bobo romántico, con el corazón manejando y la cabeza de copiloto. En Trujillo se usa un montón y suena bien sabroso.
Poderío trujillano
Se usa para hablar del estilo y la garra de la gente de Trujillo, sobre todo cuando alguien hace algo con mucha seguridad, elegancia y sabor norteño. No es solo habilidad, es actitud, orgullo local y un poquito de pavoneo bien merecido. Cuando alguien la rompe y encima es de Trujillo, ahí sale el famoso poderío trujillano.
Juntaza
Se usa para hablar de una reunión bien grande y movida, donde cae medio barrio, la familia extendida y hasta el perro del vecino. No es una simple juntita, es una juntaza con bulla, comida, chelas y chisme asegurado. Suena a desmadre bonito de esos que terminas cansado pero feliz, y con mil historias nuevas.
Estar en tabla
Se dice cuando estás al día con todo: tareas, pagos, pendientes, lo que sea. No debes nada, no te falta nada y puedes respirar tranquilo porque ya cumpliste. Es como tener la lista de cosas por hacer en cero y sentirte ligero. En Trujillo suena bien de barrio, bien práctico.
Hacerla de bloque
Expresión trujillana para decir que alguien se pone terco, duro de cabeza, como si fuera un bloque de cemento. Se usa cuando la persona insiste en algo aunque ya todos le hayan demostrado que está equivocado. Es esa necedad pesada que da risa y rabia a la vez, típica de discusiones de barrio bien sabrosas.
Carro cohete
Se dice cuando un carro va rapidísimo o tiene un motor que empuja como loco, como si fuera a despegar. Es una forma exagerada y vacilona de soltar que ese coche es una bala, que acelera duro y deja a todos atrás. Se usa mucho para rajar del carro de un pata o para meterle hype a una máquina.
Chelear
Verbo bien de calle para decir que te vas a tomar unas chelas, o sea, cervezas, normalmente con la mancha. Es plan de after chamba: juntarse, conversar, rajar un rato y bajarse el estrés del día. No es ponerse fino, es más bien ir a pasarla piola con un par de frías.
Lluvia de chancho
Se dice cuando cae un aguacero brutal, de esos que te empapan en dos segundos y parece que el cielo se volvió loco. Es como el equivalente local de “llueve a cántaros”, pero con más sabor norteño y exageración. No es literal, claro, no caen chanchos, pero la imagen da risa y se entiende al toque.
Estar en su sistema
Se usa para decir que alguien está colgadísimo por otra persona, metido en un limbo amoroso donde todo le recuerda a ese ser y no ve salida. Es como tener a la otra persona instalada en la cabeza y en el corazón, consumiendo todos los recursos emocionales. Suena dramático, pero también tiene su gracia cuando lo ves desde fuera con canchita en mano.
Pata de oro
En Trujillo se usa para hablar del pata que siempre tiene suerte, el que se mete en cada lío y aun así termina ganando algo o saliendo bien parado. Es como decir que es un imán para la buena suerte, casi da rabia pero igual uno se ríe porque parece cosa de brujería.
Estar fregao
Se dice cuando alguien está en apuros, metido en un lío serio o con un problemón encima. Vamos, que está hasta el cuello y no ve por dónde salir. En Trujillo suena bien de calle y vale tanto para broncas con la familia como para cagadas en la chamba. Y sí, suele venir con su buena dosis de roche.
¡Eres un tigre!
Se usa para decirle a alguien que es bien valiente, hábil o que la está rompiendo en algo, como si fuera un felino salvaje pero versión barrio. Es un cumplido con sabor criollo, ideal cuando tu pata se luce y quieres dejar claro que no es cualquier cosa. Y la verdad, decirle tigre a alguien siempre sube el ego.
Chico pes
Muletilla bien trujillana que suelta la gente cuando algo les sorprende o no se lo terminan de creer. Es como decir no te creo, ya pues o no me jodas, pero en versión relajada y con ese tonito norteño. Sirve para reaccionar a chismes, noticias locas o cualquier cosa que suene medio imposible.
Ayayero
En Trujillo se le dice así al típico lambiscón, el que vive pegado al jefe diciendo “ya ya” a todo, como si no tuviera opinión propia. Aplaude cualquier cosa, aunque sea un desastre, con tal de quedar bien y sacar ventaja. Es medio gracioso verlo, pero cansa rápido cuando lo tienes cerca.
Zapato volador
Expresión medio en broma medio en serio para hablar de la puntería legendaria de las madres cuando te corrigen a distancia con una sandalia o zapato. Se usa para exagerar la escena, como si el zapato fuera un misil teledirigido que siempre da en el blanco. Y hay que admitir que la imagen es tan dramática como divertida.
Jalarse un pavo
En Trujillo se dice cuando alguien se queda frito y se mete una siestaza, casi siempre después de comer. Es como decir que se echó un sueñito, pero en versión callejera y con más gracia. Si alguien desaparece tras el almuerzo y vuelve con cara de resucitado, fijo se jaló un pavo.
Chévere, causa
Se suelta para decir que algo te parece bien, que aceptas el plan o que estás de acuerdo, pero con ese sabor bien peruano. Chévere es como decir bacán o genial, y causa es el colega, el pata. Juntas suenan cercanas y buena onda, como sellar el trato con una sonrisa.
Estar hecho un membrillo
Se usa para decir que alguien está reventado, medio atontado o físicamente hecho polvo, como si lo hubieran machacado tanto que ya no da más. Puede ser por cansancio, por un golpe o por una situación que te deja medio sonso. Es de esas frases que suenan tiernas, pero en verdad te están diciendo que estás para el arrastre.
Achorarse
Significa ponerse en modo bravo, maleado o desafiante, como si de pronto te crecieras y te sintieras el más pendejo del barrio. Es esa actitud de sacar pecho, hablar fuerte y mirar feo, aunque por dentro estés temblando un poquito. En la calle se usa un montón y, bien usada, tiene hasta su gracia.
Pegar el grito
Significa gritar fuerte para que todo el mundo se entere, ya sea para llamar la atención, regañar o avisar de algo urgente. En Trujillo es casi deporte nacional de las mamás y abuelitas cuando los chibolos se hacen los locos y no hacen caso. Y hay que admitir que a veces asusta, pero también tiene su gracia.
Estar jameando
En Trujillo se usa para decir que alguien está dándole con todo a algo, metiéndole full energía y sin aflojar. Puede ser chambeando duro en una tarea, entrenando o hasta bailando como si la vida dependiera del ritmo. Es de esas palabras que suenan a movimiento y a sudor, bien prendidas.
Estar aguja
Se usa para decir que alguien está sin un sol, más pelado que rodilla de chivo y con la billetera haciendo eco. Es la típica frase cuando llegas a fin de mes y solo tienes recibos y monedas tristes. Básicamente es estar misio total, pero con ese toque norteño que suena hasta chistoso.
¡Ta' que te vacilas!
Expresión bien trujillana para soltarle a alguien cuando no te crees lo que te está contando, o cuando algo te deja loco de lo bueno o de lo raro. Es como decir: ya pues, no me vaciles, o estás alucinando. Va con tono de broma y un puntito de incredulidad.
¡Está ficho!
Se suelta cuando algo está buenazo, increíble o de lujo, como para quedarte mirando y decir: qué nivel. Es un piropo directo a una cosa, un plan o hasta a alguien si se presta. En Trujillo suena bien callejero y con flow, de esos que levantan el ánimo al toque.
Andar turbina
Se usa cuando alguien está recontra acelerado, con demasiada energía, como si se hubiera metido tres cafés cargados seguidos. Anda inquieto, habla rapidazo y no para quieto ni un segundo. Es básicamente estar hiperactivo, pero en versión costeña con turbo. Y sí, a veces cansa solo verlo, aunque también tiene su gracia.
Feo como patada de chancho
Se usa en Trujillo para decir que algo o alguien es bien feo, pero con humor, sin tanta mala leche. La imagen de la patada de un chancho suena grotesca y exagerada, por eso la frase queda tan graciosa. Es como decir que algo está tan mal hecho que da risa mirarlo, pero igual se cuenta entre patas.
Hablar piedras
Se dice cuando alguien está hablando tonterías, inventando historias o exagerando tanto que ya no le cree nadie. Es como soltar disparates con toda la seguridad del mundo, pero sin sustento. En Trujillo se usa para cortar al que mete floro barato o se hace el interesante. Y sí, a veces da risa, pero cansa rápido.
Estar hecho una noria
Se usa cuando alguien está súper mareado o con la cabeza hecha un lío, como si hubiera estado dando vueltas y vueltas sin parar. Puede ser por tragos, por cansancio o por tener mil cosas en la cabeza. Es como decir que la persona ya no sabe ni dónde está parado, y la verdad es que suena bastante gráfico.
Estar chulín
Se dice cuando alguien o algo se ve bien bacán, bonito o con estilo, como que está fresh y con su flow. Vale para ropa, una moto, un corte de pelo o hasta un plan que pinta bravazo. Es un piropo casual, bien de calle, y queda perfecto para soltarlo sin tanta vuelta.
Chicoma
En Trujillo se dice chicoma cuando alguien está medio borracho, ya entonadito, pero todavía se puede parar y conversar sin hacer el ridículo total. Es como estar tibio, con la risa fácil y la lengua un poco suelta. Dicen que viene de chico mal, y la verdad es que le calza perfecto al estado ese entre sobrio y hecho trapo.
Tirar caña
Se usa para hablar de cuando alguien se pone a coquetear fuerte, lanzando halagos y miraditas para ver si liga. Es como estar pescando, pero en vez de peces vas a por besos y WhatsApps. A veces queda fino y gracioso, otras ya cansa un poco, aunque hay quien no sabe vivir sin tirar caña.
Estar en la gloria
Se usa cuando alguien está tan cómodo y feliz que parece que vive en otro nivel, sin preocupaciones ni estrés. Es ese momento en que todo te sale redondo, la barriga llena, el clima rico y cero dramas. Básicamente, estás tan a gusto que ni te quieres mover, y la verdad es que provoca quedarse así todo el día.
Gordo
Forma cariñosa y bien confianzuda de llamar a un amigo, tenga o no tenga barriga. A veces se usa con un toque irónico para el pata que es medio flojo, casero o que vive pegado a la comida. No es para decirlo a cualquiera, solo entre causas con harta confianza, si no puede sonar pesado.
Causa
Así le dicen a los amigos, esos con los que te entiendes sin necesidad de palabras. Literalmente significa 'compadre', pero es más callejero y confianzudo.
Mala leche
Se usa para hablar de alguien que tiene mala vibra, que siempre va con intención chunga o que disfruta fastidiando al resto. Puede ser el típico colega que nunca apoya nada, que suelta comentarios venenosos o que parece que se levantó cruzado todos los días. No es solo estar de mal humor, es tener una actitud tóxica casi profesional.
¡Allí nomás!
Se dice para indicar que algo está cerquita o que se hace al toque, como si no costara nada. En Trujillo suele venir con su dosis de picardía, porque a veces es medio irónico: te lo sueltan y resulta que falta un montón o que no era tan fácil. Útil para bajar la ansiedad y trolear con cariño.
¡Qué talegas!
Expresión trujillana para soltar admiración cuando algo está bravazo, alucinante o te deja con la boca abierta. Es como decir qué bestia o qué nivel, y suele salir cuando te cuentan una noticia buena, un planazo o alguien se manda una jugada épica. Bien de calle y con harto sabor norteño.
Broder
Forma trujillana y relajada de referirse a un buen amigo, similar a decir 'hermano' pero con más flow.
Chupetón
En Trujillo se usa para hablar de una borrachera brava, de esas en las que chupas tanto que al día siguiente no te acuerdas ni quién te trajo a tu jato. Es como decir que te pusiste un ciego monumental, bien a lo trujillano, con chelas, risas y probablemente un par de vergüenzas ajenas.