Cholo Power

Frase que celebra el orgullo de ser norteño y trujillano, con toda la garra, la picardía y la resistencia que eso implica. Se usa para decir que algo se logra con fuerza, corazón y cero miedo al reto. Es identidad, barrio y autoestima bien arriba, y la verdad es que contagia bastante buena vibra.

"Fuimos a la final del campeonato sin banca, muertos de calor, pero metimos puro Cholo Power y les volteamos el partido en los últimos cinco minutos, el barrio explotó de alegría."

Estar de mantequilla

Se usa para decir que alguien está súper relajado, blandito, sin estrés y con cero ganas de complicarse la vida. Todo le resbala, nada le afecta y va por ahí como si flotara en una nube de calma. A veces suena a envidia sana, porque quién no quisiera estar así de mantequilla un lunes por la mañana.

"Desde que le cayó ese billetón en la lotería, Martín anda de mantequilla, llega tarde a la chamba, se pide su cevichito tranquilo y ni se acuerda del jefe tóxico."

Todaviva

Se le dice a alguien que parece inmortal, como si tuviera más vidas que un gato. Le pasan cosas heavy, se mete en líos o en situaciones bien alocadas y, aun así, siempre termina saliendo ileso o ganando. Es medio en broma, medio con admiración, porque ese pata nunca aprende pero tampoco se rompe.

"Ese Juan es un todaviva, causa: ayer se cayó de la moto, hoy lo ves fresh en la chamba y encima le salió un premio en la bodega."

Disco fuerte

En Trujillo se le dice a alguien que es bien bacán y con presencia, de esos que entran y se hacen notar al toque. Puede ser por cómo se viste, cómo habla o cómo se mueve, siempre con actitud y seguridad. Es un piropo callejero, medio exagerado, pero con cariño. Si te lo sueltan, es que destacas.

"Mira a ese pata con su flow, ni bien llegó se robó la pista. Ese causa es disco fuerte, pe, hasta el DJ lo mira y todo."

Haberla gozado

Se dice cuando alguien la pasó brutal y disfrutó a tope una experiencia, una fiesta o un plan. Es como soltar un resumen orgulloso de que te divertiste sin medida y sin culpa. Muy de Trujillo y del norte, con ese sabor de calle que te deja diciendo: sí, me desvelé, pero valió la pena.

"Mano, ayer en la jato del Lucho bailamos hasta que salió el sol. Hoy estoy hecho bolsa, pero igual, la he gozado mal."

Cachay

Expresión muy usada para preguntar si alguien entendió lo que acabas de decir, como un ¿captas? o ¿me sigues? pero con todo el sabor norteño peruano. Se suelta al final de la frase para remarcar la idea y asegurarse de que el otro no se ha quedado en la luna, que pasa más de lo que uno admite.

"Oye causa, si no guardas el libro de recetas en la cocina después nadie lo encuentra y me echan la culpa a mí, cachay o te lo dibujo con plumones fosforescentes"

Armar un renovado

Expresión trujillana que se usa cuando alguien se pone en modo resurrección después de una pachanga brava. Es como reconstruirse la vida tras un fin de semana intenso, ordenar el cuarto, hidratarse, comer algo decente y prometer que ya no se vuelve a tomar tanto, aunque todos sabemos que es mentira. Básicamente es ponerse en plan renovación total.

"Hermano, después de ese tono en la playa con chela, karaoke y amanecida, hoy me toca armar un renovado, limpiar mi cuarto, tomar suero y rezar para que se me pase la resaca antes del lunes en la chamba"

Matar el micro

Se dice cuando alguien corta el rollo de golpe y arruina el momento, como si apagara el micrófono o la música en plena fiesta. Vale para el pata que suelta un comentario incómodo, el DJ que cambia a un tema que nadie pidió o el que se pone intenso y enfría el ambiente. Duele, pero pasa.

"La juerga estaba bravaza y todos bailando, pero llegó el causa con su discurso triste y mató el micro en una, qué palta."

Jamear

En Trujillo se usa para decir que vas a comer con ganas, sin miedo al botón del pantalón, sobre todo cuando la comida está brutalmente rica. Es como anunciar que vas a atacar el plato hasta quedar medio rodando. Suena sabroso, medio callejero y la verdad es que da hambre solo de escucharlo.

"Causa, hoy día vamos a la casa de mi tía a jamear cabrito con frejoles, así que llega con hambre y sin vergüenza, porque acá el que se queda corto repite nomás."

Chancho

En Trujillo usamos chancho para hablar del cerdo, pero también para vacilar con cariño a los patas que están medio rellenitos. Es medio bully, así que solo se usa entre amigos de confianza, si no suena pesado. Es de esas palabras que pueden ser insulto o muestra de cariño, según el tono y la confianza.

"Oye chancho, deja esa cuarta salchipapa y ven a jugar fulbito que ya están armando la pichanga en la losa del barrio."

Estar en la vibrada

Expresión muy usada para decir que alguien está distraído, colgado o en su propio mundo, como si estuviera en otra frecuencia y no se enterara de nada. Es esa persona que mira al infinito mientras todos están en plena chamba. Y hay que admitir que a veces estar en la vibrada también se siente rico.

"Pepa, deja de estar en la vibrada mirando los techos y ven a ayudar a barrer antes de que venga tu mamá y nos arme el show."

Camoteado

Se dice cuando alguien está loquísimo por otra persona, bien embobado y enamorado, al punto de hacer papelones o perder la dignidad con tal de impresionar. Es como estar en modo bobo romántico, con el corazón manejando y la cabeza de copiloto. En Trujillo se usa un montón y suena bien sabroso.

"Ese Juan está camoteado por María, causa. Ayer le llevó serenata, se trepó a la reja y terminó empapado porque saltaron los aspersores del jardín."

Poderío trujillano

Se usa para hablar del estilo y la garra de la gente de Trujillo, sobre todo cuando alguien hace algo con mucha seguridad, elegancia y sabor norteño. No es solo habilidad, es actitud, orgullo local y un poquito de pavoneo bien merecido. Cuando alguien la rompe y encima es de Trujillo, ahí sale el famoso poderío trujillano.

"¿Has visto cómo ha ganado el concurso de marinera ese pata? Ese es poderío trujillano, causa, hasta los jueces se han quedado huevones."

Juntaza

Se usa para hablar de una reunión bien grande y movida, donde cae medio barrio, la familia extendida y hasta el perro del vecino. No es una simple juntita, es una juntaza con bulla, comida, chelas y chisme asegurado. Suena a desmadre bonito de esos que terminas cansado pero feliz, y con mil historias nuevas.

"Oe causa, el sábado va a haber una juntaza en mi jato en Trujillo, cae con tus patas, trae algo pa’ picar y no te me achorres a última hora."

Estar en tabla

Se dice cuando estás al día con todo: tareas, pagos, pendientes, lo que sea. No debes nada, no te falta nada y puedes respirar tranquilo porque ya cumpliste. Es como tener la lista de cosas por hacer en cero y sentirte ligero. En Trujillo suena bien de barrio, bien práctico.

"Ya pagué la luz, mandé los correos, hice mercado y hasta lavé la ropa. Ahora sí, causa, estoy en tabla y me voy por unas chelas."

Hacerla de bloque

Expresión trujillana para decir que alguien se pone terco, duro de cabeza, como si fuera un bloque de cemento. Se usa cuando la persona insiste en algo aunque ya todos le hayan demostrado que está equivocado. Es esa necedad pesada que da risa y rabia a la vez, típica de discusiones de barrio bien sabrosas.

"Ya pe, causa, acepta que te gané en la pichanga, no la sigas haciendo de bloque que hasta el árbitro improvisado te dijo que fue gol."

Carro cohete

Se dice cuando un carro va rapidísimo o tiene un motor que empuja como loco, como si fuera a despegar. Es una forma exagerada y vacilona de soltar que ese coche es una bala, que acelera duro y deja a todos atrás. Se usa mucho para rajar del carro de un pata o para meterle hype a una máquina.

"Oe, ¿viste el carro del Flaco? Le metió fierros y ahora jala bravazo, ese carro cohete te deja botado en una cuadra."

Chelear

Verbo bien de calle para decir que te vas a tomar unas chelas, o sea, cervezas, normalmente con la mancha. Es plan de after chamba: juntarse, conversar, rajar un rato y bajarse el estrés del día. No es ponerse fino, es más bien ir a pasarla piola con un par de frías.

"Causa, saliendo de la chamba vamos a chelear por la plaza, que hoy el jefe me ha tenido a mil y necesito una fría y su buen chisme."

Lluvia de chancho

Se dice cuando cae un aguacero brutal, de esos que te empapan en dos segundos y parece que el cielo se volvió loco. Es como el equivalente local de “llueve a cántaros”, pero con más sabor norteño y exageración. No es literal, claro, no caen chanchos, pero la imagen da risa y se entiende al toque.

"Causa, salí sin casaca y me agarró lluvia de chancho. Llegué a la combi chorreando, con las medias hechas sopa y el pan todo aguado."

Estar en su sistema

Se usa para decir que alguien está colgadísimo por otra persona, metido en un limbo amoroso donde todo le recuerda a ese ser y no ve salida. Es como tener a la otra persona instalada en la cabeza y en el corazón, consumiendo todos los recursos emocionales. Suena dramático, pero también tiene su gracia cuando lo ves desde fuera con canchita en mano.

"Desde que la flaca lo choteó, el pato anda todo misio de ánimo, no quiere salir ni a la esquina, está en su sistema pero mal, parece novela turca de las ocho."

Pata de oro

En Trujillo se usa para hablar del pata que siempre tiene suerte, el que se mete en cada lío y aun así termina ganando algo o saliendo bien parado. Es como decir que es un imán para la buena suerte, casi da rabia pero igual uno se ríe porque parece cosa de brujería.

"Ese Juan es un pata de oro, se resbaló en el mercado, casi se saca la mugre y encima la casera le regaló una canasta de frutas por el susto, qué tal suerte tiene ese conchudo."

Estar fregao

Se dice cuando alguien está en apuros, metido en un lío serio o con un problemón encima. Vamos, que está hasta el cuello y no ve por dónde salir. En Trujillo suena bien de calle y vale tanto para broncas con la familia como para cagadas en la chamba. Y sí, suele venir con su buena dosis de roche.

"Mano, Roberto está fregao: se quiso hacer el payaso en clase, el profe lo cachó al toque y ahora lo tienen citado con su vieja en dirección."

¡Eres un tigre!

Se usa para decirle a alguien que es bien valiente, hábil o que la está rompiendo en algo, como si fuera un felino salvaje pero versión barrio. Es un cumplido con sabor criollo, ideal cuando tu pata se luce y quieres dejar claro que no es cualquier cosa. Y la verdad, decirle tigre a alguien siempre sube el ego.

"Mi causa se chapó a la flaca más guapa de la fiesta y encima ganó en fulbito, todos en la esquina gritaban: ¡Eres un tigre, causa!"

Chico pes

Muletilla bien trujillana que suelta la gente cuando algo les sorprende o no se lo terminan de creer. Es como decir no te creo, ya pues o no me jodas, pero en versión relajada y con ese tonito norteño. Sirve para reaccionar a chismes, noticias locas o cualquier cosa que suene medio imposible.

"¿Te enteraste que el profe llegó temprano y sin quejarse? Chico pes, ese pata siempre cae tarde y con cara de lunes."

Ayayero

En Trujillo se le dice así al típico lambiscón, el que vive pegado al jefe diciendo “ya ya” a todo, como si no tuviera opinión propia. Aplaude cualquier cosa, aunque sea un desastre, con tal de quedar bien y sacar ventaja. Es medio gracioso verlo, pero cansa rápido cuando lo tienes cerca.

"No le creas mucho a Juan, causa, es ayayero nivel dios: el jefe estornuda y él ya está aplaudiendo y diciendo que fue una estrategia de liderazgo."

Zapato volador

Expresión medio en broma medio en serio para hablar de la puntería legendaria de las madres cuando te corrigen a distancia con una sandalia o zapato. Se usa para exagerar la escena, como si el zapato fuera un misil teledirigido que siempre da en el blanco. Y hay que admitir que la imagen es tan dramática como divertida.

"En la reunión de la familia yo ni respiro, porque como empiece a hacer chongo mi vieja saca el zapato volador y me lo aterriza en la nuca delante de todos"

Jalarse un pavo

En Trujillo se dice cuando alguien se queda frito y se mete una siestaza, casi siempre después de comer. Es como decir que se echó un sueñito, pero en versión callejera y con más gracia. Si alguien desaparece tras el almuerzo y vuelve con cara de resucitado, fijo se jaló un pavo.

"Terminamos el ceviche y el Luis se jaló un pavo en la hamaca, roncando durísimo, parecía motor de combi malograda."

Chévere, causa

Se suelta para decir que algo te parece bien, que aceptas el plan o que estás de acuerdo, pero con ese sabor bien peruano. Chévere es como decir bacán o genial, y causa es el colega, el pata. Juntas suenan cercanas y buena onda, como sellar el trato con una sonrisa.

"Oe, ¿caemos a la playa al toque o qué? Chévere, causa, pero tú llevas el parlante y yo pongo la chela, ¿ya?"

Estar hecho un membrillo

Se usa para decir que alguien está reventado, medio atontado o físicamente hecho polvo, como si lo hubieran machacado tanto que ya no da más. Puede ser por cansancio, por un golpe o por una situación que te deja medio sonso. Es de esas frases que suenan tiernas, pero en verdad te están diciendo que estás para el arrastre.

"Hermano, después de subir al cerro con esa resaca criminal, terminé hecho un membrillo, ni para bajar a comprarme una Inca Kola me daba el cuerpo."

Achorarse

Significa ponerse en modo bravo, maleado o desafiante, como si de pronto te crecieras y te sintieras el más pendejo del barrio. Es esa actitud de sacar pecho, hablar fuerte y mirar feo, aunque por dentro estés temblando un poquito. En la calle se usa un montón y, bien usada, tiene hasta su gracia.

"Estábamos tranqui jugando pichanga y de la nada el flaco se achoró porque le cobraron falta, casi arma bronca por una jugada bien coja."

Pegar el grito

Significa gritar fuerte para que todo el mundo se entere, ya sea para llamar la atención, regañar o avisar de algo urgente. En Trujillo es casi deporte nacional de las mamás y abuelitas cuando los chibolos se hacen los locos y no hacen caso. Y hay que admitir que a veces asusta, pero también tiene su gracia.

"Estaba tan metido en la pichanga del barrio que mi vieja tuvo que pegar el grito desde la ventana del segundo piso para que suba a cenar, casi me caigo del susto frente a todos los patas."

Estar jameando

En Trujillo se usa para decir que alguien está dándole con todo a algo, metiéndole full energía y sin aflojar. Puede ser chambeando duro en una tarea, entrenando o hasta bailando como si la vida dependiera del ritmo. Es de esas palabras que suenan a movimiento y a sudor, bien prendidas.

"Mano, el Juanca está jameando con el trabajo del cole, no suelta la laptop ni pa' comer. Y en la fiesta igual, se pone a jamear y ya nadie lo baja de la pista."

Estar aguja

Se usa para decir que alguien está sin un sol, más pelado que rodilla de chivo y con la billetera haciendo eco. Es la típica frase cuando llegas a fin de mes y solo tienes recibos y monedas tristes. Básicamente es estar misio total, pero con ese toque norteño que suena hasta chistoso.

"Causa, ni me invites al tono, estoy más aguja que cactus en el desierto, ayer hasta fié el pan en la bodega de la esquina."

¡Ta' que te vacilas!

Expresión bien trujillana para soltarle a alguien cuando no te crees lo que te está contando, o cuando algo te deja loco de lo bueno o de lo raro. Es como decir: ya pues, no me vaciles, o estás alucinando. Va con tono de broma y un puntito de incredulidad.

"Le dije a Lucho que me ascendieron y que encima me subieron el sueldo, y el pata se quedó frío: ¡Ta' que te vacilas, compadre, invita tu cevichito!"

¡Está ficho!

Se suelta cuando algo está buenazo, increíble o de lujo, como para quedarte mirando y decir: qué nivel. Es un piropo directo a una cosa, un plan o hasta a alguien si se presta. En Trujillo suena bien callejero y con flow, de esos que levantan el ánimo al toque.

"Oe, causa, tu nueva bici está ficho, ya te falta nomás el casco pa' irte a volar por la avenida."

Andar turbina

Se usa cuando alguien está recontra acelerado, con demasiada energía, como si se hubiera metido tres cafés cargados seguidos. Anda inquieto, habla rapidazo y no para quieto ni un segundo. Es básicamente estar hiperactivo, pero en versión costeña con turbo. Y sí, a veces cansa solo verlo, aunque también tiene su gracia.

"Oye, mira cómo anda turbina el Chato desde que se tomó ese café cargado, está caminando por todo el barrio, habla solo y hasta parece que le tiembla el ojo, ya me está mareando de verlo."

Feo como patada de chancho

Se usa en Trujillo para decir que algo o alguien es bien feo, pero con humor, sin tanta mala leche. La imagen de la patada de un chancho suena grotesca y exagerada, por eso la frase queda tan graciosa. Es como decir que algo está tan mal hecho que da risa mirarlo, pero igual se cuenta entre patas.

"Oe, tu dibujo del dragón parece gallina atropellada, está feo como patada de chancho, mejor no lo subas al grupo que te van a hacer meme todo el año."

Hablar piedras

Se dice cuando alguien está hablando tonterías, inventando historias o exagerando tanto que ya no le cree nadie. Es como soltar disparates con toda la seguridad del mundo, pero sin sustento. En Trujillo se usa para cortar al que mete floro barato o se hace el interesante. Y sí, a veces da risa, pero cansa rápido.

"Ya pues, deja de hablar piedras, causa. Ayer dijiste que conocías a Bad Bunny y hoy que te invitaron a la NASA, no te pases."

Estar hecho una noria

Se usa cuando alguien está súper mareado o con la cabeza hecha un lío, como si hubiera estado dando vueltas y vueltas sin parar. Puede ser por tragos, por cansancio o por tener mil cosas en la cabeza. Es como decir que la persona ya no sabe ni dónde está parado, y la verdad es que suena bastante gráfico.

"Hermano, después de mezclar chela con ron en la fiesta, quedaste hecho una noria, te fuiste al cuarto equivocado y casi te duermes en la cama del perro."

Estar chulín

Se dice cuando alguien o algo se ve bien bacán, bonito o con estilo, como que está fresh y con su flow. Vale para ropa, una moto, un corte de pelo o hasta un plan que pinta bravazo. Es un piropo casual, bien de calle, y queda perfecto para soltarlo sin tanta vuelta.

"Oe, la motito nueva de José está chulín, causa. Con esa se va al boulevard a dar vueltas y a lucirse como si nada."

Chicoma

En Trujillo se dice chicoma cuando alguien está medio borracho, ya entonadito, pero todavía se puede parar y conversar sin hacer el ridículo total. Es como estar tibio, con la risa fácil y la lengua un poco suelta. Dicen que viene de chico mal, y la verdad es que le calza perfecto al estado ese entre sobrio y hecho trapo.

"Después de varias chelas en la peña, Luis ya estaba chicoma, se creía salsero profesional y terminó zapateando con la escoba en medio de la sala."

Tirar caña

Se usa para hablar de cuando alguien se pone a coquetear fuerte, lanzando halagos y miraditas para ver si liga. Es como estar pescando, pero en vez de peces vas a por besos y WhatsApps. A veces queda fino y gracioso, otras ya cansa un poco, aunque hay quien no sabe vivir sin tirar caña.

"Oye causa, ya fue, deja de tirar caña a la flaca del bar, que el mozo ya te está mirando raro y tus patas se están matando de risa."

Estar en la gloria

Se usa cuando alguien está tan cómodo y feliz que parece que vive en otro nivel, sin preocupaciones ni estrés. Es ese momento en que todo te sale redondo, la barriga llena, el clima rico y cero dramas. Básicamente, estás tan a gusto que ni te quieres mover, y la verdad es que provoca quedarse así todo el día.

"Hermano, con mi cevichito trujillano, su chicha heladita y esta brisita rica, estoy en la gloria, ni me hables de regresar a la chamba."

Gordo

Forma cariñosa y bien confianzuda de llamar a un amigo, tenga o no tenga barriga. A veces se usa con un toque irónico para el pata que es medio flojo, casero o que vive pegado a la comida. No es para decirlo a cualquiera, solo entre causas con harta confianza, si no puede sonar pesado.

"Oye, gordo, deja de hacerte el casero, sal de tu jato y jálate pa'l tono que hoy rompemos la pista hasta que amanezca."

Causa

Así le dicen a los amigos, esos con los que te entiendes sin necesidad de palabras. Literalmente significa 'compadre', pero es más callejero y confianzudo.

"Oye, causa, vamos al centro a ver qué hacemos, ¡ayer estuvo brutal!"

Mala leche

Se usa para hablar de alguien que tiene mala vibra, que siempre va con intención chunga o que disfruta fastidiando al resto. Puede ser el típico colega que nunca apoya nada, que suelta comentarios venenosos o que parece que se levantó cruzado todos los días. No es solo estar de mal humor, es tener una actitud tóxica casi profesional.

"Oe, ese Carlos tiene una mala leche brava, ayer me empujó en la combi, se hizo el loco y encima se mataba de risa, qué causa tan pesadita, ah."

¡Allí nomás!

Se dice para indicar que algo está cerquita o que se hace al toque, como si no costara nada. En Trujillo suele venir con su dosis de picardía, porque a veces es medio irónico: te lo sueltan y resulta que falta un montón o que no era tan fácil. Útil para bajar la ansiedad y trolear con cariño.

"—Oe, ¿falta mucho pa' la playa? —¡Allí nomás, causa! Tú camina nomás y ya... cuando te des cuenta, ya te quemaste todo."

¡Qué talegas!

Expresión trujillana para soltar admiración cuando algo está bravazo, alucinante o te deja con la boca abierta. Es como decir qué bestia o qué nivel, y suele salir cuando te cuentan una noticia buena, un planazo o alguien se manda una jugada épica. Bien de calle y con harto sabor norteño.

"Oe, me ascendieron y encima me subieron el sueldo. ¡Qué talegas, causa! Ya fue, hoy se celebra con su cevichito y su chela."

Chupetón

En Trujillo se usa para hablar de una borrachera brava, de esas en las que chupas tanto que al día siguiente no te acuerdas ni quién te trajo a tu jato. Es como decir que te pusiste un ciego monumental, bien a lo trujillano, con chelas, risas y probablemente un par de vergüenzas ajenas.

"Hermano, el sábado me metí tal chupetón que desperté con resaca, sin plata y con un pan con chicharrón en la mano sin saber de dónde había salido."
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