Chamigo

Forma muy amistosa y bien litoraleña de llamar a un amigo o conocido, mezcla de che y amigo, típica de Misiones y zonas vecinas. Suena cercana, medio folclórica y con onda de mate y río. Si vivís por allá, es probable que tengas más chamigos que contactos guardados en el celu, y eso siempre es buena señal.

"Chamigo, ¿cómo andás tanto tiempo? Caete esta noche al asado, traete el termo y de paso armamos un truquito con la barra."

Una macana

Se dice cuando te mandaste una cagada o un error medio tonto, sin mala intención, de esos que dan bronca pero se arreglan. Puede ser una metida de pata, un descuido o una decisión floja. En el Litoral se escucha un montón, y suele venir con tono de autocrítica y humor.

"Che, me mandé una macana con la torta, le metí sal en vez de azúcar. No pasa nada, la llevo a lo de mi cuñado y compro otra para casa."

Chomba

En Misiones chomba es la remera tipo polo, con cuellito y un poco más prolija que la remera común. Es la que te ponés cuando querés levantar el nivel sin llegar al traje ni a la camisa. Ideal para asado, cumple, salida medio formal y para que tu vieja diga que por fin te vestiste como persona.

"Che, ponete la chomba que esta noche vamos al casamiento del primo Cacho y no da caer en remera toda transpirada de fulbito."

Chamigo

Forma bien del Litoral para llamar a un amigo, un compa o incluso a un conocido, sobre todo en Misiones y zonas cercanas. Es como decir che, amigo todo junto, con tonito de confianza y buena onda. Sirve para saludar, para llamar la atención o para meter un reclamo suave sin pelearte. Re de barrio.

"Ehh chamigo, dejá el celular un toque y venite al asado, que ya está el fuego y el tío anda cebando mate como loco."

Andar a los ponchazos

Se dice cuando vas tirando como podés, a los tumbos, con lo justo y medio improvisando. No es que esté todo bajo control, es más bien sobrevivir el día a día con parches, maña y un poco de fe. Aplica para laburo, guita, estudios o hasta una relación que va ahí, a puro aguante.

"Che, este mes ando a los ponchazos, entre la nafta y la luz no me queda ni pa' un tereré. Pero bueno, se hace lo que se puede."

Pasar el mensú

Se dice en Misiones para cargar a alguien que está laburando a lo bestia, sin parar, como si fuera un mensú, esos peones de yerbales y obrajes que la pasaban durísima. Es medio en broma, medio con admiración, tipo: che, aflojá un toque que no te están pagando por sufrir. Tiene historia y pega fuerte.

"Mirá a Carlitos con la pala desde las seis, transpirando como loco. Está pasando el mensú mal, y encima dice que después se va a hacer horas extra."

Semanaleta

Se dice cuando una semana se te hace eterna, de esas que no avanzan ni a palos. Suele salir en Misiones cuando el calor te pega, el tereré no alcanza y los mosquitos te hacen guardia toda la noche. Es como decir semana larguísima, pero con sabor bien del Litoral y un toque de queja simpática.

"Che, esta semana es una semanaleta mal: laburo, calorón, tereré tibio y los mosquitos de after. Dale, que llegue el finde de una vez, loco."

Ñacurutú

En Misiones se le dice ñacurutú a alguien que anda colgado, en la luna, medio despistado, como si estuviera mirando al techo en vez de vivir el momento. Viene del nombre de un búho grande de la zona, así que la idea es esa cara de ave nocturna, seria y perdida. Suena tierno, pero pica un poco.

"Dale, Juan, no seas ñacurutú, mirá que empezó el partido hace rato y vos seguís buscando el control como si fuera un tesoro."

¡Está todo diablo!

Se usa para decir que algo está tremendo, buenísimo, que se fue al carajo de lo bueno. Puede ser un recital, una comida, una joda o hasta una jugada en el fulbito. Es como soltar un “esto es de otro planeta” pero bien de barrio. Y sí, suena medio oscuro, pero es puro elogio.

"Che, el asado que metiste y la música al palo, una locura. Está todo diablo, loco, mañana no me levanto ni a palos."

Tener la yerba

Se dice de la persona que siempre anda lista para cebar mate, con la yerba, el termo y la mejor predisposición. Es como decir que es prevenida, buena onda y re anfitriona, de esas que te salvan cualquier juntada. En Misiones, si alguien tiene la yerba, ya sabés que no te va a faltar mate ni charla.

"Caímos de la nada a la costanera y el Pedro ya tenía la yerba, el termo y hasta chipá. Ese loco siempre tiene todo para cebar unos mates."

Irse de pesca

En Misiones se usa en plan guiño para decir que te vas de joda, de parranda o a dar una vuelta larga con la banda, normalmente de noche y sin horario de regreso. No es literal, no vas con caña ni carnada, vas a ver qué pinta y a “pescar” plan, charla o alguna aventura.

"Che, ¿vos también te vas de pesca hoy o te quedás en casa? Los pibes ya están armando la previa y después pintan unos tragos por el centro."

Pegar un sapucai

Es largar un grito bien fuerte y bien sentido, típico del Litoral, sobre todo en chamamé y fiestas. Sale cuando estás eufórico, emocionado o querés celebrar algo a lo grande. No es un grito cualquiera, es de esos que te sacuden el pecho y contagian alegría. Si lo pegás bien, te aplauden.

"Cuando metimos el gol en el último minuto, el tío se paró arriba de la silla y pegó un sapucai que retumbó hasta en la casa del vecino."

Ser un capi

En Misiones se le dice a alguien que es un crack, el que siempre cae con la solución y se las sabe todas. Es como decir que es un capo, pero en versión más corta y con tonito de admiración. Se usa para elogiar a un amigo cuando se manda una buena o te salva las papas.

"Se cortó la luz y ya estábamos a oscuras, pero el Mati cayó con linterna, pilas y un alargue. Nah, sos un capi, boludo."

Estar de estrellato

Se dice cuando alguien anda creído, llamando la atención y sintiéndose la estrella del momento. Va por la vida como si tuviera reflectores encima y todo el mundo lo mirara, aunque capaz nadie le dio bola. En Misiones suena bien para pinchar un poco al que se agranda por cualquier pavada.

"Desde que Nacho se compró la moto nueva, anda por Posadas de estrellato, saludando a todos como si fuera famoso y ni el perro del vecino lo registra."

Al palo

Se dice cuando algo está a full, al máximo, con toda la potencia. Puede ser una fiesta re arriba, la música al mango o incluso alguien que está a mil y no afloja. En Misiones y por la zona suena bien de calle, bien de barra. Si está al palo, no hay freno.

"Che, anoche el boliche estaba al palo, el DJ tiró cumbia y la pista parecía una licuadora, nadie se quería ir ni a palos."

Dejar la fruta

Se usa para decirle a alguien que corte con la pavada, que deje de chamuyar o de hacer algo medio sospechoso antes de que se arme lío. Es como un aviso con tono de amigo: pará un toque, no te mandes más cagadas. Muy de charla cotidiana, cuando ves que el otro se está pasando de vivo.

"Che, dejá la fruta, que te estás haciendo el vivo con el celu en clase y la preceptora ya te fichó. Después te comés un acta y quedás pegado al pedo."

Yerba encremada

Se dice cuando el mate sale de lujo y la yerba queda bien encremada, con esa espumita arriba que te hace sentir campeón. No está lavado, no está amargo de más y la bombilla no se tapa a la primera. En Misiones es casi un orgullo patrio, como decir: hoy cebé como los dioses.

"Che, probá este mate, quedó con la yerba encremada y no se lavó nada. Si me sale así todos los días, ya puedo abrir un puestito en la plaza."

Ñembotavy

Viene del guaraní y se usa para cuando alguien se hace el desentendido, se hace el boludo a propósito para zafar de un problema o de una responsabilidad. Es como activar el modo no me acuerdo de nada justo cuando más te conviene. Muy típico cuando ya metiste la pata y no querés hacerte cargo, aunque todos sepan la verdad.

"Juan se olvidó del asado con los pibes y al otro día se hizo el ñembotavy diciendo que pensó que era el domingo que viene, y encima cayó con una birra caliente, un caradura total."

Hacerse el diablillo

Se dice de alguien que se hace el pillo o el travieso, como que va de vivo y busca zafar con alguna picardía. No es maldad pesada, más bien una malicia chiquita que da risa y hasta ternura. Ideal para el que arma quilombo suave y después pone carita de yo no fui.

"Ahí va Carlos, haciéndose el diablillo en el aula, tirando chistes y queriendo zafar de la tarea, pero la profe lo mira y le dice: dale, dejate de joder."

Mandíbula de pibe

Se le dice a alguien que no cierra la boca ni un segundo, el típico que comenta todo, opina de todo y te llena el aire de charla aunque nadie se lo pida. Va con tono de cargada, medio en broma, medio ya cansado. Ideal para el que arranca a hablar y no frena ni con mate lavado.

"Che, dejá de chamuyar un toque, mandíbula de pibe. Estábamos en la fila del súper y ya le contaste tu vida al cajero, a la señora y al de seguridad."

Andar chusquileando

Se dice cuando alguien anda dando vueltas por ahí, curioseando y mirando todo, como buscando qué pasa. Puede ser inocente, tipo pasear y chusmear tranqui, o medio meterse donde no lo llamaron, pero sin armar quilombo. Muy de barrio, de vereda y mate, para el que no se queda quieto ni un rato.

"¿Y Juan? Desde que se jubiló anda chusquileando por el barrio, se asoma a cada negocio y saluda a todos, como si fuera el intendente."

Estar en la nube de yerba

Se dice cuando alguien está re colgado, metido en la suya, pensando en cualquier cosa menos en lo que pasa alrededor. Es como estar en una nube, pero versión misionera, con yerba mate y olor a yerbal. Sirve para marcar que no registra nada y después pregunta lo obvio. Tiene su encanto, pero desespera.

"Che, ¿te enteraste lo de Luisa? Nada, Juan está en la nube de yerba todo el día, mirando el mate y ni registra que le hablan."

No te hagas el bicho canchero

Se le dice a alguien que va de crack, de vivo y de sobrador, como si la tuviera clarísima, pero en realidad está chamuyando y no le sale una. Es un tirón de orejas bien misionero para bajarle el humo a quien se agranda al pedo. Pica un poco, pero suele ir en tono de broma.

"Dale, Nico, no te hagas el bicho canchero con el asado: prendiste el fuego con nafta y ahora está todo negro, dejá que lo haga el tío."

Ser un gaviotero

Se le dice al que vive al acecho para ligar algo gratis o aprovecharse del plan ajeno. Cae justo cuando hay comida, birra o algún favor para rascar, pero a la hora de poner, desaparece. Como la gaviota que te manotea las papas en la playa. Un clásico caradura, pero dicho con humor.

"Che, cayó Nico cuando ya estaba el asado servido y ni una bolsa de hielo trajo, es re gaviotero el loco."

Gigante de Itacuararé

Se dice de alguien que impone por presencia, tamaño o carisma, como si fuera un personaje de leyenda misionera. Entra a un lugar y automáticamente se roba la escena: todos se callan, lo miran y hasta le hacen lugar. Sirve tanto en serio como en chiste para ese que parece más grande que la vida.

"Cayó el Tito al cumple, se paró en la puerta y ya era el Gigante de Itacuararé: nadie escuchaba la música, todos pendientes de sus chamuyos."

Ñandejara

Apodo medio pícaro que se usa en Misiones para hablar de una señora rellenita, de esas que siempre tienen la olla al fuego y la mesa lista. Suele ser la vecina o la tía que cocina brutal y te recibe con comida casera. Es cariñoso, aunque tiene su punto de chiste con el tema de los kilos de más.

"Che, antes del partido caemos por lo de la Ñandejara, nos clavamos unas empanadas bien jugosas y de paso nos llevamos un taper con chipitas para el segundo tiempo."

Estar a puro chape

Se dice cuando alguien está a full con los besos, chapando sin parar y sin vergüenza, como si el mundo se terminara en cinco minutos. Suele usarse para bardear con cariño a una pareja que no se despega ni para respirar. Es bien de Argentina y en Misiones se escucha bastante en joda.

"En la plaza, el Juanchi y la Flor estaban a puro chape, no se despegaban ni para comprar un tereré, parecían pegados con Poxipol."

¡Al tope!

Se dice cuando algo está en su punto máximo: quedó espectacular, funciona de diez o está a full de energía. También vale para planes o ambientes que están re copados y con toda la onda. Es como decir que está en su mejor momento, sin vueltas. Ideal para tirar después de un asado bien hecho o una previa que explota.

"Che, el asado quedó al tope y la música está a full, caigan temprano que hoy la juntada se pone picante."

Hacerse el guapo

Se dice cuando alguien se agranda y se hace el canchero, como si fuera el más vivo o el más valiente del barrio. Va de postureo total: se pone en plan desafiante o sobrador, pero en el fondo no tiene con qué bancarla. Suele usarse para bajarle los humos a alguien que se cree demasiado.

"Mirá a Juancito haciéndose el guapo porque ganó una mano de truco, ya se agrandó mal. Dale, campeón, si ayer te asustaste con un sapo en el patio."

Hacer bardo

Se dice cuando alguien arma lío, quilombo o desorden, a veces a propósito y con cero culpa. Puede ser desde discutir fuerte hasta convertir una juntada tranqui en un caos total. En Argentina se usa mucho y suele llevar ese toque de que se fue todo al carajo, pero igual te cagás de risa.

"Íbamos a tomar una birra tranqui y terminaron haciendo bardo con el parlante al mango, el vecino golpeando la pared y todos bailando cumbia en la vereda."

Estar al mango

Se dice cuando alguien está a full, con la energía al tope o metido hasta el cuello con mil cosas. Puede ser por laburo, estudio o porque se prendió a una joda y no afloja. Es como ir con el acelerador clavado todo el día. Y sí, suele terminar en mate frío y ojeras.

"Che, hoy estoy al mango: laburo, facu y encima me clavaron hacer el asado. Si me hablás lento, capaz te contesto mañana."

Andar a los ponchazos

Se dice cuando alguien va haciendo las cosas como puede, a los tumbos, sin orden ni plan, improvisando sobre la marcha. Aplica para laburo, estudio o la vida en general: todo medio atado con alambre y rezando que no explote. No es precisamente un elogio, pero a veces es la única forma de llegar.

"Che, el informe lo entregaste a los ponchazos, con dos gráficos robados de Google y una conclusión inventada. ¿Lo armaste anoche en el bondi y sin señal?"

Estar en el limbo misionero

Se dice de alguien que está re colgado, en la luna o medio ido, como si la cabeza le estuviera cargando en otra pestaña. Puede ser por sueño, por estar distraído o por venir con la yerba fuerte y el mate encima. No es insulto pesado, más bien una gastada con cariño.

"Dale, che, te hablo hace rato y ni registrás. Estás en el limbo misionero, dejá el mate un toque y volvé a la Tierra."

Mandarse una filmación

Se dice cuando alguien hace una cagada o un blooper tan grande que parece sacado de un video. Es como decir que se mandó un papelón digno de cámara, de esos que después te lo recuerdan en cada asado. No siempre es mala onda, a veces es puro descanso entre amigos y listo.

"El Tucu quiso hacerse el canchero con la bici, se le salió la cadena y cayó de culo en el barro. Se mandó una filmación tremenda y quedó para el grupo."

Futuro verde

Se dice cuando alguien se arma un plan re lindo, pero medio imposible, de esos que suenan más a fantasía que a realidad. Es como el cuento de la lechera: ya se ve con la moto, la casa y el viaje, pero no arrancó ni a ahorrar. Entre mate y tereré, el futuro se le queda bien verde.

"El Chino juró que este mes ahorra para la moto, pero ayer se patinó la plata en birra y chipá. Eso es futuro verde, hermano, vive haciendo castillos en el aire."

Ser un artista de la mandioca

En Misiones se le dice a alguien que es un crack para rebuscárselas y sacar algo bueno con lo que haya a mano. Va de ingenio, maña y creatividad bien de entrecasa, muchas veces con recursos del monte o del día a día. Es un elogio con tonito gracioso, como decir que te arma un plan de la nada.

"Che, el Juan arregló la moto con alambre, una tapita y cinta aisladora, y encima llegó a tiempo al laburo. Es un artista de la mandioca, no se le cae una idea."

Me fui de choppera

En Misiones se dice cuando te vas de compras en modo descontrol, como si te agarrara la fiebre del carrito y no pudieras parar. Implica gastar de más, comprar boludeces y volver cargado de bolsas sin saber bien por qué. Es medio confesión y medio orgullo, y sí, después duele la tarjeta.

"Cobré y me fui de choppera al centro, entré por unas medias y salí con una licuadora, una campera y tres boludeces más. Volví a casa con bolsas hasta el cuello."

Estar de ñangapirí

Se dice cuando estás re tranqui, sin apuro y con cero drama, como tirado a la sombra y dejando que el mundo siga sin vos. En Misiones suena bien de monte, de siesta larga y mate en mano. Es ese modo despreocupado en el que no te mueve ni un mensaje ni una obligación. Y sí, da envidia.

"Entregué todo en el laburo y me fui al patio con el mate. Me quedé de ñangapirí, panza arriba, mirando las nubes como si no existiera el lunes."

Globo

En Misiones, decir que alguien tira globos es acusarlo de estar chamuyando fuerte, inventando cosas o exagerando a lo loco. No es el globo del cumple, es el cuento inflado que te quieren vender. Se usa mucho en charla de barrio cuando ya te cansaste de la novela y querés bajarlo a tierra.

"Dejá, no le creas a Juanita, está tirando globos otra vez. Dice que se cruzó un yaguareté en la plaza y ni un perro había."

Andar como sapucay

Se dice de alguien que va por la vida en modo festejo total, con la alegría a los gritos y cero vergüenza. Como el sapucay, ese grito bien litoraleño que sale en chamamé y en cualquier juntada cuando pinta el descontrol lindo. Vamos, que anda embalado, celebrando todo y contagiando joda.

"Cae Nico al asado y ya arranca con el chamamé en el celu, mete un grito y se pone a zapatear. Anda como sapucay, no lo frenás ni con tereré."

Ñaño

Palabra muy cariñosa para llamar a un hermano o a un amigo tan cercano que es casi de la familia. Se usa para marcar confianza, complicidad y buen rollo, como decir hermano del alma pero más corto y con más sabor. Suena cálido, de barrio y de mate compartido a la sombra de un árbol.

"Tranqui ñaño, si la poli cae en la fiesta yo te mando un mensajito al toque y salimos por el fondo antes de que se arme el bardo."

Estar a full

Se usa para decir que estás a tope: con mil cosas encima, con mucha energía o metiéndole al máximo a lo que sea. Puede ser por laburo, joda o porque no te da la vida. Es bien de charla cotidiana y suena re natural en Argentina. Ideal para resumir un día intenso sin drama.

"Che, esta semana estuve a full con el laburo y la facu, y encima el sábado pintó asado con la banda. Llegué a casa destruido, ni Netflix aguanté."

Ñaño

En Misiones se usa ñaño para referirse a un tío o a un adulto muy cercano que es tan buena onda que parece tu compa de travesuras. No es un parentesco formal, es más un título de cariño para el que siempre está al pie del cañón. Y la verdad, cuando tienes un buen ñaño, la vida se hace más divertida.

"Ayer mi ñaño Rodolfo cayó con la parrilla, la birra fría y hasta karaoke, y terminamos bailando chamamé con los vecinos hasta las tres de la mañana."

Saber yerba mate

Dicho bien misionero para alguien que la tiene clarísima con el mate: elegir buena yerba, acomodarla, cebar sin lavar todo al segundo y sacar mates ricos de verdad. Vamos, que no es solo tomar, es tener técnica y maña. Si alguien sabe yerba mate, le podés confiar el termo sin miedo a que te lo arruine.

"Che, dejá que cebe Juan, que ese loco sabe yerba mate. Te arma la montañita, no te lava la yerba y te saca unos mates que te dejan cantando chamamé."

Ñembo diamante

Se usa para hablar del que se hace el importante, se cree fino y exclusivo, pero en realidad es puro humo y fachada. Es como el típico que presume de plata, facha o contactos y después no tiene nada sólido detrás. Básicamente, un agrandado de cartón pintado, aunque a veces da hasta ternura verlo actuar.

"Mirá al Hugo con la chomba trucha del duty free, anda re ñembo diamante en el boliche de la costanera y se piensa que todas le dan bola, pero los pibes ya sabemos que es puro chamuyo."

Placer polaco

En Misiones se dice para hablar del gustito culposo de clavarte una siesta después de comer, sobre todo si venís de familia de colonos o vivís con ese ritmo de campo. No es nada raro, es ese lujo simple de apagar el mundo un rato con la panza llena. Y sí, pega fuerte.

"Me bajé un plato de reviro con mate cocido y ya fue, me tiro a la cama a hacer un placer polaco. Si me buscan, estoy en modo colono hasta las cinco."

Pulseada

En Misiones se usa para hablar de una pulseada, o sea, un tira y afloja bien picante entre dos o más personas para ver quién se impone. Puede ser en el laburo, en política, en el barrio o hasta por una pavada. No siempre es violencia, es más una lucha de egos y estrategia. Y sí, suele ponerse heavy.

"En la oficina se armó una pulseada por el ascenso y nadie aflojaba. Tito tiraba chamuyo, Lucho metía presión y la jefa miraba todo como si fuera un partido."

Estar de jangadera

Se dice cuando alguien anda en modo joda total, de fiesta en fiesta, sin freno y con cero ganas de bajar un cambio. Es como vivir de after en after, gastando la suela y la billetera como si el lunes no existiera. Muy de andar de parranda y aparecer con ojeras pero feliz.

"Che, desde que arrancaron las vacaciones, Pedro está de jangadera: jueves en el boliche, viernes en la previa y el domingo cae al asado sin dormir."

Me cae en pinta

Se dice cuando algo o alguien te gusta, te cierra y te da buena espina. Puede ser una persona, un plan, una prenda o lo que sea. Es como decir me pinta, me va o me re copa, pero con ese toque misionero de hablar tranqui y con onda. Ideal para tirar buena vibra sin exagerar.

"Che, ese bar nuevo me cae en pinta para el finde, vamos temprano y después vemos si pinta seguirla por ahí."

Tienda de conveniencia

En Misiones se usa en broma para hablar de una juntada improvisada con amigos en la vereda o el patio, donde siempre aparece una heladerita con birras, tereré o algo para picar. La gracia es que no es un negocio real, pero siempre es conveniente caer ahí a charlar, chusmear un rato y estirar la noche. Y la verdad, quién se queja.

"Che loco, se cortó la luz en todo el barrio, así que armamos tienda de conveniencia en la vereda de mi casa, caigan con la heladerita llena y algo pa’ tirar a la parrilla."
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