Se usa para decirle a alguien que corte con la pavada, que deje de chamuyar o de hacer algo medio sospechoso antes de que se arme lío. Es como un aviso con tono de amigo: pará un toque, no te mandes más cagadas. Muy de charla cotidiana, cuando ves que el otro se está pasando de vivo.
"Che, dejá la fruta, que te estás haciendo el vivo con el celu en clase y la preceptora ya te fichó. Después te comés un acta y quedás pegado al pedo."