Gloria bendita
Se usa cuando algo está tan bueno o te hace tan feliz que parece un milagro chiquito. Es como decir que estás en la gloria, que no podrías pedir nada más. Puede ser comida, un plan brutal o hasta una siesta legendaria. Y la verdad, cuando algo es gloria bendita, uno hasta se olvida de los problemas.
Acelerado como buseta quindiana
Expresión muy del Quindío para decir que alguien va embalado, sin frenos y a mil por hora, ya sea caminando, hablando o tomando decisiones sin pensar mucho. La comparación es con las busetas del Eje Cafetero, que parecen ir siempre de afán. Es medio chistosa, pero también sirve para regañar con cariño.
Simboliarse
En Quindío se usa para cuando alguien aparece en un lugar solo para que lo vean, como para cumplir, dar la cara o apagar chisme, pero sin ganas reales de quedarse ni participar. Es esa entrada triunfal de cinco minutos para que digan que sí fue. Y hay que admitir que a veces es puro show.
Echando cuento
En Quindío decir que estás echando cuento es que andas charlando relajado, parchado con los panas, tirando historias largas y a veces metiendo uno que otro embuste solo por joder. Es como una tertulia bien criolla, con chisme, risas y exageraciones. Básicamente, cero afán y mucha habladera, que para qué negarlo, es planazo.
Sudar la gota gorda
Expresión para decir que alguien está trabajando durísimo o haciendo un esfuerzo físico brutal, tanto que termina empapado en sudor. Se usa también cuando una tarea mental o un problema están tan pesados que te dejan reventado. Es muy gráfica, porque uno se imagina las gotas cayendo a chorros. Y hay que admitir que suena bien exagerada y sabrosa.
Caneta
En el Quindío se usa caneta para hablar del bolígrafo de toda la vida, pero con sabor cafetero y un poquito de estilo. Suena más bacano que decir solo esfero o bolígrafo, y le mete flow a la conversa. Es de esas palabras que uno suelta sin pensar y ya todo el mundo entiende la vibra, muy de la tierrita.
Montar la olla
En el Quindío se usa para decir que alguien se encarga de preparar la comida, casi siempre algo bien casero y abundante, como un sancocho o un sudado. Es como asumir el rol de cocinero del parche, ya sea para un paseo, una reunión familiar o una farra improvisada. Y aceptémoslo, al que monta la olla todos lo queremos cerca.
Ruedero
En el Quindío se le dice ruedero a esa persona que vive montada en la bici, parchando en el parque y llevando el chisme de un lado a otro. Es como el noticiero ambulante del barrio, siempre enterado de todo. Suelen ser bien sociables y un poquito sapos, pero hay que admitir que le ponen sabor a la cuadra.
Hacerse el lampazo
Expresión muy de la tierrita para cuando alguien reacciona rapidísimo y con maña para zafarse de una situación incómoda. Es como hacer un truco de magia mental para esquivar el problema sin que casi nadie se dé cuenta. A veces da risa porque se nota el descaro, pero igual uno admira el talento para el escape.
Ñapa
Ñapa es ese extra que te dan de buena gente, como un regalito o sorpresita que no esperabas después de comprar algo o pedir un favor. Puede ser un poquito más de producto, un detalle o un plus por la confianza. Es muy de mercado, muy de plaza, y la verdad es que siempre alegra el día.
Jalar parcero
En el Quindío se usa para invitar a alguien a que se sume a un plan, como decir vamos juntos o venga, acompáñeme. Suena muy de parche, muy de confianza entre amigos, y casi siempre implica buena vibra, risas y algo de desorden sano. Es de esas expresiones que ya de entrada te hacen sentir parte del combo.
Estar más perdido que mazorca en cafetal
Se usa para decir que alguien está totalmente desubicado, confundido o sin idea de qué está pasando, como una mazorca de maíz metida en un cafetal, que no pinta nada ahí. Es muy de tierra cafetera, bien campesina, y la imagen es tan absurda que da hasta risa cuando la sueltas en plena conversación.
Tortillear
En Quindío se usa tortillear para hablar de alguien que se enreda haciendo mil cosas a la vez y no concreta nada, o que le da vueltas y vueltas a un tema sin decidirse. Es como estar volteando la tortilla todo el rato y nunca servirla. Suena gracioso, pero también es un jalón de orejas suave.
Estar en barato
En el Quindío se usa para decir que alguien está feliz, relajado y con la cabeza ligera, como medio entonado pero sin necesidad de trago. Es ese estado en el que todo hace gracia, uno se siente suavecito con la vida y cualquier plan suena bien. La expresión tiene su encanto porque suena humilde, pero describe una nota muy sabrosa.
Rumbearse
En Quindío se usa para decir que alguien se va de fiesta con toda, listo para una noche larga de música, baile, guaro y desorden sano. Es más que solo salir a tomar, es irse a rumbear con ganas, sin pensar mucho en la hora de regreso. Y la verdad, cuando uno se rumbera bien, hasta se le olvida el estrés.
Elevarse
En Quindío se usa para cuando alguien se pone todo agrandado, hablando como si fuera la última Coca-Cola del desierto. Puede ser porque presume, exagera historias o se cree más fino que los demás. Es como decir que se le subieron los humos a la cabeza, y la verdad, a veces da más risa que rabia.
Menjurje feo
Se usa para hablar de esas mezclas caseras rarísimas que se ven horribles, huelen fuerte y uno no sabe ni qué llevan, pero supuestamente curan de todo. Desde guayabo asesino hasta empacho, mal de ojo o tusa brava. Es como la pócima mágica de la abuela, que da susto probarla, pero toca confiar.
Mundo y raya
Se usa para describir algo que es lo máximo, el non plus ultra en su categoría. Cuando algo o alguien se pasa de bueno.
Quindiar
En Quindío se usa para hablar de la habilidad de sobresalir y pasarla bueno sin hacer gran cosa, solo con la actitud. Es ser el alma del parche, relajado, con flow y mucho encanto, como quien no quiere la cosa. Es de esas palabras que suenan a plan tranqui pero sabroso, y la verdad tiene bastante estilo.
Estar en las aguas
En Quindío se usa para hablar de alguien que anda hasta el cuello de problemas, bien sea por deudas, enredos amorosos o dramas que no lo dejan dormir. Es como decir que la vida le está pegando duro y anda medio ahogado. Suena poético, pero en el fondo es puro sufrimiento con sabor a café.
Gasear
En Quindío se usa para hablar de alguien que promete un montón, echa carreta, vende humo y al final no cumple nada. Es el típico que arma todo el show, ilusiona a medio mundo y luego se desaparece como si nada. Es básicamente hablar por hablar, puro aire, y la verdad es que cansa un resto cuando siempre está gaseando.
Floripondiar
Verbo muy usado en el Quindío para hablar de alguien que se queda ido, soñando despierto y con cara de bobo, casi siempre porque algo le parece muy bonito, interesante o porque anda tragado. Es como desconectarse del mundo un ratico. Suena tierno, pero también es una forma de bajarle línea a la gente despistada.
Quindinato
Palabra inventada con sabor quindiano que se usa para hablar del estado máximo de paz, relajación y buena onda. Es como estar zen pero versión cafetera, con paisaje verde, neblina bajita y olor a café recién colado. Suena a que nada te toca, todo te resbala suavecito y la vida va en modo paseo dominguero.
Ponerle el ombligo
Expresión muy de la tierrita para decir que alguien se está esforzando a fondo en un trabajo, casi que se deja la vida ahí. Es meterle ganas, sudor y berraquera a lo que se está haciendo, sin flojera ni excusas. Suena chistoso, pero cuando alguien le pone el ombligo a algo, es porque va con toda y sin miedo al cansancio.
Pasar el parche
Ir de relax y buena onda con los panas, disfrutando del momento sin prisas ni compromisos.
Estar en el aire
En Quindío se dice de alguien que anda todo distraído, como ido, que no se entera de nada de lo que pasa a su alrededor. Es el típico que uno le habla y responde cualquier cosa, porque tiene la cabeza en otro planeta. Es una forma muy gráfica de decir que está despistado, y la verdad es que suena bastante divertida.
Echarle química
Se usa cuando alguien le mete todo el cariño, la energía y las ganas a algo, ya sea una relación, un proyecto o hasta un simple café. Es como mezclar la fórmula perfecta para que todo salga brutal. En el Quindío suena mucho porque entre cafecito, coqueteo y trabajo, todo mejora si uno le echa química de la buena.
Tinto con aguapanela
En Quindío se usa de forma tierna y un poco jocosa para hablar de esos abuelos que madrugan a la plaza, se sientan con su tinto con aguapanela y se ponen a conversar de todo. Son los reyes del chisme suave, la memoria del pueblo y los que siempre tienen un consejo listo, aunque nadie se lo haya pedido.
Picar parques
Expresión muy quindiana para hablar de esos pelados que se la pasan dando vueltas en moto por los parques de Armenia, luciéndose como si fuera pasarela. Van despacio, con la moto sonando duro, mirando a todo el mundo a ver quién los envidia o quién les para bolas. Es puro show callejero, pero hay que admitir que a veces entretiene.
Andar a lo ciruelo
En el Quindío se dice andar a lo ciruelo cuando alguien anda por ahí sin rumbo fijo, medio desganado, como matando el tiempo. Es como ir por la vida dando vueltas, sin saber bien qué hacer, pero igual se sigue caminando. Suena chistoso, aunque también deja ver que uno anda todo perdido en la jugada.
Culicagao
Expresión muy típica en el Eje Cafetero para hablar de un niño pequeño o de alguien que va de muy sobrado pero todavía es bien inmaduro. Suena regañona, pero casi siempre lleva cariño escondido, sobre todo cuando la suelta la abuela con la chancla en la mano. Es como recordarle al pelao que todavía le falta sopa y mundo.
Mamón
En el Quindío decirle a alguien mamón es tratarlo de fastidioso, intenso o cansón, el típico que jode y jode hasta que te saca la piedra. No tiene nada que ver con la fruta, es más bien para el amigo que no deja de molestar o que se pone muy necio. Eso sí, entre panas puede sonar hasta cariñoso.
Estar embutido en carne
En Quindío se usa para decir que alguien está metidísimo en un tema, trabajo o problema, tan lleno de eso que ya casi no vive para nada más. La imagen es como un chorizo bien apretado, reventando de carne por todos lados. Suena gracioso, pero también deja claro que la persona está saturada y medio ahogada.
Pelao
En el Quindío se usa para hablar de un niño o un joven, casi siempre con cariño o confianza de barrio. Es como decir chiquillo, muchacho o pelado, pero con ese sabor costeño que se pegó por todo el país. No es muy formal que digamos, pero suena cercano y hasta tierno, según el tono.
Estar en el parche
Andar de chill con los amigos, sin apuros ni estrés, solo echando risa y disfrutando el momento.
Jalar guaro
En el Quindío se usa para decir que alguien va a tomar aguardiente con ganas, casi siempre en parche con amigos, fiestas de pueblo o cualquier plan donde haya música y desorden sano. No es solo beber, es entrar en modo celebración intensa. Y sí, si uno se descuida termina haciendo locuras que luego ni se acuerda.
Juntarse el parche
Se dice cuando la gente del combo se reúne para parchar, hablar mierda un rato, reírse y pasarla bueno. Es como decir que se armó el plan con los panas, sin tanta vuelta. Muy de barrio y de confianza, perfecto para cuando alguien suelta la invitación y ya todo el mundo sabe que toca parche.
Rajar
En el Quindío, rajar es ponerse a hablar mal de alguien a sus espaldas, tirarle veneno y chisme sabroso cuando la persona no está. Es como desahogarse con malicia, pero en versión cafetera. Si no rajás de nadie en la tertulia, casi que ni estuviste, aunque uno luego se haga el santo.
Estar en el medio del guadual
Se dice cuando alguien está súper perdido, no sabe ni dónde está parado, como metido entre bambú sin salida.
Mover las macetas
En el Quindío se usa para decir que alguien se puso a bailar con toda, moviendo las caderas y el cuerpo sin pena hasta quedar reventado. Es como entregarse a la rumba sin pensar en nada más, solo gozar la música y el desorden sano. Y hay que admitir que la imagen de las macetas moviéndose tiene su gracia.
Enguayabado
Se usa para describir el guayabo brutal después de una noche de trago y desorden, cuando la cabeza te retumba, el estómago protesta y el alma se arrepiente. Es la resaca paisa de ley, esa en la que juras que nunca más vuelves a tomar, aunque todos sabemos que es pura carreta.
Hacer bulla
En el Quindío se usa para decir que alguien arma alboroto con quejas, reclamos y chismeo cuando algo le molesta. No es montar una rumba ruidosa, es ponerse intenso a protestar por todo, a veces con razón y a veces solo por joder un rato. Y hay que admitir que a veces la bulla es más show que solución.
Llegó a la lora
Expresión muy del Eje Cafetero para decir que alguien llegó tarde, cuando ya no hay nada que hacer o el plan ya se acabó. También se usa cuando a alguien se le ocurre una idea cuando el momento ya pasó y no sirve de mucho. Es como decir que reaccionó tarde, y la verdad da risa cuando se suelta en plena conversa.
Echar pata
Expresión muy usada en el Quindío para decir que vas a caminar, dar una vuelta o salir a pasear sin mucho plan, solo por matar tiempo o despejar la cabeza. Dependiendo del tono también puede sonar medio pícaro, como insinuando que vas a ver qué ligue sale. Es de esas frases que suenan relajadas y con buena vibra.
Ser más quindiano que el café
Se usa para decir que alguien es quindiano hasta la médula, súper orgulloso de su tierra cafetera y con todas las mañas del Eje Cafetero. Es como decir que la persona es más típica que la plaza principal del pueblo. Y la verdad, suena tan sabroso que dan ganas de irse por un tintico de una.
Rubio
En el Quindío y en el Eje Cafetero se le dice rubio a un café bien cargado, oscuro y potente, de esos que te despiertan hasta los traumas. Es una forma muy local y cariñosa de hablar del tinto fuerte. Nada que ver con el color del pelo, aunque la confusión siempre saca una risa.
Parar bola
Expresión muy usada para decir que le prestas atención a algo o a alguien, que estás bien pendiente de lo que pasa. Es como enfocar todos los sentidos en una sola cosa, aunque a veces también se usa en negativo para decir que ni caso. Y hay que admitir que suena más sabroso que simplemente decir prestar atención.
Mantenerse en sus trece
Se usa cuando alguien es tan terco que no cambia de opinión ni a punta de pruebas, regaños o dramas familiares. La persona se planta en su idea y no la suelta por nada del mundo, así todos alrededor le digan que está equivocada. Es como decir que es bien cabeza dura, pero con un toque clásico que suena hasta elegante.
Andarse en parche
Se refiere a cuando te dedicas a pasar el rato de pura relajo con tus amigos. Hacer pocos, disfrutar al máximo y fluirla como un verdadero rey del chilling.
Ser la tapa de la mazorca
Expresión muy usada para hablar de alguien que se cree lo máximo, el más importante del parche, como si fuera la crema y nata del pueblo. Es esa persona que camina inflada de ego, convencida de que nadie le gana en nada. Suena graciosa, medio burlesca, y en tierra cafetera se usa bastante para bajarle el humo a la gente creída.