En Boyacá, jalar guaro es ponerse a tomar aguardiente, o sea, darle duro al trago en parche con amigos o familia. Se usa cuando la idea es alargar la reunión, calentar el ambiente y que todo el mundo quede más suelto de lengua. Ojo, no es “probar”, es ir con ganas. Y sí, pega sabroso.
En el Quindío se usa para decir que alguien va a tomar aguardiente con ganas, casi siempre en parche con amigos, fiestas de pueblo o cualquier plan donde haya música y desorden sano. No es solo beber, es entrar en modo celebración intensa. Y sí, si uno se descuida termina haciendo locuras que luego ni se acuerda.