Se dice cuando alguien anda bien acelerado, eufórico o pasado de vueltas, como si trajera turbo y no tocara el suelo. Puede ser por emoción, por nervios, por desvelo o por andar de fiesta, y se nota porque habla rapidísimo, brinca de tema y no se calla. Muy del norte, bien de compas.
"Ey, compa, bájale dos rayitas: andas avionado desde que llegaste, hablando de la peda y del negocio como si te persiguiera la migra."