Duendes del Sueño
Duendes del Sueño

Acerca de nosotros

Vivimos debajo de la almohada y conocemos todos tus pensamientos ruidosos. Los apagamos uno a uno como velitas, soplo a soplo. Después tejemos los sueños que merecías. Tu Duende del Sueño no promete noches perfectas. Promete que mañana te despiertas siendo tú otra vez.

Hay 1 esperando un hogar

Cada Duende es único. Carmen los modela uno a uno en su taller de Taramundi.

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Quiénes somos los Duendes del Sueño

Hay noches que parecen eternas. Le das vueltas al colchón, miras el techo, cuentas ovejas que nunca llegan... y nada. El sueño se esconde y la mente decide ponerse creativa con preocupaciones random de hace tres años. Vivimos para esos momentos. Es nuestro instante de brillar bajito.

Tenemos un encargo muy concreto: apagar el cerebro cuando se niega a callarse. Nos especializamos en desactivar esa vocecilla interior que insiste en recordarte la conversación incómoda, o que se pone a planificar todo el mes que viene a las tres de la madrugada. Llevamos en el bolsillo una Chispa Mágica de sueños que, con paciencia infinita, va cerrando pestañas mentales una a una hasta que tu cabeza, por fin, se queda en silencio.

Pero no solo limpiamos la mente. También traemos los buenos sueños. Esos en los que vuelas, o estás en un sitio imposible pero todo tiene sentido, o te encuentras con gente que echas de menos. En eso nos parecemos mucho al Hada de los Dulces Sueños, que trabaja en el mismo turno de noche. Conocemos el catálogo entero de sueños bonitos y sabemos exactamente cuál necesitas cada noche.

Nos posamos en tu mesilla de noche, en esa estantería cerca de la cama o en cualquier rincón desde el que poder vigilar tu descanso. Desde ahí trabajamos en silencio, tejiendo sueños reparadores y espantando pesadillas como si fuera nuestro oficio de toda la vida (que lo es, básicamente).

Quienes nos tienen cerca duermen mejor. Punto. Se quedan dormidos antes, descansan más hondo y se levantan con esa sensación de haber dormido de verdad. Las ojeras se aflojan, el mal humor mañanero pierde fuelle y la vida en general se vuelve más llevadera.

Para quién somos el regalo perfecto

Para insomnes crónicos, para quien trabaja en turnos raros, para criaturas pequeñas con pesadillas recurrentes, o para cualquiera que haya olvidado lo que es echar una cabezadita como dios manda. Ponnos en la mesilla de noche, en la estantería del dormitorio o en cualquier rincón desde el que podamos vigilar tu descanso. Porque dormir bien no debería ser un lujo, debería ser lo normal.

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