Se dice cuando alguien arma mucho ruido o alboroto, ya sea por una fiesta, una reunión escandalosa o cualquier relajo que se oye a media cuadra. Es como “hacer escándalo”, pero con sabor bien catracho. Si el vecino ya está asomado en la ventana, fijo es porque están haciendo bulla.
Se dice cuando alguien hace mucho ruido, arma alboroto o mete escándalo, ya sea en una fiesta, en la calle o en la casa. Es el típico plan que empieza tranqui y termina con música a todo volumen y los vecinos mirando feo. En Santa Cruz se usa un montón para quejarse o para vacilar.
Se refiere a armar un escándalo o hacer mucho ruido, ya sea literal o figurativamente al montar una fiesta de esas que sacaste hasta al cura a bailar.
En el Quindío se usa para decir que alguien arma alboroto con quejas, reclamos y chismeo cuando algo le molesta. No es montar una rumba ruidosa, es ponerse intenso a protestar por todo, a veces con razón y a veces solo por joder un rato. Y hay que admitir que a veces la bulla es más show que solución.
Se dice cuando alguien arma mucho ruido, alboroto o escándalo, ya sea por fiesta, pleito o puro relajo. Es como traer la bocina a todo lo que da y a la vecina asomada por la ventana. En Yucatán se oye bastante para quejarse del escándalo o para describir un ambiente bien movido.