¡Ah, Yucatán! Tierra de calorcito rico, donde los cenotes son la piscina del barrio y el pib es el rey de las fiestas. Si os gustan las cochinita pibil y las jaranas, este es vuestro paraíso. Aquí, el saludo empieza con un 'buenas' y os dejan embobados con ese acento meloso que suena como una canción. La vida transcurre entre el vaivén de hamacas y los colores vibrantes de sus trajes típicos. Venga, no os olvidéis del sombrero de jipijapa porque el sol pega fuerte, pero con mucho amor.

Chacmolear

Verbo muy yucateco para hablar de tirarse a descansar a lo bestia, casi siempre en hamaca, sin hacer nada más que estirar las piernas y dejar que la flojera te domine. Es como convertirse en estatua tipo Chac Mool pero versión playera y con calorón. Y la neta, tiene su encanto entregarse a esa pereza tropical.

"Ya estuvo bueno de chamba, voy a chacmolear en la hamaca con mi ventiladorcito, la panza llena de cochinita y cero ganas de mover un dedo"

Achuchar

En Yucatán se usa achuchar para hablar de un abrazo bien apretado, de esos que casi te dejan sin aire pero te llenan el corazón. Es como apapachar con esteroides, puro cariño intenso y cero distancia personal. Suena dramático, pero la neta se siente chido cuando te achuchan así.

"Llegué todo derrotado del trabajo y mi mamá me achuchó tan sabroso que se me olvidó el tráfico, el jefe tóxico y hasta que no había cobrado la quincena."

Cabo

Interjección muy yucateca para llamar la atención, como decir oye, mira o eh. Se suelta al inicio de la frase para que te volteen a ver, para meter prisa o nomás por costumbre. No es insulto ni nada, es puro sabor local. Si estás en Yucatán, la vas a oír cada dos minutos.

"Cabo, apúrate que ya va a pasar el camión y luego nos toca caminar con este calorón, ¿eh?"

Achocar

En Yucatán achocar es espantarse o asustarse de golpe, como cuando algo te agarra en curva y te deja medio temblando. No es solo sorpresa, es susto con todo y corazón acelerado. Se usa un montón cuando pasa algo inesperado y fuerte, y la neta es una palabra muy sabrosa del habla yuca.

"Estaba bien tranquilo viendo la novela y de repente tronó el transformador de la calle, me achocó tan feo que casi tiro los panuchos y la Coca bien helada"

Andar en chuchul

Expresión muy yucateca para decir que alguien anda acelerado, todo apurado y haciendo mil cosas al mismo tiempo, como torbellino humano que no se está quieto ni un segundo. Se usa tanto para quien corre de un lado a otro como para el que trae la mente hecha bolas. Y la neta suena chistoso, así que pega más.

"Oye, bájale dos rayitas, desde que amaneció andas en chuchul, ya mareaste hasta al perro y ni has desayunado tus huevitos con frijol."

Cantarle al puro

En Yucatán se usa para decir que alguien va a contar algo en voz alta, casi como si diera un anuncio oficial. Es soltar la noticia con todo el drama posible, para que hasta el perro del vecino se entere. A veces suena medio exagerado, pero justo ahí está la gracia de la expresión.

"Me subieron el sueldo y ya quiero ir a cantarle al puro en la oficina, para que esos codos de contabilidad se enteren que ahora sí invito las tortas."

Panucho

En Yucatán panucho es sobre todo una garnacha riquísima, pero también se usa como apodo medio cariñoso para alguien ingenuo, que se cree todo y cae redondito en cualquier cuento. Es como decir que la persona está tierna de la cabeza, blandita y fácil de moldear. A veces suena tierno y a veces es burla, depende del tono.

"No manches, al Panucho le dijeron que en el cenote había sirenas y el vato fue con snorkel, flotis y hasta flores pa ver si ligaba una"

Tener su charco

En Yucatán se dice de alguien que anda en su rollo, medio ido o distraído, como si estuviera metido en su propio mundo y no aterrizara ni con GPS. No siempre es insulto, a veces es solo que trae la mente en otra parte. Se usa mucho para señalar despiste crónico con cariño y burla leve.

"Juanito va caminando por el mercado y ni oye cuando le gritan, se pasa de largo con la bolsa vacía, ese vato siempre tiene su charco."

¿A dónde, paisano?

Frase muy de cuate para preguntarle a alguien hacia dónde va, pero con sabor yucateco y cero mala vibra. Es como decir a ver a dónde te me vas tan apurado, pero en plan compa, no regaño. Suele usarse entre amigos, vecinos o banda del barrio, y con el paisano queda todavía más cálida y chistosa.

"Vas hecho la mocha rumbo al mercado y de la nada escuchas: ¿A dónde, paisano?, volteas y es el Juanito en su bici, con su guayabera toda sudada y riéndose de que casi te estampas con el triciclo de las marquesitas"

tardear

En Yucatán se usa para hablar de salir en la tarde a convivir tranqui con la banda, ya sea en casa o en algún lugar, con merienda, chisme, risas y a veces unas chelas. No es fiesta loca de madrugada, es más bien plan relax de tarde que se puede alargar si se pone bueno, y la neta tiene su encanto.

"Oye, al rato vamos a tardear en casa de Juan, va a haber marquesitas, horchata bien fría y puro chisme sabroso hasta que se meta el sol."

Picar el ajo

Se dice cuando alguien se pone a chismear con ganas, a tirar crítica y a sacar trapitos al sol en la plática. Es ese momento en que la conversación se vuelve sabrosa y medio venenosa, como comadres en la puerta con cafecito. No es precisamente elegante, pero para qué mentir, a veces hasta entretiene.

"Llegaron las comadres con su cafecito y, en lo que se calentaban las tortillas, ya estaban picando el ajo con el chisme del vecino y la prima que “anda rara”."

Andar tocado por el alux

Se dice cuando alguien anda medio chiflado, distraído o haciendo cosas raras, como si un alux, ese duendecillo maya travieso, le estuviera jugando bromas. Es como decir que trae algo encima que lo trae volteado. No es insulto fuerte, más bien burla cariñosa con sabor muy yucateco, y la verdad suena bastante sabroso.

"Desde que Pepe durmió en el monte anda tocado por el alux, ayer quiso colgar una hamaca en la oficina y preguntó si podían cambiar las sillas por troncos de ceiba."

Chucbule

Se usa en Yucatán para hablar de alguien que presume de dinero, lujos o estatus, pero en realidad está bien jodido de lana. Es el típico que se siente millonario y no trae ni para el camión. Es una forma medio burlona de bajarle el humo a la banda que se las da de muy fina sin respaldo.

"No manches, el Pedro invitando a todos al antro y al final andaba pidiendo que le fiaran las chelas, bien chucbule el vato."

Ta' bueno

Expresión muy yucateca para decir que algo está rico, chido o que quedó bien hecho, pero con toda la calma del mundo. No es un grito de emoción, es más como un sello de aprobación tranquilo. Se usa para comida, planes, ideas o lo que sea que haya salido bien. Y la neta, suena sabroso.

"Mi tía prueba el poc chuc, se queda callada un ratito, me ve serio y solo suelta: Ta' bueno, muchacho, ya saca las tortillas que la banda ya anda relamiéndose."

Chequear

En Yucatán chequear es revisar algo para asegurarse de que todo está bien, que no haya fallos ni sorpresas raras. Se usa un montón para cosas del día a día, desde chequear el celular hasta chequear si hay saldo o si ya pasó el camión. Es un anglicismo, sí, pero ya se siente bien adoptado y con su propio sabor local.

"Oye, che, antes de que nos vayamos al malecón chequear si traes efectivo, porque luego el cajero se queda sin lana y nos quedamos como mensos viendo el mar."

Chucho tapado

Se le dice a alguien que va de tranquilito o de inocente, pero en realidad trae maña, plan o sorpresa guardada. Parece que no rompe un plato y de repente te sale con una jugada que no viste venir. No siempre es malo, a veces es hasta admiración por lo vivo que es el compa.

"No te dejes engañar por Juanito, que se hace el buenito y luego te gana la apuesta con una sonrisita. Es un chucho tapado, siempre trae algo bajo la manga."

Achocar

En Yucatán achocar es ponerse todo penoso, apenado o incómodo por algo que te da mucha vergüenza, como cuando quisieras que te trague la tierra y desaparecer. Es ese momento en que te ardes de la cara y ya no sabes ni dónde meter la mirada. Y la neta, a todos nos ha achocado alguna vez.

"Me achocó cañón cuando mi jefa enseñó las fotos donde salgo en calzón de Bob Esponja en plena fiesta familiar, hasta el perro se estaba riendo de mí."

Malix

En Yucatán se usa para hablar de un perro callejero, sin raza definida, que anda suelto por todos lados. También se aplica a personas muy libres, desmadrosas y difíciles de controlar, que van por la vida sin atarse a nadie ni a nada. Es de esas palabras que suenan a libertad total, aunque a veces también a puro relajo.

"Mira a ese vato, todo malix, se desaparece semanas, cae a la fiesta como si nada y luego se va otra vez a rodar por el mundo sin avisar."

Vivir la papa

En Yucatán se dice de alguien que anda bien a gusto, sin preocupaciones y con la vida resuelta, como si todo fuera vacaciones eternas. Es el típico que no se estresa por nada, se la pasa disfrutando y hasta parece que el mundo le debez resbala. Suena medio envidiable, la neta.

"Desde que se jubiló, Don Pedro se la pasa en el muelle pescando, con su agüita de coco y sin prisas. Ese don ya anda viviendo la papa."

Andar en mood chido

Se dice cuando andas en un estado bien relax, de buen humor y con cero ganas de pelearte con la vida. Es como traer la vibra en modo vacaciones, aunque sea martes y tengas pendientes. Mezcla Spanglish de mood con el chido mexicano para dejar claro que hoy todo te resbala y se disfruta.

"Salí de la chamba, me fui por unos tacos y una chela helada, y ya ando en mood chido. Si el jefe marca, que le caiga mañana."

Estar como iguana en hamaca

Dicho yucateco para cuando estás comodísimo, tirado en modo relax, sin prisa y sin preocupaciones. Es esa sensación de estar a gusto de verdad, como si el mundo pudiera esperar. Se usa mucho después de comer, en la hamaca o donde sea, cuando ya te ganó la flojera sabrosa.

"Me aventé mi cochinita, me colgué en la hamaca con el ventilador a tope y quedé como iguana en hamaca, ni el Whats me movía."

Achocotado

En Yucatán se dice achocotado cuando alguien se queda todo apanicado, medio pasmado y sin saber qué hacer del puro susto o la pena. Es como si se le bajara la presión y se quedara ahí, todo encogido y fuera de onda. No siempre es miedo extremo, a veces es pura vergüenza, pero igual te deja todo sacado de onda.

"Cuando la maestra le pidió a Luisito que pasara al frente a cantar el Himno, se quedó todo achocotado, blanco como coco rallado y nomás veía pa’ todos lados sin soltar ni un gallito."

Ir a castear

En Yucatán se dice cuando sales a dar la vuelta con la idea de ver a quién te topas o a quién le caes, sin plan fijo ni cita formal. Es como ir a tantear el terreno, a socializar de rebote y a ver qué sale. Muy de andar de curioso, pero con intención de convivir un rato.

"No hay plan ni nada, voy a castear al centro un rato, a ver si me topo al Beto y armamos algo, aunque sea una marquesita."

Papadzul

Además de ser un platillo tradicional yucateco con salsa de pepita, también se usa para referirse a alguien exageradamente grandote, llamativo o que anda todo inflado de ego, presumiendo por donde pasa. Es como decir que la persona se siente la gran cosa, aunque a veces da más risa que admiración, la neta.

"Mira al Carlos, llega al antro todo inflado, con la camisa tres tallas menos y cadenas de oro falsas, bien creído que es el papadzul más sabroso de todo el barrio."

Estar en la hamaca

Dicho popular cuando alguien está súper relajado, sin más preocupación que ver pasar el tiempo mientras se balancea en una hamaca.

"Compadre, ayer te vi echadote en la playa, estabas bien a gusto, ¿verdad? Estabas en la hamaca todo el día."

Chuc

En Yucatán se dice que algo está chuc cuando está todo desordenado, revuelto y medio caótico, pero no necesariamente feo. Es como cuando intentas dejar algo bonito, te emocionas, se te va la mano y acaba siendo un caos medio tropical. Es desmadre visual, pero con cierto encanto, aunque a veces también es puro relajo sin glamour.

"Pusimos globos, serpentinas, luces y hasta hamacas en la sala, y al final todo quedó bien chuc, parecía carnaval improvisado en casa de mi tía la loquita."

Chuchú

En Yucatán se le dice chuchú a la persona que anda pegada a otra todo el santo día, como su sombra o su acompañante oficial. Es ese que no suelta, va a todos lados y hasta contesta por el otro. No siempre es insulto, pero sí trae carrilla, porque cansa tantito.

"Desde que llegó su primo de Mérida, Juan no se despega ni pa' comprar una coca, ya parecen chuchús en todos lados."

Dar chucha

En Yucatán se dice cuando alguien se pone a hacer el payaso o a querer llamar la atención de forma exagerada, buscando la risa a toda costa. El problema es que se pasa de intenso y termina dando pena ajena. Vamos, que en vez de caer bien, se vuelve el pesado del grupo. Y eso cansa rapidito.

"En la peda, Carlos se puso a dar chucha con sus chistes de WhatsApp y ya todos andaban con cara de ya siéntate, compa."

Pesar canilla

Se usa para decir que alguien está exagerando sus dolores, achaques o cansancio, como si siempre anduviera con las piernas arrastrando y todo le pesara. Es la típica persona que se queja por todo y arma drama por cualquier cosita. Bien yucateca la expresión y, la neta, tiene su gracia cuando se suelta en el momento justo.

"Ay María, ya deja de pesar canilla y ven a ayudar con la cocina, si ayer bien que te fuiste al baile y no te dolía ni un dedo del pie"

Chuc

En Yucatán se oye para hablar de un beso, normalmente uno rápido y cariñoso, tipo piquito o besito de saludo. Es una forma muy local de decir que alguien le dio afecto a otra persona sin ponerse cursi. Suena tierno y medio chismoso, perfecto para contar la escena y echar relajo.

"En la fiesta, Juan nomás se acercó y le dio su chuc a María, y todos los de la mesa se quedaron de: uy, ya valió, ahí hay algo."

Uay ta xux

Expresión muy yucateca que se suelta cuando alguien está haciendo algo todo torpe, perdido o sin idea, como si fuera la primera vez en su vida. Es una mezcla de sorpresa y burla cariñosa, tipo mira este pobre cristiano qué está haciendo. Y la neta, suena tan chistosa que hasta da gusto decirla.

"Uay ta xux, mira al Chucho intentando bailar salsa, parece trompo mareado en feria de pueblo"

Está milando

Se usa cuando notas que la cosa se está poniendo tensa, peligrosa o muy complicada y ya huele a bronca. Es como decir que la situación está al límite y que más vale ponerse las pilas antes de que truene todo. Suena a juego con la idea de algo muy extremo y la verdad es que queda bastante dramático.

"Cuando vi que mi mamá agarró la chancla y se quedó callada, le dije a mi hermano: está milando, mejor recoge ese desmadre antes de que nos caiga la voladora"

Jugo

En Yucatán se dice jugo a lo que en España llaman zumo, y es la palabra de batalla para cualquier bebida de fruta exprimida. Si pides zumo te van a mirar raro, aquí todo es jugo y punto. Suena más sabroso, más tropical y la neta combina perfecto con el calorón y la hamaca.

"Primo, cáete con un jugo de naranja bien frío porque este calorón ya me tiene sudando como cochinita olvidada junto al fogón."

Trazado

En Yucatán se usa trazado para hablar de una jugada medio mañosa, como una triquiñuela hecha con malicia pero también con picardía. No es solo hacer tonterías, es más bien armar un plan chueco para salirse con la suya. A veces hasta da risa, pero cuando te toca ser la víctima ya no está tan chido.

"Ese vato dijo que me iba a ayudar con el trámite y puro trazado, ahora el broncón con Hacienda me lo estoy comiendo yo solito."

Cajeta

En Yucatán, cajeta no es el dulce de leche, sino una forma medio cariñosa de decirle a alguien que es distraído, medio menso o que siempre anda en la luna. Se usa entre amigos o familia para burlarse sin tanta mala leche, aunque si lo dices con tono pesado sí puede sonar medio insulto. Y hay que admitir que suena bastante chistoso.

"Oye, cajeta, ibas a traer las chelas y llegaste con las manos vacías, ¿en qué mundo andas viviendo tú?"

Echar la mano

Expresión muy usada en Yucatán para pedir o ofrecer ayuda de manera cercana y buena onda. Es como decir que alguien te hace el paro, te apoya o se rifa contigo para que algo salga bien. Se usa entre cuates, familia o compas del trabajo. Y la neta, cuando alguien te echa la mano en Yucatán, se siente bien chido.

"Oye güey, ¿me echas la mano con el almuerzo? Porque si no, ni sé qué ponerle a los panuchos y mi jefa me va a regañar bien feo."

Calzón de mula

Forma muy yucateca y chistosa de hablar de un licor casero o muy fuerte, de esos que te dan un trago y sientes que te acomodan una patada en el pecho. Se usa para bromear sobre bebidas que emborrachan rápido y feo, pero que igual la banda se toma con gusto. Y la neta, el nombre está buenísimo.

"No hombre, con dos vasitos de ese calzón de mula que trajo el tío Pancho ya andaba yo hablando maya inventado y queriendo cantar rancheras arriba del refri."

Papadzulear

Verbo bien yucateco para cuando alguien te quiere marear la perdiz y convencerte de algo a base de puro cuento, como si fuera la octava maravilla. Te lo pintan de lujo, te lo venden con sonrisa y todo, pero en el fondo no es pa' tanto o es puro humo. Sirve para negocios, planes y cualquier chamuyo.

"El Juan me andaba papadzuleando con un “negocio millonario” y resultó que era vender calcetas por catálogo y rogarle a la tía que compre."

Achocotar

En Yucatán se usa para cuando alguien se da un madrazo fuerte y se queda todo aturdido, medio bobo, como si hubiera visto un fantasma chiquito. También puede usarse para cuando algo se descompone de repente y te deja tirado sin avisar. Es de esas palabras que suenan chistosas aunque el golpe sí duela.

"Me achocoté con la hamaca al levantarme medio dormido y terminé tirando el ventilador, la silla y hasta al pobre perro."

Aguantar vara

En Yucatán se dice cuando te toca soportar algo pesado o incómodo sin chillar tanto: calor infernal, fila eterna, chamba dura o una broma que ya se alargó. Es como decir aguanta el golpe, no te rajes y sigue el rollo. Tiene ese toque de resignación con humor que te salva el día.

"Se fue la luz, el ventilador murió y el cuarto era un horno. Ni modo, compas, a aguantar vara y echar relajo con una coquita tibia."

Ir a pata de perro

Se dice cuando te vas caminando sin plan, nomás a ver qué sale, como perro callejero que se mete por donde sea. Es andar de pata, explorando, curioseando y dejando que el camino te sorprenda. En Yucatán suena muy de salir a dar el rol por el barrio y acabar en cualquier lado.

"Oye, ayer me fui a pata de perro por el centro y terminé en una marquesita con queso de bola y una taquería que me dejó viendo estrellas."

Andar en facha

Se dice cuando alguien anda todo fodongo, con la ropa vieja, despeinado y cero presentable, como si acabara de salir de la cama o de un maratón de novelas. Es esa pinta de andar por casa que da pena ajena pero también da gustito. Básicamente es ir fachoso, sin ganas de arreglarse ni tantito.

"Ayer cayó mi ex sin avisar y yo andaba en facha, con la playera del PRI del 94 y unos crocs fosfo, casi me hago el muerto para que no me viera."

Tirar sketch

En Yucatán se usa para decir que alguien va caminando con todo el flow, luciéndose y presumiendo por donde pasa. Es como desfilar por la calle con estilo, sabiendo que todo mundo te está viendo. No es solo caminar, es ir tirando facha con confianza, como si la banqueta fuera tu pasarela personal. Y la neta suena chido.

"No manches, viste a la Chayo saliendo del antro, iba tirando sketch por la 60 como si fuera pasarela de moda, hasta los taxistas se volteaban a verla"

Irse a la vilislandia

Expresión yucateca para decir que alguien se va a dormir la siesta bien sabroso, casi siempre después de atascarse de comida. Es como anunciar que te desconectas del mundo y te vas directo al reino de los sueños con la panza llena y cero pendientes. Suena tan ridículo que hasta dan más ganas de irse a la vilislandia.

"Comí tanto cochinita que ya ni puedo respirar, mejor no me busquen porque en cinco minutos me voy a la vilislandia hasta que baje la tragazón."

Truco piolín

En Yucatán se dice truco piolín cuando alguien se saca de la manga una maña bien creativa para lograr algo sin batallar y con mucha picardía. Es como hacer trampa, pero simpática, usando la cabeza más que la cartera. No siempre es algo malo, más bien es esa viveza mayab que hasta da risa verla en acción.

"Ese vato se aventó un truco piolín, habló con el primo del dueño y salió del mercado con tres hamacas nuevas y hasta le dieron para su refresco."

Chichí

En Yucatán chichí es la forma cariñosa y muy de pueblo para hablar del pecho femenino, sobre todo de las madres y las abuelas. No suena tan morboso, más bien tierno y familiar, como de infancia pegada a la falda de la abuela. A veces se usa en bromas sobre ser muy consentido, casi como decir que alguien sigue pegado a la teta.

"Cuando me ponía a berrear por cualquier tontería, mi abuela se reía y decía ven acá, muchacho, que con mis chichís se te quita lo chillón, y yo me quedaba dormido en dos minutos"

Malokín

Se usa en Yucatán para decir que alguien está salado, que siempre trae mala suerte o que es un auténtico gafe andante. Es como si la nube negra lo persiguiera a todos lados y contagiara la mala racha al resto. Es medio carrilla, medio advertencia, y la neta a veces sí da cosa invitar al malokín.

"No manches, desde que llegó el Chucho todo salió mal en la cascarita, hasta se ponchó el balón, te lo dije, ese vato es un malokín de primera."

Chambear

Verbo coloquial para decir trabajar, currar o estar en el jale. En Yucatán se oye un montón en el día a día, tanto en la oficina como en la obra o el negocio familiar. Suena más relajado que decir trabajar y va perfecto para hablar de la chamba sin ponerse formal. Bien de calle y bien útil.

"Ya acabé de chambear, mano. Ahora sí, vámonos a la playita por unas chelas, porque hoy el jale estuvo pesado y ya ando fundido."

Choco-rol

Se usa para decir que alguien es bien fácil de convencer, que se deja manipular sin hacer mucha bronca, como si lo enrollaras todo suavecito. Es esa banda que con tantito cariño, un antojo o una promesa medio chafa ya está diciendo que sí. No es insulto pesado, más bien burla cariñosa, y la neta suele dar bastante risa.

"No manches, el Beto es bien choco-rol, le dije que íbamos a estudiar y acabó pagando las chelas, los tacos y hasta el Uber de regreso."
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