Echarse un fresco

En Lara se dice cuando te vas a echar un rato de descanso para agarrar aire, bajarle dos a la vida y refrescarte, sobre todo con calor o después de comer. Es como decir: me voy a recostar un momentico y vuelvo nuevo. Suena bien criollo y da paz solo de decirlo.

"Chamo, con este solazo y la barriga llena, me voy pa' la hamaca un ratico a echarme un fresco, que si no me derrito aquí mismo."

Andar como culito e' mandarina

Se le suelta a alguien que anda creído, alzado y con aires de estrella, como si fuera el protagonista de la novela y el resto fuéramos extras. Va con burla, no con cariño, y suele salir cuando a alguien le dan un cargo, se compra algo nuevo o le echan flores y se le sube a la cabeza.

"Desde que se compró el iPhone anda como culito e' mandarina, ni saluda y camina por la oficina como si fuera el dueño del rancho."

Echarse la llamadita

Se dice cuando te pones a hacer una llamada supuestamente cortica y terminas pegado al teléfono media vida. Suele usarse en plan cariñoso o medio cómplice, sobre todo si es con el crush o con alguien que te tiene bobo. Vamos, la típica llamadita que era de cinco minutos y se volvió novela.

"Mamá, ya va, no me regañes, que me eché la llamadita con Josué y cuando vi ya era tardísimo. Se me fue la hora volando, pues."

Pasa a recogerme

En Lara se usa para decirle a alguien que vaya en su carro o moto a buscarte a tu casa porque se viene plan sabroso. No es solo transporte, es señal de tarde de chisme, cafecito, birras frías y alguna cosa rica para picar. Básicamente, cuando te dicen esto ya sabes que no vas a volver temprano.

"Mija, pasa a recogerme después del trabajo que tengo un chisme de la oficina que te vas a desmayar de la risa, trae hasta cotufas si quieres."

Echar un cuento

En Lara se dice cuando alguien se pone a hablar largo y tendido y se lanza a contar una historia bien adornada, a veces inventada o exagerada, para impresionar o entretener. No siempre es mala intención, es más el show y la labia. Vamos, que se puso a echar cuento y tú a ver si le crees.

"Anoche Juan se puso a echar un cuento del viaje y juraba que cenó con un astronauta en París. Yo lo miraba y decía: ajá, sí, cómo no."

Teléfono de chicle

Se dice de un celular tan viejo, golpeado y remendado que parece que lo mantienes vivo a punta de chicle y fe. Va lento, la pantalla está rajada, la batería dura lo que un suspiro y a veces ni agarra señal. Es una forma burlona de decir que ya toca cambiarlo, aunque uno se haga el loco.

"Chamo, ese teléfono de chicle ya no carga, se apaga solo y la pantalla parece telaraña. Cómprate otro antes de que te deje botado en la calle."

Pasarse de año

En Lara se dice cuando alguien se pasa de la raya, exagera demasiado o se emociona y se va de largo con lo que hace o dice. Es como “te pasaste”, pero con sabor bien larense, para marcar que la persona se fue al extremo y ya está haciendo show. Suena regaño, pero con risa.

"Chamo, ¿tú de pana metiste dos cornetas y una planta en el cuarto? Te estás pasando de año, parece que vas a montar una rumba tú solo."

Echarse un cinazo

Se dice cuando te vas al cine a darte el gustazo, sin tanta vuelta: comprar cotufas, sentarte en la sala y ver lo que sea, desde un peliculón hasta una malísima que igual da risa. Es plan relajado, de panas, más por la salida que por la crítica. Y sí, suena sabroso decirlo.

"Dale pues, vamos a echarnos un cinazo hoy, compramos cotufas y después nos reímos si la peli sale chimbo, ¿oíste?"

Estar en la lechuga

Expresión larense para decir que estás lejísimos de donde deberías estar, ya sea físicamente o mentalmente. Es como estar perdidísimo, fuera de lugar o totalmente desubicado. Se usa mucho cuando te vas por las ramas, te pierdes en el camino o simplemente no tienes ni idea de qué está pasando, y la verdad es que suena bastante graciosa.

"Chamo, íbamos pa'l cine en Barquisimeto y terminamos en Cabudare preguntando por la plaza Bolívar, estábamos en la lechuga pero mal."

Sal pa'llá

Expresión bien larense para mandar a alguien a que se aparte, se aleje o deje de fastidiar. Sirve tanto si te están invadiendo el espacio personal como si alguien está de intenso con preguntas o chismes. Es como decir vete por allá pero con más sabor criollo y un poquito de actitud, que siempre le da su gracia.

"Chamo, deja la fastidiera, sal pa'llá un ratico que estoy sudado, pegostoso y necesito aire antes de caer redondo en el piso"

Formar un peo

En Lara y en buena parte de Venezuela se dice cuando alguien arma un escándalo, un lío o un drama innecesario. Puede ser por una pelea, un chisme o porque alguien se pone intenso y alborota a todo el mundo. No es literal, claro, pero pinta perfecto ese caos que se prende en dos segundos.

"No le sueltes eso a la tía del carro, que se entera y forma un peo ahí mismo, con gritos, vecinos mirando y todo el show."

Volver trancao

En Lara se dice volver trancao cuando llegas a la casa con un hambre animal, de esas que te tiemblan las piernas y ves la nevera como si fuera un altar sagrado. Es ese momento en que no preguntas qué hay, sino cuánto hay. Y sí, suele acabar en atraco brutal a la cocina.

"Chamo, salí del trabajo, agarré dos buses, llegué a la casa y volví trancao, abrí la nevera y le di tan duro que hasta el queso rallado terminó en arepa improvisada a las once de la noche"

Mandarse una guará

En Lara se dice cuando alguien se lanza a hacer una locura o una ocurrencia bien atrevida, de esas que dejan a todo el mundo con la boca abierta. Puede ser una genialidad improvisada o una metida de pata monumental, pero siempre con ese toque de sorpresa y vacilón. Vamos, que la persona se pasó de creativo o de intenso.

"¿Viste al pana que se tiró a cantar vallenato en la cola del banco? Se mandó una guará y ahora todo el mundo lo anda grabando."

Vivir sabroso

Se dice cuando estás en modo disfrutar sin estrés: buena comida, música, panas y cero drama. Es como vivir rico, pero en plan relajado y con sabor, sin andar apurado por nada. En Lara se suelta mucho cuando hay plan de feria, rumba o simplemente un día redondo. Y sí, suena a que la vida debería ser así siempre.

"Mano, hoy cobramos y nos lanzamos pa' Barquisimeto: arepita, birras y musiquita en la feria. Vamos a vivir sabroso y que el lunes se resuelva solo."

Echar un pie

En Lara se dice cuando alguien se pone a bailar de verdad, con sabor, soltura y full energía. Es como “échate un baile”, pero con ese toque de calle que suena más sabroso. Se usa mucho en fiestas, tambores o cualquier rumba donde alguien se luce y se roba el show. Y sí, da ganas de pararse también.

"Anoche en la rumba, Juan se echó un pie y hasta el DJ se quedó loco, todo el mundo gritándole que siguiera."

Echar un mecatufazo

Expresión bien larense para decir que alguien se va a meter un golpazo serio, casi siempre por andar de loco haciendo algo arriesgado o medio estúpido. Se usa tanto para advertir como para burlarse un poco del porrazo ajeno. Suena graciosa, pero cuando te lo echas de verdad no tiene nada de chiste, duele con ganas.

"Chamo, si sigues bajando esa lomita en la bici sin frenar, te vas a echar un mecatufazo que vas a quedar viendo paticas de mosca todo el día."

Andar en la buena nota

Se dice cuando alguien anda de buen humor, relajado y en plan disfrute, como con la vibra arriba y cero estrés. Es estar en tu mejor mood, fluyendo, riéndote de todo y gozándote el momento. Muy de pana para describir una noche fina o un día que te salió redondito.

"Después del conciertazo quedamos en la buena nota toda la noche, con unas birras, cantando a grito pelao y echando cuentos como si no existiera mañana."

¡Qué pradera!

Se suelta cuando un plan o una situación está más muerto que vivo: cero ambiente, cero emoción, todo demasiado tranquilo y aburrido. Es como decir que aquello parece un campo abierto donde no pasa nada y el tiempo se estira. Ideal para rajar de una fiesta floja o una reunión sin chispa.

"Fuimos pa' la rumba de Juan y, pana, qué pradera: música bajita, todo el mundo pegado al celular y ni un alma se paró a bailar."

Cargar la joroba

Se usa cuando te cae encima un montón de trabajo, problemas o responsabilidades y te toca aguantarte el peso, como si fueras un camello con la joroba a reventar. Es ese momento en que dices: hoy me tocó cargar con todo, sin que nadie te eche una mano. Bien llanero y bien real.

"Chamo, entre el trabajo, la universidad y la casa, me tocó cargar la joroba esta semana. Ando a punta de café y ni he visto a mis panas, puro corre corre."

Pegar el ojo

Se usa para decir que no logras dormir nada o casi nada, aunque estés reventado y con ganas de descansar. Es como cuando das mil vueltas en la cama y nada que te llega el sueño. Muy típica cuando vienes de una rumba, estás preocupado por algo o el calor está insoportable y no hay manera de pegar el ojo.

"Anoche llegué molido de la rumba, me acosté a las 4 y igualito no pegué el ojo, entre el calorón, los zancudos y los carros pasando parecía terminal de Barquisimeto."

Pegarle la rechera

Se dice cuando a alguien le da un ataque de arrechera, o sea, un cabreo heavy que te sube de golpe y te pone a punto de explotar. Puede ser por una injusticia, una mala noticia o cualquier vaina que te saque de quicio. Es bien venezolano y suena fuertecito, pero es del día a día.

"Chamo, a Carlos le pegó la rechera porque el Barça volvió a perder y el pana casi lanza el control por la ventana del apartamento."

Ser de armas tomar

Se dice de una persona o cosa que viene con carácter y no es fácil de manejar. Puede ser alguien bravo, con mala leche o que impone respeto, o una situación que se pone fea y hay que ir con cuidado. En Venezuela se oye bastante, y cuando te lo sueltan, mejor no buscarle la lengua.

"Chamo, no te metas con la jefa nueva, esa tipa es de armas tomar y ya botó a dos por respondones. Mejor haz tu vaina y listo."

Amuñuñao

Palabra muy usada en Lara para describir a alguien todo apretujado, encogido o hecho un bollito, ya sea por cariño o por comodidad. Puede ser una pareja pegada en el sofá, un niño durmiendo hecho un nudo o hasta un perro enroscado en su cama. Es como ver un solo montón compacto y tierno, y la verdad es que suena bien sabroso.

"Chamo, cada vez que paso por la sala esos dos están amuñuñao en el sofá, parecen una arepa rellena que se va a desbordar de tanto apretujón"

Pelabola

En Lara se le dice pelabola a la persona que anda sin un medio, siempre pelando y viendo cómo hace para llegar a fin de mes. Es el típico pana que vive pidiendo la cola, fiando en la bodega y contando los churupos. Es medio trágico, pero hay que admitir que la palabra tiene su sabrosura.

"No te burles de Juan, compadre, ese carajo está más pelabola que mototaxista en quincena sin aumento."

Cucho

En el estado Lara, cucho es como le dicen al autobús, al bus de ruta, el que te monta y te baja por media ciudad. Es transporte de diario y casi siempre va full, con música, calorcito y chismes incluidos. Si alguien dice voy en cucho, ya sabes que va en bus, sin más misterio.

"Dale pues, apúrate que ya viene el cucho y si lo dejamos pasar nos toca esperar otro rato ahí, pegados al sol y oyendo a la doña echando cuento."

Soleao

En Lara se dice soleao cuando alguien anda todo ido, distraído o con una racha de mala suerte que no pega una. Es como si el sol le hubiera derretido el coco y estuviera medio atontado, reaccionando tarde a todo. A veces da risa, pero también es ese pana que uno quiere espabilar a punta de chiste.

"Chamo, estás todo soleao, te pasaron la pelota tres veces y ni cuenta te diste, así nos van a meter goleada en esta caimanera de barrio."

Resaltao como charamusca en feria

Dicho bien larense para soltarle a alguien que anda demasiado llamativo, como que no puede pasar desapercibido ni queriendo. Puede ser por la pinta, por el show que arma o por lo escandaloso que se pone. Vamos, que resalta más de la cuenta y todo el mundo lo termina mirando, para bien o para burla.

"Pedro cayó al bonche resaltao como charamusca en feria, con un sombrero con lucecitas y una chaqueta fosforescente, y hasta el DJ lo señaló."

Tener una lampiña

Expresión larense para decir que estás más pelado que rodilla de chivo, sin un centavo ni para el pasaje. Se usa cuando la quincena se esfumó, la tarjeta está llorando y solo queda resignarse a ver cómo los panas comen mientras tú cuentas las monedas. Y hay que admitir que suena tan graciosa como trágica.

"Hermano, vamos pa' la arepera. Bueno, vayan ustedes, que yo tengo una lampiña tan seria que ni pa' la malta me alcanza."

Echarle pichón

Expresión muy usada en Lara para decir que hay que esforzarse a lo bruto, meterle ganas, sudor y hasta lágrimas a algo. Es como decir ponte las pilas pero en versión criolla con más sabor. Se usa tanto para trabajos pesados como para cualquier situación complicada donde toca fajarse duro, sin quejarse tanto.

"Hermano, si de verdad quieres pasar ese semestre en la UCLA, vas a tener que echarle pichón y dejar la rascadera entre semana, porque así no llegas ni a mitad de trimestre."

Tatequieto

Expresión muy usada para hablar de un regaño fuerte, un frenazo en seco o una advertencia bien seria que te baja los humos al instante. Es como cuando alguien te pone en tu sitio sin necesidad de llegar a los golpes, aunque a veces viene acompañado. Suena gracioso, pero cuando te cae un buen tatequieto, se te quitan las ganas de inventar.

"Yo todo creído echándole los perros a la jeva del barrio y salió la mamá, me pegó un tatequieto tan serio que terminé ayudando a guardar las sillas y pidiendo disculpas a todo el mundo"

Estar encendido

Se dice cuando alguien anda prendido, con la energía por las nubes, súper animado y en modo fiesta. También vale para cuando estás en tu mejor momento y no hay quien te pare, como si tuvieras un motorcito adentro. Muy de rumba, de panas y de noche larga. Y sí, suele venir con sudor y reguetón de fondo.

"Chamo, ayer en la rumba yo estaba encendido, me lancé todos los pasos, pedí otra ronda y todavía quería seguir cuando ya estaban bajando la santamaría."

Cerrar el coco

Se dice cuando alguien se pone en modo concentración total y se aísla del mundo para resolver algo, estudiar o pensar duro. Es como bajarle el volumen a todo lo demás y dejar el coco trabajando a puerta cerrada. Suele sonar a que estás muy metido en lo tuyo, casi obsesionado, pero con intención.

"Chamo, tienes tres horas cerrando el coco con esa tarea y ni has comido. Suelta eso un ratico, tómate un cafecito y después sigues."

Echarle una nota

En Lara y en buena parte de Venezuela se dice cuando te pones a disfrutar algo con ganas, sobre todo bailando o vacilando en una rumba. Es meterte de lleno en el momento, sin pena y sin freno, como si esa canción te prendiera un switch. Si no le echas una nota, es que andas apagado.

"Chamo, apenas sonó el reggaetón en la rumba, le eché una nota durísimo y terminé sudado, sin voz y con los panas echándome broma."

Porfiar

En Lara usamos porfiar para hablar de alguien que se emperra horrible, que no suelta el tema aunque ya todo el mundo sabe que está perdiendo. Es el típico que discute por deporte y se aferra a su idea como garrapata en perro gordo. A veces hace gracia, pero también provoca ganas de mandarlo a caminar descalzo por piedras.

"Deja de porfiar, Juancho, que hasta la abuela ciega sabe que vas a perder esa partida de dominó y todavía andas alegando como si fueras campeón mundial del barrio."

¡Tá' de ataque!

En Lara y en buena parte de Venezuela se suelta cuando alguien o algo está demasiado bien, bien arreglado o con un estilo que llama la atención. Es como decir que está brutal, fino o que viene rompiendo. Tiene ese sabor guaro de piropo rápido, medio pícaro, y se usa para ropa, looks o hasta un plan.

"¿Viste a José con ese corte y la franela nueva? Chamo, tá' de ataque, así cualquiera se cree modelo y se va pa' la calle a levantar."

Servirse un palito

Expresión muy usada en Lara para hablar de tomarse un trago de licor, casi siempre algo pequeño pero bien sabroso. Es como decir vamos a echarnos una bebida para aflojar el cuerpo y botar el estrés del día. Suena relajado, cercano y hasta cariñoso, y hay que admitir que tiene su encanto cuando la sueltan en plena conversa.

"Chamo, saliendo de la chamba nos vamos pa’ la esquina a servirnos un palito, que ando más estresado que mototaxi en cola de diciembre."

Estar en la jarra

Se dice cuando alguien está borrachísimo, ya pasado de vueltas y medio fuera de control. Vamos, que no va fino precisamente: habla raro, se tambalea y toma decisiones que mañana le van a dar vergüenza. La imagen es como si estuviera metido en una jarra de ron. Expresión bien de calle para vacilar al pana.

"Chamo, después del cumpleaños de Pepe quedamos en la jarra y terminamos comprando empanadas a las tres, tambaleándonos por la plaza como zombies."

Hoy no fío, mañana tampoco

Frase clásica de abarrotes y bodegas para avisar que aquí no se fía ni un caramelo. El comerciante deja clarito que todo se paga al contado, nada de anotar en la libreta ni dejarlo para después. Suena graciosa, pero es una forma seria de evitar deudas eternas, que en Lara saben que luego nadie quiere pagar.

"Le dije al chino de la esquina que me apuntara las empanadas y el jugo, y el tipo se volteó, señaló el cartel y me lanzó: Hoy no fío, mañana tampoco, así que me tocó vaciar los bolsillos ahí mismo."

Estar en la nota

En Venezuela se dice cuando alguien está metidísimo en el ambiente y la está pasando brutal. Puede ser en una rumba, en un plan tranqui o hasta trabajando con flow. Es como estar en sintonía con lo que está pasando, sin bajón ni distracciones. Si te dicen que estás en la nota, es que andas prendido y feliz.

"En la rumba de Juancho yo estaba en la nota, pegado a la música, sudando la gota gorda y pidiendo otra birra como si no hubiera mañana."

Estar pelando bola

Se dice cuando estás sin un real, pelado, en la ruina total. Vamos, que no te alcanza ni pa' una empanada y te toca mirar la vitrina como si fuera museo. Es bien típica en Venezuela y suena a confesión honesta después de una mala racha o de un gasto bien pendejo.

"Pedro se fundió el sueldo en cervecitas y una parrilla, y ahora anda pelando bola hasta que le paguen otra vez, mi pana."

Sentirse como un guaro

En Lara, decir que alguien se siente como un guaro es soltar que anda en su mejor momento: relajado, contento y sin rollos encima, como si la vida le estuviera saliendo redondita. Tira a orgullo larense y a esa fama de gente alegre y tranquila. Vamos, que está en la gloria y se le nota.

"Desde que pegó la lotería, el pana se siente como un guaro: anda relajao, cantando gaitas y regalando birras como si nada."

Inclínalo

En Lara se usa para decirle a alguien que le meta más ganas a lo que está haciendo, que se suelte y le ponga sabor a la cosa. Puede ser bailar, jugar, trabajar o hasta echar chisme. Es como decir dale con todo, sin flojera ni medias tintas, que la vida no está para andar a medio tanque.

"Epa, muchacho, inclínalo en la fiesta, sube ese reguetón sabroso y no te quedes pegao en la silla como si estuvieras velando al vecino."

Subir el cerro

En Lara se dice subir el cerro cuando andas en la mala, con problemas encima o pasando un momento bien cuesta arriba. Es como ir trepando una loma con la vida en contra: falta de plata, líos en la casa, estrés, lo que sea. Suena medio dramático, pero tiene su gracia porque lo pinta clarito.

"Chamo, se me dañó el teléfono, me subieron el pasaje y todavía debo la renta. Estoy subiendo el cerro durísimo esta semana, pana."

Pegar flores

Se dice cuando alguien se pone a echarse flores a lo loco o a inventar cuentos bien adornados para quedar como un crack. Vamos, que está exagerando, vendiendo humo o metiendo labia para impresionar. En Lara se suelta con tono de burla, como diciendo: ajá, sí, claro, y yo soy astronauta.

"No le pares a Juancito, pana, ese siempre anda pegando flores con que conoce a medio mundo y al final ni pa' la cola del abasto sirve."

Cargar ladrillos

Se dice cuando andas en una racha pesada, con estrés o con mil problemas encima, como si fueras cargando un saco de ladrillos todo el día. Vale para la uni, el trabajo o cualquier drama que te tenga sin aire. Es una forma bien gráfica de decir estoy hasta el cuello y no doy más.

"Chamo, entre la uni, el trabajo y la jeva brava, ando cargando ladrillos. Hoy me dormí en el bus y casi me paso la parada."

Echar vaina

Expresión muy usada para cuando alguien está molestando con bromas pesadas, tirando comentarios picantes o vacilando a otro solo por joder un rato. No siempre es mala vibra, muchas veces es entre panas y con cariño, aunque a veces cansa. Básicamente es meterse con alguien de forma juguetona, pero con su toque de malicia criolla que tiene su gracia.

"Marico, deja de echarme vaina por la chama del gimnasio y mejor pásame la llave, que este carro no va a arrancar solo."

Ñapa

Es el “extra” que te regalan al comprar algo, sobre todo en el mercado o en la bodega: un poquito más de producto, un detallito o un bonus por caer bien, por ser cliente fijo o por pura buena onda. Es como un cariñito comercial que te deja sonriendo y con ganas de volver. Bendita ñapa.

"En el mercado de Barquisimeto pedí medio kilo de queso y el pana me echó una ñapa, dizque pa’ la arepita. Así sí provoca volver."

Jaladera

En Lara y buena parte de Venezuela, jaladera es cuando alguien anda jalándole mecate a otro, o sea, haciendo la pelota para caerle bien y sacar provecho. Suele notarse a kilómetros porque es exagerado y medio fastidioso. Se usa mucho en chisme de oficina, política o cualquier sitio donde haya un lambón buscando premio.

"Ese pana vive en jaladera con el jefe, le ríe hasta los chistes malos y todo, a ver si lo suben de puesto o le sueltan un bono."

Muñeco de feria

Se le dice a alguien que va demasiado producido, con ropa y accesorios llamativos, como si fuera parte de un show. No es precisamente un cumplido, más bien es una burla cariñosa o picante: te ves exagerado, medio disfrazado, como de vitrina. Ideal para cuando alguien se arregla tanto que parece que va a animar una feria.

"Chamo, ¿y tú pa’ dónde vas así? Con esa chaqueta fosforescente y ese peinado, pareces un muñeco de feria, te falta es la música de carrusel."

Agua'e jarro

Expresión larense para hablar de alguien flojo, comodón, que quiere que todo le caiga del cielo sin mover un dedo. Es esa persona que siempre está esperando que los demás le resuelvan la vida, como si fuera obligación. Suena graciosa, pero también lleva su buena pulla para el que no se pone las pilas.

"Vale, ese chamo está más agua'e jarro que nunca, tirado en la cama todo el día esperando que la mamá le lleve la comida y hasta el control del televisor."
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!