Echarse un fresco
En Lara se dice cuando te vas a echar un rato de descanso para agarrar aire, bajarle dos a la vida y refrescarte, sobre todo con calor o después de comer. Es como decir: me voy a recostar un momentico y vuelvo nuevo. Suena bien criollo y da paz solo de decirlo.
Andar como culito e' mandarina
Se le suelta a alguien que anda creído, alzado y con aires de estrella, como si fuera el protagonista de la novela y el resto fuéramos extras. Va con burla, no con cariño, y suele salir cuando a alguien le dan un cargo, se compra algo nuevo o le echan flores y se le sube a la cabeza.
Echarse la llamadita
Se dice cuando te pones a hacer una llamada supuestamente cortica y terminas pegado al teléfono media vida. Suele usarse en plan cariñoso o medio cómplice, sobre todo si es con el crush o con alguien que te tiene bobo. Vamos, la típica llamadita que era de cinco minutos y se volvió novela.
Pasa a recogerme
En Lara se usa para decirle a alguien que vaya en su carro o moto a buscarte a tu casa porque se viene plan sabroso. No es solo transporte, es señal de tarde de chisme, cafecito, birras frías y alguna cosa rica para picar. Básicamente, cuando te dicen esto ya sabes que no vas a volver temprano.
Echar un cuento
En Lara se dice cuando alguien se pone a hablar largo y tendido y se lanza a contar una historia bien adornada, a veces inventada o exagerada, para impresionar o entretener. No siempre es mala intención, es más el show y la labia. Vamos, que se puso a echar cuento y tú a ver si le crees.
Teléfono de chicle
Se dice de un celular tan viejo, golpeado y remendado que parece que lo mantienes vivo a punta de chicle y fe. Va lento, la pantalla está rajada, la batería dura lo que un suspiro y a veces ni agarra señal. Es una forma burlona de decir que ya toca cambiarlo, aunque uno se haga el loco.
Pasarse de año
En Lara se dice cuando alguien se pasa de la raya, exagera demasiado o se emociona y se va de largo con lo que hace o dice. Es como “te pasaste”, pero con sabor bien larense, para marcar que la persona se fue al extremo y ya está haciendo show. Suena regaño, pero con risa.
Echarse un cinazo
Se dice cuando te vas al cine a darte el gustazo, sin tanta vuelta: comprar cotufas, sentarte en la sala y ver lo que sea, desde un peliculón hasta una malísima que igual da risa. Es plan relajado, de panas, más por la salida que por la crítica. Y sí, suena sabroso decirlo.
Estar en la lechuga
Expresión larense para decir que estás lejísimos de donde deberías estar, ya sea físicamente o mentalmente. Es como estar perdidísimo, fuera de lugar o totalmente desubicado. Se usa mucho cuando te vas por las ramas, te pierdes en el camino o simplemente no tienes ni idea de qué está pasando, y la verdad es que suena bastante graciosa.
Sal pa'llá
Expresión bien larense para mandar a alguien a que se aparte, se aleje o deje de fastidiar. Sirve tanto si te están invadiendo el espacio personal como si alguien está de intenso con preguntas o chismes. Es como decir vete por allá pero con más sabor criollo y un poquito de actitud, que siempre le da su gracia.
Formar un peo
En Lara y en buena parte de Venezuela se dice cuando alguien arma un escándalo, un lío o un drama innecesario. Puede ser por una pelea, un chisme o porque alguien se pone intenso y alborota a todo el mundo. No es literal, claro, pero pinta perfecto ese caos que se prende en dos segundos.
Volver trancao
En Lara se dice volver trancao cuando llegas a la casa con un hambre animal, de esas que te tiemblan las piernas y ves la nevera como si fuera un altar sagrado. Es ese momento en que no preguntas qué hay, sino cuánto hay. Y sí, suele acabar en atraco brutal a la cocina.
Mandarse una guará
En Lara se dice cuando alguien se lanza a hacer una locura o una ocurrencia bien atrevida, de esas que dejan a todo el mundo con la boca abierta. Puede ser una genialidad improvisada o una metida de pata monumental, pero siempre con ese toque de sorpresa y vacilón. Vamos, que la persona se pasó de creativo o de intenso.
Vivir sabroso
Se dice cuando estás en modo disfrutar sin estrés: buena comida, música, panas y cero drama. Es como vivir rico, pero en plan relajado y con sabor, sin andar apurado por nada. En Lara se suelta mucho cuando hay plan de feria, rumba o simplemente un día redondo. Y sí, suena a que la vida debería ser así siempre.
Echar un pie
En Lara se dice cuando alguien se pone a bailar de verdad, con sabor, soltura y full energía. Es como “échate un baile”, pero con ese toque de calle que suena más sabroso. Se usa mucho en fiestas, tambores o cualquier rumba donde alguien se luce y se roba el show. Y sí, da ganas de pararse también.
Echar un mecatufazo
Expresión bien larense para decir que alguien se va a meter un golpazo serio, casi siempre por andar de loco haciendo algo arriesgado o medio estúpido. Se usa tanto para advertir como para burlarse un poco del porrazo ajeno. Suena graciosa, pero cuando te lo echas de verdad no tiene nada de chiste, duele con ganas.
Andar en la buena nota
Se dice cuando alguien anda de buen humor, relajado y en plan disfrute, como con la vibra arriba y cero estrés. Es estar en tu mejor mood, fluyendo, riéndote de todo y gozándote el momento. Muy de pana para describir una noche fina o un día que te salió redondito.
¡Qué pradera!
Se suelta cuando un plan o una situación está más muerto que vivo: cero ambiente, cero emoción, todo demasiado tranquilo y aburrido. Es como decir que aquello parece un campo abierto donde no pasa nada y el tiempo se estira. Ideal para rajar de una fiesta floja o una reunión sin chispa.
Cargar la joroba
Se usa cuando te cae encima un montón de trabajo, problemas o responsabilidades y te toca aguantarte el peso, como si fueras un camello con la joroba a reventar. Es ese momento en que dices: hoy me tocó cargar con todo, sin que nadie te eche una mano. Bien llanero y bien real.
Pegar el ojo
Se usa para decir que no logras dormir nada o casi nada, aunque estés reventado y con ganas de descansar. Es como cuando das mil vueltas en la cama y nada que te llega el sueño. Muy típica cuando vienes de una rumba, estás preocupado por algo o el calor está insoportable y no hay manera de pegar el ojo.
Pegarle la rechera
Se dice cuando a alguien le da un ataque de arrechera, o sea, un cabreo heavy que te sube de golpe y te pone a punto de explotar. Puede ser por una injusticia, una mala noticia o cualquier vaina que te saque de quicio. Es bien venezolano y suena fuertecito, pero es del día a día.
Ser de armas tomar
Se dice de una persona o cosa que viene con carácter y no es fácil de manejar. Puede ser alguien bravo, con mala leche o que impone respeto, o una situación que se pone fea y hay que ir con cuidado. En Venezuela se oye bastante, y cuando te lo sueltan, mejor no buscarle la lengua.
Amuñuñao
Palabra muy usada en Lara para describir a alguien todo apretujado, encogido o hecho un bollito, ya sea por cariño o por comodidad. Puede ser una pareja pegada en el sofá, un niño durmiendo hecho un nudo o hasta un perro enroscado en su cama. Es como ver un solo montón compacto y tierno, y la verdad es que suena bien sabroso.
Pelabola
En Lara se le dice pelabola a la persona que anda sin un medio, siempre pelando y viendo cómo hace para llegar a fin de mes. Es el típico pana que vive pidiendo la cola, fiando en la bodega y contando los churupos. Es medio trágico, pero hay que admitir que la palabra tiene su sabrosura.
Cucho
En el estado Lara, cucho es como le dicen al autobús, al bus de ruta, el que te monta y te baja por media ciudad. Es transporte de diario y casi siempre va full, con música, calorcito y chismes incluidos. Si alguien dice voy en cucho, ya sabes que va en bus, sin más misterio.
Soleao
En Lara se dice soleao cuando alguien anda todo ido, distraído o con una racha de mala suerte que no pega una. Es como si el sol le hubiera derretido el coco y estuviera medio atontado, reaccionando tarde a todo. A veces da risa, pero también es ese pana que uno quiere espabilar a punta de chiste.
Resaltao como charamusca en feria
Dicho bien larense para soltarle a alguien que anda demasiado llamativo, como que no puede pasar desapercibido ni queriendo. Puede ser por la pinta, por el show que arma o por lo escandaloso que se pone. Vamos, que resalta más de la cuenta y todo el mundo lo termina mirando, para bien o para burla.
Tener una lampiña
Expresión larense para decir que estás más pelado que rodilla de chivo, sin un centavo ni para el pasaje. Se usa cuando la quincena se esfumó, la tarjeta está llorando y solo queda resignarse a ver cómo los panas comen mientras tú cuentas las monedas. Y hay que admitir que suena tan graciosa como trágica.
Echarle pichón
Expresión muy usada en Lara para decir que hay que esforzarse a lo bruto, meterle ganas, sudor y hasta lágrimas a algo. Es como decir ponte las pilas pero en versión criolla con más sabor. Se usa tanto para trabajos pesados como para cualquier situación complicada donde toca fajarse duro, sin quejarse tanto.
Tatequieto
Expresión muy usada para hablar de un regaño fuerte, un frenazo en seco o una advertencia bien seria que te baja los humos al instante. Es como cuando alguien te pone en tu sitio sin necesidad de llegar a los golpes, aunque a veces viene acompañado. Suena gracioso, pero cuando te cae un buen tatequieto, se te quitan las ganas de inventar.
Estar encendido
Se dice cuando alguien anda prendido, con la energía por las nubes, súper animado y en modo fiesta. También vale para cuando estás en tu mejor momento y no hay quien te pare, como si tuvieras un motorcito adentro. Muy de rumba, de panas y de noche larga. Y sí, suele venir con sudor y reguetón de fondo.
Cerrar el coco
Se dice cuando alguien se pone en modo concentración total y se aísla del mundo para resolver algo, estudiar o pensar duro. Es como bajarle el volumen a todo lo demás y dejar el coco trabajando a puerta cerrada. Suele sonar a que estás muy metido en lo tuyo, casi obsesionado, pero con intención.
Echarle una nota
En Lara y en buena parte de Venezuela se dice cuando te pones a disfrutar algo con ganas, sobre todo bailando o vacilando en una rumba. Es meterte de lleno en el momento, sin pena y sin freno, como si esa canción te prendiera un switch. Si no le echas una nota, es que andas apagado.
Porfiar
En Lara usamos porfiar para hablar de alguien que se emperra horrible, que no suelta el tema aunque ya todo el mundo sabe que está perdiendo. Es el típico que discute por deporte y se aferra a su idea como garrapata en perro gordo. A veces hace gracia, pero también provoca ganas de mandarlo a caminar descalzo por piedras.
¡Tá' de ataque!
En Lara y en buena parte de Venezuela se suelta cuando alguien o algo está demasiado bien, bien arreglado o con un estilo que llama la atención. Es como decir que está brutal, fino o que viene rompiendo. Tiene ese sabor guaro de piropo rápido, medio pícaro, y se usa para ropa, looks o hasta un plan.
Servirse un palito
Expresión muy usada en Lara para hablar de tomarse un trago de licor, casi siempre algo pequeño pero bien sabroso. Es como decir vamos a echarnos una bebida para aflojar el cuerpo y botar el estrés del día. Suena relajado, cercano y hasta cariñoso, y hay que admitir que tiene su encanto cuando la sueltan en plena conversa.
Estar en la jarra
Se dice cuando alguien está borrachísimo, ya pasado de vueltas y medio fuera de control. Vamos, que no va fino precisamente: habla raro, se tambalea y toma decisiones que mañana le van a dar vergüenza. La imagen es como si estuviera metido en una jarra de ron. Expresión bien de calle para vacilar al pana.
Hoy no fío, mañana tampoco
Frase clásica de abarrotes y bodegas para avisar que aquí no se fía ni un caramelo. El comerciante deja clarito que todo se paga al contado, nada de anotar en la libreta ni dejarlo para después. Suena graciosa, pero es una forma seria de evitar deudas eternas, que en Lara saben que luego nadie quiere pagar.
Estar en la nota
En Venezuela se dice cuando alguien está metidísimo en el ambiente y la está pasando brutal. Puede ser en una rumba, en un plan tranqui o hasta trabajando con flow. Es como estar en sintonía con lo que está pasando, sin bajón ni distracciones. Si te dicen que estás en la nota, es que andas prendido y feliz.
Estar pelando bola
Se dice cuando estás sin un real, pelado, en la ruina total. Vamos, que no te alcanza ni pa' una empanada y te toca mirar la vitrina como si fuera museo. Es bien típica en Venezuela y suena a confesión honesta después de una mala racha o de un gasto bien pendejo.
Sentirse como un guaro
En Lara, decir que alguien se siente como un guaro es soltar que anda en su mejor momento: relajado, contento y sin rollos encima, como si la vida le estuviera saliendo redondita. Tira a orgullo larense y a esa fama de gente alegre y tranquila. Vamos, que está en la gloria y se le nota.
Inclínalo
En Lara se usa para decirle a alguien que le meta más ganas a lo que está haciendo, que se suelte y le ponga sabor a la cosa. Puede ser bailar, jugar, trabajar o hasta echar chisme. Es como decir dale con todo, sin flojera ni medias tintas, que la vida no está para andar a medio tanque.
Subir el cerro
En Lara se dice subir el cerro cuando andas en la mala, con problemas encima o pasando un momento bien cuesta arriba. Es como ir trepando una loma con la vida en contra: falta de plata, líos en la casa, estrés, lo que sea. Suena medio dramático, pero tiene su gracia porque lo pinta clarito.
Pegar flores
Se dice cuando alguien se pone a echarse flores a lo loco o a inventar cuentos bien adornados para quedar como un crack. Vamos, que está exagerando, vendiendo humo o metiendo labia para impresionar. En Lara se suelta con tono de burla, como diciendo: ajá, sí, claro, y yo soy astronauta.
Cargar ladrillos
Se dice cuando andas en una racha pesada, con estrés o con mil problemas encima, como si fueras cargando un saco de ladrillos todo el día. Vale para la uni, el trabajo o cualquier drama que te tenga sin aire. Es una forma bien gráfica de decir estoy hasta el cuello y no doy más.
Echar vaina
Expresión muy usada para cuando alguien está molestando con bromas pesadas, tirando comentarios picantes o vacilando a otro solo por joder un rato. No siempre es mala vibra, muchas veces es entre panas y con cariño, aunque a veces cansa. Básicamente es meterse con alguien de forma juguetona, pero con su toque de malicia criolla que tiene su gracia.
Ñapa
Es el “extra” que te regalan al comprar algo, sobre todo en el mercado o en la bodega: un poquito más de producto, un detallito o un bonus por caer bien, por ser cliente fijo o por pura buena onda. Es como un cariñito comercial que te deja sonriendo y con ganas de volver. Bendita ñapa.
Jaladera
En Lara y buena parte de Venezuela, jaladera es cuando alguien anda jalándole mecate a otro, o sea, haciendo la pelota para caerle bien y sacar provecho. Suele notarse a kilómetros porque es exagerado y medio fastidioso. Se usa mucho en chisme de oficina, política o cualquier sitio donde haya un lambón buscando premio.
Muñeco de feria
Se le dice a alguien que va demasiado producido, con ropa y accesorios llamativos, como si fuera parte de un show. No es precisamente un cumplido, más bien es una burla cariñosa o picante: te ves exagerado, medio disfrazado, como de vitrina. Ideal para cuando alguien se arregla tanto que parece que va a animar una feria.
Agua'e jarro
Expresión larense para hablar de alguien flojo, comodón, que quiere que todo le caiga del cielo sin mover un dedo. Es esa persona que siempre está esperando que los demás le resuelvan la vida, como si fuera obligación. Suena graciosa, pero también lleva su buena pulla para el que no se pone las pilas.