Expresión muy zuliana que significa meterle ganas a algo, ponerse serio y no aflojar aunque la cosa esté complicada. Es como decir que te pongas las pilas y le des con todo, sin flojera ni excusas. Suena medio rudo, pero también cariñoso, y hay que admitir que tiene bastante sabor venezolano.
Se dice cuando toca ponerle ganas de verdad a algo: esfuerzo, constancia y cero rendirse. Es como decir “métele corazón” o “ponte las pilas”, pero en versión bien venezolana. Sirve para estudiar, chambear, entrenar o lo que sea, sobre todo cuando la cosa está ruda y toca apretar.
Es una manera frescolina de decir que vas a meterle ganas o esfuerzo a algo, como quien se come un buen pabellón.
En Aragua se dice cuando alguien se pone serio, se activa y le mete ganas de verdad a algo que está cuesta arriba. Es como decir ponerse las pilas, meterle el pecho y no rendirse hasta resolver. Sirve para trabajo, estudios o cualquier peo del día a día. Suena motivador y bien de pana.
Expresión muy caraqueña para decir que hay que meterle ganas a algo, ponerse serio y no aflojar hasta lograr lo que se quiere. Es como decir que hay que esforzarse a tope, con constancia y actitud, aunque el camino esté rudo. Suena graciosa, pero cuando te dicen que le eches pichón, es para que te pongas las pilas de verdad.
Se dice cuando toca meterle ganas de verdad a algo, esforzarse a tope y no aflojar hasta que salga. Es como ponerle corazón y sudor a la vaina, aunque dé flojera o esté cuesta arriba. Muy de pana para animar a alguien o para recordarte que sin constancia no hay milagros.
Expresión muy usada en Lara para decir que hay que esforzarse a lo bruto, meterle ganas, sudor y hasta lágrimas a algo. Es como decir ponte las pilas pero en versión criolla con más sabor. Se usa tanto para trabajos pesados como para cualquier situación complicada donde toca fajarse duro, sin quejarse tanto.
Expresión venezolana muy usada en Barinas para decir que hay que esforzarse, meterle ganas y no rajarse aunque la cosa esté ruda. Es como decir ponte las pilas pero con sabor llanero. Se usa tanto para trabajo físico como para estudiar o resolver un problema. Y sí, suena tan sabroso que hasta dan ganas de echarle pichón a todo.
Expresión venezolana para decir que te pongas las pilas y le metas ganas de verdad a algo. Es currar duro, insistir y no rendirse aunque esté cuesta arriba. También se suelta como empujoncito motivacional, tipo “dale pues”. Suena bien de calle y con energía, de esas que te levantan del sofá a punta de actitud.
Se dice cuando toca meterle ganas de verdad a algo, currar duro y no rajarse aunque estés sudando la gota gorda. Es como decir: ponte las pilas y dale con todo, sin flojera. Muy de calle para animar a alguien o para reconocer que la cosa va a requerir esfuerzo del bueno.
Frase muy usada en Carabobo y en toda Venezuela para decir que alguien se esfuerza al máximo, le mete ganas y no se rinde aunque la cosa esté pelúa. Es como decir que le pone corazón, sudor y paciencia a lo que está haciendo. Suena motivador, medio regañón a veces, pero la verdad es que tiene bastante buena vibra.
Se dice cuando toca ponerse serio y meterle ganas a algo: currar, insistir y no rajarse hasta que salga. Es como decir vamos a darle con todo, aunque cueste o haya peos por el camino. Muy de panas para animar al grupo o a uno mismo. Y sí, suena raro, pero funciona.
Expresión motivacional muy usada en Barinas para decirle a alguien que se esfuerce al máximo, que no se rinda y le meta ganas a lo que tenga por delante. Es como decir ponte las pilas y arremángate, que esto no se hace solo. Suena cariñosa, pero también es un jalón de orejas con buen humor.
En Caracas decir echarle pichón es meterle ganas de verdad a algo, sin flojera ni excusas. Es esforzarse al máximo, ponerse serio con la vaina y no rendirse aunque todo esté en contra. Se usa para estudiar, trabajar, entrenar o hasta para levantar un negocio. Y hay que admitir que suena mucho más sabroso que decir simplemente esforzarse.
Se dice para animar a alguien a que le meta ganas y esfuerzo a algo, sin quejarse tanto ni echarse para atrás. Es como decir ponte las pilas, aprieta y saca el trabajo adelante, aunque esté pesado. Muy de calle y bien útil cuando la vida se pone cuesta arriba.
Expresión muy venezolana que significa meterle ganas a algo, esforzarse duro y no rendirse aunque todo esté cuesta arriba. Es como decir que te pones las pilas y te lanzas con todo, bien echado pa'lante. Suena a regaño cariñoso, pero también a motivación con sabor criollo, y la verdad es que tiene bastante swing.
Expresión muy venezolana que se usa para decirle a alguien que se esfuerce, que meta ganas y no se rinda, sobre todo cuando la cosa está complicada. Es como decir ponte las pilas pero con más sabor criollo y un toque de presión cariñosa. Suena a barrio, a panas echándole ganas a la vida.
Se dice cuando alguien le mete ganas de verdad a algo, con corazón, esfuerzo y sin achantarse. Es como decir: ponte las pilas y dale con todo, que aquí no vale flojear. Muy de calle en Venezuela para animar a alguien o para reconocer que se está fajando duro. Y sí, suena potente.
Expresión bien venezolana para decir que hay que esforzarse duro, meterle ganas y no aflojar aunque la cosa esté complicada o dé una flojera horrible. Es como decir ponerse las pilas, pero con ese toque criollo que suena a regaño cariñoso de mamá o a consejo de pana que ya se ha llevado unos cuantos golpes de la vida.
Expresión muy caraqueña que se usa cuando alguien tiene que esforzarse de verdad, meterle ganas y no aflojar. Es como decir ponte serio, trabaja duro y deja la flojera para después. Se aplica para estudiar, trabajar, hacer ejercicio o cualquier cosa que cueste, y la verdad es que motiva bastante.
Expresión bien venezolana, muy oída en los Andes, para decir que le metas ganas de verdad a algo: esforzarte, ponerle empeño y no rendirte a la primera. Es el empujón verbal típico cuando alguien anda flojo o desanimado. Vamos, que es un: ponte las pilas y dale con todo.
Expresión muy usada para decir que hay que esforzarse con ganas, meterle energía y no aflojar hasta lograr lo que se quiere. Es como ponerse las pilas pero en versión costeña con arena en los zapatos. Cuando alguien te dice que le eches pichón, es porque la cosa viene ruda pero alcanzable si te aplicas.
Se dice cuando toca ponerle ganas de verdad a algo, sobre todo si está cuesta arriba o todo se complicó. Es como meterle corazón, esfuerzo y actitud para sacar la vaina adelante, aunque estés cansado o sin un real. Muy de calle en Venezuela, y sí, suena graciosa pero es seria cuando toca.
Se dice para meterle ganas a algo, currar duro o apretar el paso cuando toca. Es como un empujón de ánimo: deja la flojera y ponte serio, que de aquí se sale echándole pichón. Muy de los llanos, con sabor barinés, y sirve tanto para estudiar como para chambear o resolver un peo.
Expresión muy usada para decirle a alguien que meta ganas, coraje y energía a lo que está haciendo. Es como decir que no se rinda, que apriete y se ponga serio con la vaina. Se usa mucho cuando alguien está flojeando y hay que recordarle que tiene más gasolina en el tanque, aunque a veces le dé pereza aceptarlo.