¡Bienvenidos a Sucre, tierra de sol, mar y merengue! Aquí la vida pasa entre el aroma del cacao y el ritmo contagioso del tambor. Os sentiréis como en una telenovela mientras paseáis por sus playas paradisíacas y os dejáis seducir por su exquisita comida, desde las arepas de cazón hasta el famoso dulce de leche criollo. Los sucrenses son gente amable que siempre encuentran una razón para celebrar con un baile o una serenata al atardecer. Y cuidado con los cuentos de camino porque aquí tienen historias para dar y regalar. Este es un lugar donde la realidad se mezcla con el mito y la buena onda nunca falta.
¡Eres tremendo cochino!
Expresión bien sabrosa del oriente venezolano para decirle a alguien que es muy desordenado, sucio o descuidado, pero en tono de confianza y vacilón. No es un insulto mortal, más bien un regaño cariñoso cuando alguien deja todo tirado o hace cochinadas. Eso sí, con extraños puede sonar pesado, así que mejor usarla entre panas.
Echar el cuento
En Sucre se usa para ponerse a narrar algo con todo el detalle del mundo, metiéndole sazón, chisme y un poquito de novela. No es solo contar lo que pasó, es adornarlo, meterle drama, imitar voces y hacer que todo suene más épico de lo que fue. A veces es verdad, a veces es puro invento, pero igual entretiene un montón.
¡Qué mamey!
Se usa para decir que algo es facilísimo, tan sencillo que cualquiera lo hace sin despeinarse ni sudar una gota. Es como cuando ves una tarea y piensas que está regalada, casi una broma. Muy típica en Venezuela para restarle importancia al esfuerzo, y la verdad es que suena sabroso decirlo.
playa'o
En Sucre se le dice playa'o al que va relajado por la vida, como si siempre tuviera todo resuelto y cero estrés encima. Suele ser el pana suelto, simpático y con labia, el que cae bien sin esforzarse. No es que sea un genio, es que anda en modo tranquilo y eso se pega.
Chupata
Se usa para hablar de una salida a beber con los panas, normalmente fuerte y sin mucho control, donde la idea es vacilar, tomar hasta que el cuerpo diga basta y armar relajo. Suele implicar rumba larga, risas, música a todo volumen y anécdotas que al día siguiente casi nadie recuerda completas, pero igual se siguen contando.
A toda mecha
Expresión usada para referirse a algo que se hace muy rápido o con mucha prisa, como si tuvieras un motor turbo en el pantalón.
Echar vaina
Expresión utilizada para describir la acción de hacer bromas pesadas o molestar a alguien, pero siempre con gracia y picardía.
echar el cuento
Expresión usada para referirse a flirtear o coquetear con alguien, generalmente contando historias ingeniosas para impresionar.
Un vuelito
Se dice cuando vas a hacer una salida cortica y sin tanto protocolo, tipo un paseo rápido para despejarte y volver en nada. Puede ser a la playa, al centro o a comprar cualquier vaina. Es como decir vamos un momentico y ya, aunque a veces ese momentico se alarga y nadie se hace cargo.
Chévere
Palabra comodín para decir que algo está muy bueno, muy guapo o que simplemente mola un montón. En Sucre todo puede ser chévere, desde una arepa bien rellena en el puesto de la esquina hasta una rumba playera que termina viendo el amanecer. Es de esas expresiones que se pegan y al final la dices sin darte ni cuenta.
Rumbear
En Sucre, rumbear es salir de fiesta con todo el combo, con música a tope, tragos, baile y cero ganas de volver temprano. No es solo mover el esqueleto, es armar la gozadera hasta que amanezca y el cuerpo pida cacao. Básicamente, es entregarse a la fiesta sin remordimientos, y la verdad es que provoca bastante.
Morir del gustazo
Se dice cuando algo te gusta tanto que sientes que te da algo de puro placer. Es una exageración sabrosa, como cuando pruebas una comida brutal, escuchas un temazo o te dan una noticia buenísima y quedas en modo derretido. No es que te vayas a morir de verdad, pero el gustazo pega durísimo.
Zapato' e plomo
Expresión venezolana para decir que alguien va a toda velocidad, sin frenos y con una apuro brutal, como si tuviera los pies cargados de dinamita. Se usa cuando la persona sale disparada, caminando o corriendo rapidísimo, casi dejando polvo atrás. Es muy de calle y suena tan exagerada que da risa, por eso se pega fácil.
Estar hecho un vacilón
En Venezuela se usa para decir que alguien anda vuelto un vacilón: súper alegre, relajado y con ganas de joder y echar broma. Es el pana que convierte cualquier plan en rumba, aunque sea una cola del banco. No es que esté borracho necesariamente, es que está en modo diversión y cero drama. Y sí, contagia.
Estar como Pancho en fiesta
Se dice cuando alguien está feliz de la vida, cómodo y sin una sola preocupación, disfrutando como si estuviera en la mejor rumba del año. Es la típica imagen de estar relajado, bien atendido y con todo a favor. Vamos, que está en su salsa y no lo sacas de ahí ni con agua caliente.
Echar vaina
Expresión muy sucrense para decir que estás molestando, fastidiando o vacilando a alguien con picardía y buen humor. Es como tirar pullas pero en plan pana, sin mala intención, aunque a veces se te puede ir la mano. Básicamente es joder un rato al otro para reírse un poco, y hay que admitir que tiene su encanto.
Estar ancho
En Venezuela se dice cuando alguien está relajado, despreocupado y como en su salsa, sin estrés ni apuro. Es ese mood de ir a tu ritmo mientras el resto anda vuelto loco. También puede sonar a que la persona está demasiado confiada, como si nada le afectara. Vamos, ancho y tranquilo.
Aflojar el tornillo
Se dice cuando alguien empieza a portarse raro, desatado o medio loco, como si hubiera perdido un tornillo y ya no pensara con tanta cabeza. Puede ser que se vuelva más fiestero, más imprudente o que haga cosas sin medir consecuencias. Es una forma medio burlona de decir que a la persona se le está yendo la olla.
Enviarse un guayoyo
En Venezuela, enviarse un guayoyo es prepararse y tomarse un café negro clarito, tipo americano, normalmente sin azúcar. Se usa cuando necesitas despertarte de verdad o agarrar energía para seguir el día. Es de esas costumbres sencillas pero sagradas, porque un guayoyo bien hecho te pone las pilas rápido.
Guaricampista
Se usa para llamar cobarde a alguien que se raja a última hora, sobre todo cuando venía echando cuento de que iba a hacer algo grande. Viene de guarico, que en la jerga local es como escabullirse o desaparecerse del plan. Es medio burla, medio regaño, y la verdad es que suena tan gracioso que hasta provoca repetirlo.
Chimbo
En Sucre se usa chimbo para decir que algo es malo, aburrido, de mala calidad o que salió todo mal. Puede ser una fiesta sin ambiente, un plan que se cae o un producto que se daña rápido. Es como decir que algo es una porquería, pero con sabor costeño y un poquito de resignación divertida.
Echar el cuento
Expresión muy usada para hablar de cuando alguien se lanza a seducir con labia, historias bonitas y promesas medio infladas. Es el arte de hablar sabroso para enamorar, convencer o al menos dejar a la otra persona medio mareada. A veces funciona, a veces es puro humo, pero cuando sale bien uno se siente casi mago del verbo.
Andar en azuleo
Se usa para decir que alguien anda como en la luna, distraído, pajareando y sin prestar atención a lo que de verdad importa. Es como si estuviera viendo pajaritos de colores mientras el mundo se cae a pedazos. Muy típica de Sucre y alrededores, y hay que admitir que suena bastante sabroso.
Estás pelao del coco
Se le suelta a alguien cuando está medio loco, dice disparates o anda en la luna. Es como decir que le falta un tornillo, pero en plan vacilón, no para armar bronca. En Sucre se oye bastante entre panas cuando alguien se manda una idea rarísima o se comporta como si viviera en su propio universo.
Estar en las rosas
Se le dice a alguien cuando anda distraído, como en su propio mundo, y no pesca lo que está pasando alrededor. Es el típico pana que le hablan y se queda viendo el techo, o que no agarra una indirecta ni aunque se la pongan con luces. Suena regaño, pero también tiene su gracia.
Culebra
En Sucre, Venezuela, culebra no va de reptiles sino de gente viva, astuta y medio resbalosa. Es esa persona que siempre se las ingenia para zafarse de problemas, favores incómodos o cualquier lío sin que casi nadie se dé cuenta. A veces cae bien porque es avispada, pero también puede dar rabia porque nunca está cuando toca dar la cara.
Tener filo
En Venezuela se dice cuando tienes un hambre salvaje, de esas que te ponen de mal humor y te hacen mirar cualquier cosa como si fuera comestible. Es como andar con el estómago raspando y con cero paciencia. Si alguien suelta que tiene filo, lo que necesita es comida ya, sin preguntas.
Una franela en el microondas
Se usa para hablar de alguien que se arrecha o se altera rapidísimo, sin mucha provocación, como si lo metieras directo al microondas. También puede servir para cosas que se calientan o se intensifican en un segundo. Es muy de Sucre y suena tan gráfica que hasta da risa imaginarse la pobre franela echando humo.
Gritar en bajito
Se dice cuando alguien suelta un chisme o una indirecta en voz bajita, como queriendo que lo oigas pero sin decirlo de frente. No es un susurro inocente, es más bien un “te lo digo, pero que parezca secreto”. Sirve para crear intriga, hacerse el misterioso o dejar caer la bomba sin asumirla. Y sí, es medio ridículo, pero funciona.
Hace una torta
Se dice cuando hace un calorazo brutal, de esos que te dejan pegado a la acera y con la camiseta hecha sopa. Es como afirmar que el sol está dando sin piedad y que estar en la calle es un castigo. Muy de hablarlo en plan cotidiano, para quejarse y exagerar un poquito, que también es parte del encanto.
Arrechinarse
En Sucre se usa para decir que alguien se levanta de la cama con fastidio, medio bravo y renegando de la vida, como si cada mañana fuera una batalla épica contra el despertador. Es ese momento en que uno se para, pero con cara de pocos amigos y pensando que dormir es un derecho humano básico.
Armar tremendo zafarrancho
Se usa cuando alguien hace un escándalo brutal por algo que quizá ni vale tanto la pena. Es ese show con gritos, discusiones, portazos y todo el vecindario pendiente del chisme. Muy de tía dramática o vecino bochinchero que no sabe pelear bajito, y hay que admitir que a veces el espectáculo entretiene.
Guarichero
Persona famosa en el barrio por armar las mejores rumbas, con música a todo volumen, comida, bebida y gente llegando sin parar. El guarichero es el que pone la casa, el sonido y el desorden sabroso. Si hay fiesta legendaria en la cuadra, casi seguro detrás hay un guarichero moviendo los hilos.
Echar un verbo
Expresión muy usada para decir que alguien se va a poner a conversar largo y tendido, a filosofar o a hablar pistoladas sobre cualquier tema. No es solo charlar normal, es sentarse a tirar ideas, exagerar, inventar teorías locas y pasar el rato hablando por hablar. Y la verdad, cuando se echa un buen verbo, el tiempo se va volando.
Estar hecho leña
Se dice cuando alguien está reventado, sin energía, como si lo hubieran usado de saco de boxeo. Puede ser por una rumba, una jornada de trabajo pesada o hasta por el estrés. Es una forma muy gráfica de decir estoy destruido y no me pidas ni que me mueva. Suena exagerado, pero a veces es literal.
Darle muela
Se usa para decir que alguien habla y habla para convencer a otra persona, casi siempre tirándole los perros o tratando de enamorarla. Es como echarle labia sin parar, metiendo cuento y floreo para ver si cae. A veces funciona, a veces da pura pena ajena, pero igual la gente no deja de darle muela.
Echar el cuento
Expresión venezolana que se usa cuando alguien se pone en modo seductor y empieza a hablar bonito, inventar historias o exagerar anécdotas para impresionar a otra persona. Es como tirar labia con estilo, a veces medio novelero, todo con la intención de conquistar o al menos llamar bien la atención. Y sí, suele ser bastante divertido verlo en acción.
Trepar la arepa
Expresión usada para hablar de alguien que quiere subir de puesto o sacar ventaja haciendo la pelota, usando mañas o movidas poco éticas. Es como decir que está escalando a punta de labia y viveza, no por mérito real. Suena graciosa, pero también lleva su veneno, porque deja claro que la persona es bien interesada.
Ponerle azúcar
En Sucre se dice cuando a algo le meten gracia, sabor y flow. Es como decir que lo animaron, que lo mejoraron o que lo hicieron con estilo, ya sea una rumba, un plan o hasta una historia bien contada. No es literal, claro, es echarle ese toque que lo vuelve más sabroso.
Echarse el cantío
Se dice cuando alguien se pone a contar un chisme o una historia larguísima, con drama, pausas y detalles de más, como si estuviera cantando una novela. No es solo contar, es echar el cuento con show y exageración. Sirve para picar a la persona y decirle que vaya al grano, pues.
Rayar el coco
Se usa cuando alguien se está comiendo demasiado la cabeza, pensando y repensando algo hasta volverse medio loco, o buscando dramas donde no hay nada. Es como decir que la persona se raya sola con sus ideas y se arma novelas mentales gratis. Y hay que admitir que a veces todos rayamos el coco bien sabroso.
Echarse un cafecito
Se dice cuando propones tomarte un café con calma, como excusa perfecta para hacer una pausa, echar cuento y ponerte al día. No es solo la bebida, es el plan: sentarse, hablar de la vida y recargar energía. Suena cariñoso por el diminutivo y en Sucre se usa mucho para invitar sin tanta formalidad.
Jodido fino
Se dice cuando estás metido en un problemón o en una situación bien complicada, pero lo sueltas con ironía, como quitándole drama. Es como admitir que la cagaste, pero con una sonrisita y resignación. Muy de hablarlo relajado, tipo: sí, estoy mal, pero tampoco me voy a morir.
Tener la pava llena
Se usa cuando alguien está reventado de tanto comer, que siente la barriga a tope y no le cabe ni un maní más. La pava es como una olla o recipiente imaginario del estómago, y cuando está llena ya no hay manera de seguir metiendo bocado. Es muy típica después de una buena parrilla o un sancocho brutal.
Estar picao
Se usa para decir que alguien está dolido, ardido o medio resentido porque no consiguió algo que quería, ya sea una jeva, un favor o hasta ganar un juego de dominó. Es como estar picado por dentro, haciendo berrinche silencioso. Es muy de panas que no aceptan perder y se quedan con la espinita clavada, aunque finjan que todo bien.
Estar al turbo
Se usa para decir que alguien anda acelerado, hiperactivo o con demasiada energía, como si estuviera con un motor encendido todo el día. Puede ser porque tomó mucho café, porque está nervioso o porque anda demasiado emocionado. Es de esas frases que suenan tan exageradas que hasta dan risa cuando las sueltas en plena conversación.
Estar en la nota
En Sucre se usa para decir que alguien anda en su onda, relajado y de buen humor, como disfrutando la vida sin estrés. Puede ser porque está de vacaciones, porque le va bien o porque simplemente decidió no amargarse. Es ese mood de ir suave, sin apuro, y que todo te resbale un poquito.
Precio de papita
Se usa para decir que algo está baratísimo, casi regalado. Vamos, que cuesta una tontería y te dan ganas de comprarlo aunque no lo necesites. Es típico soltarlo cuando pillas una ganga en el mercado, en una venta de garaje o en cualquier promo que parece mentira. Ojo, que luego uno se emociona y compra de más.
Diamante en su vaina
Expresión para hablar de alguien que parece normalito, hasta medio apagado, pero en verdad tiene un talento brutal escondido. Es como decir que por fuera no llama la atención, pero cuando se suelta demuestra que es un monstruo en lo que hace. Y la verdad, da gustazo cuando un diamante así se revela.
Estar jamoneado
Se usa para decir que alguien quedó llenísimo y feliz después de comer como rey, con la barriga a reventar y cara de siesta obligatoria. Es ese estado glorioso en el que no puedes ni moverte, pero estás tan contento que hasta te da risa. Básicamente, estás tan satisfecho que solo piensas en sofá, brisa y cero preocupaciones.