Guaro
En Cundinamarca guaro es el aguardiente, ese licor blanco que se baja a punta de shots en cada fiesta. Es casi un símbolo regional, se comparte en ronda y siempre hay alguien diciendo que con guaro se arreglan penas, amores y hasta la timidez. Eso sí, entra suave pero al otro día pasa factura sin piedad.
Estar más perdido que un mondongo en una taza de café
Se usa para decir que alguien está perdidísimo, despistado o totalmente fuera de lugar, como si no entendiera nada de lo que pasa alrededor. Es una comparación bien colombiana y bien exagerada, de esas que pintan la escena de una. Ideal para el amigo que sale por pan y vuelve tres horas después sin pan y sin rumbo.
Correr la cancha
Se usa para hablar de alguien que se mueve un montón, que anda de aquí para allá haciendo vueltas, como si estuviera jugando un partido eterno. También puede ser esa persona que se recorre todo lado buscando algo o resolviendo cosas. Es muy de barrio, muy de decir que alguien no para quieto ni un segundo, casi que vive en modo trote.
Chiniar
En Cundinamarca se usa para hablar de alguien que jode y jode con lo mismo, que insiste todo el rato hasta cansar, casi siempre por bobadas. Es como ser terco, pero con ese toque intenso y fastidioso que hace que uno quiera salir corriendo. No es grave, pero sí bien mamón, y hay que admitir que a veces hasta hace gracia.
Sacarse la pinta
En Cundinamarca se usa para decir que alguien se arregló con toda, que se vistió elegante y se puso bien presentable para una ocasión especial. No es solo cambiarse la ropa, es echarse la mejor pinta para lucirse y llamar la atención. Suena a plan de fiesta, reunión familiar o salida donde uno quiere quedar como un príncipe.
Estar en el bosque
Se dice cuando alguien anda perdido, despistado o no coge ni una, como si estuviera metido en el monte sin mapa ni señal. Aplica para el que no entiende el tema, llega tarde a todo o vive en su mundo. En Cundinamarca suena bien para vacilarlo sin insultar tan duro. Suave, pero pica.
Dar papaya
Significa exponerse o facilitarle a alguien que te tome el pelo o aproveche de ti. Básicamente, ponerte en bandeja para que te pasen por la galleta.
Estar en la rugidera
Se usa cuando alguien tiene un hambre brava, de esas que te ponen de mal genio y no te dejan ni pensar. El estómago suena tan duro que parece león enjaulado pidiendo comida. Es como decir que ya estás al límite y que si no comes pronto te comes hasta las servilletas, y no es exageración.
Traer el chisme
Se usa cuando uno quiere que el otro suelte todo el chisme completo, con detalles sabrosos y sin censura. Es como decir que no se guarde nada, que venga con el rumor bien servido y actualizado. Muy de parche de amigos que se cuentan la vida entera, y la verdad es que siempre da risa cómo se arma el novelón.
Chinche
En Cundinamarca se le dice chinche a alguien que es bien cansón, pegajoso o fastidioso, de esos que no sueltan el tema y te siguen como si les debieras plata. Viene de la idea del bicho que pica y jode, así que aplica para la persona que te tiene la paciencia en la lona. Y sí, suena feo a propósito.
Cercamijito
Forma muy cariñosa y bien costeña de llamar a alguien que sientes cerquita, ya sea porque está al lado tuyo o porque le tienes mucho aprecio. Es como juntar cercanía y cariño en una sola palabra inventada, medio juguetona, que suena a regaño dulce. Ideal para familia, amigos de confianza o ese amorcito que siempre está pendiente.
Ser un lápiz
En Cundinamarca se le dice a alguien que es súper aplicado para estudiar, el típico juicioso que vive con el cuaderno abierto y siempre saca buenas notas. No es necesariamente insulto, pero sí suena a que le falta calle o que se toma todo demasiado en serio. Útil para molestar con cariño al nerdo del grupo.
Cucho
En Cundinamarca y buena parte de Colombia, cucho es una forma muy coloquial de decir papá, el viejo o un señor mayor al que le tienes cariño. Puede sonar brusco si no eres de allá, pero entre familia o parceros suele ir con afecto. Ojo con el tono, porque dicho seco sí puede sonar despectivo.
Levantar polvo
En Cundinamarca se dice cuando alguien arma alboroto o llama la atención, a veces sin querer. También vale para cuando una situación se vuelve chismosa y todo el mundo empieza a hablar, como si se levantara una polvareda. No es tanto de trabajar duro, es más de causar revuelo. Y sí, puede sonar a que se viene drama.
Dar lora
Expresión para referirse a alguien que está molestando insistentemente, fastidiando sin parar como un loro hablador.
Queca
En Cundinamarca se le dice queca a la cobija o manta de confianza, la que te pones encima para arroparte cuando hace un frío bravo. Es una forma cariñosa y casera de hablar de esa cobija que no se presta y que te deja hecho un burrito. Si hay lluvia y pereza, la queca manda.
Treintañero en flor
Se usa para hablar del parcero que llega a los treinta y, en vez de apagarse, se prende más que nunca. Tiene la energía del pelado que rumbea todos los fines de semana, pero ya con callo, mañas y algo de sabiduría. Es como decir que está en su mejor momento, florecido, con canas y todo, pero más interesante.
Mamar gallo
En Colombia se usa para decir que alguien está tomando el pelo, vacilando o jodiendo en plan broma, a veces sin mala intención. También vale para cuando se ponen a dar largas y no hacen nada en serio. Vamos, que no te están hablando en modo formal, te están mamando gallo y tú cayendo redondito.
Echarse al baúl
Se usa para decir que alguien se va a dormir o a pegarse una siesta bien merecida, cuando ya está fundido y no da ni para saludar al perro. Es como meterse al baúl y desaparecer un rato del mundo. Muy de cuando el cansancio pega duro y uno solo quiere cama, cobija y cero problemas.
Parce
Forma muy coloquial y cariñosa de referirse a un amigo o compañero, algo así como decir bro pero en versión bien cachaca. Se usa para hablarle a alguien de confianza, ya sea el parcero que te salva del trancón emocional o el que siempre cae con la pola fría. Y hay que admitir que suena sabroso en cualquier conversación.
Chimbo
En Cundinamarca se usa chimbo para decir que algo es falso, pirata o de mala calidad, como cuando te encasquetan una imitación barata. También se aplica a planes, fiestas o situaciones que salen aburridas, incómodas o decepcionantes. Es esa palabra que sueltas cuando algo prometía mucho y al final fue pura pantalla y cero sabor.
Estar en la jugada
Se usa para hablar de alguien que siempre está al día con todo el cuento, sabe qué está pasando, dónde es el plan y qué chisme anda rodando. Es la persona que no se pierde ni una, siempre conectada con la movida del parche. Básicamente, si no estás en la jugada, te toca preguntar y ponerte al corriente.
Corto de luces
Se usa para decir que alguien es medio lento para entender las cosas, que no es precisamente el más brillante del salón. Es como decir que al tipo le faltan bombillos en la lámpara y a veces hasta el enchufe. Suena medio cruel, pero aceptémoslo, a veces describe perfecto a más de uno.
Zorro
En Cundinamarca se usa para hablar de alguien muy vivo, que siempre se las ingenia para salir ganando sin que casi nadie se dé cuenta. No es insulto, más bien un piropo a la malicia bien usada, como decir que la persona es estratégica y avispada. Y hay que admitir que a veces da hasta envidia ver cómo se salen con la suya.
Reventado
En Cundinamarca se usa para decir que alguien está cansadísimo, fundido, que ya no da más después de un día bien pesado. Puede ser por trabajar todo el día, pegarse una bailada brava o subir un cerro sin parar. Es como estar destruido, pero con ese toque dramático que siempre le metemos al cuento.
Negociar el mango
Se dice cuando alguien se pone a regatear con toda, buscando bajar el precio o sacar una ventaja en un trato. Es el típico que no suelta un peso de más y le da vueltas a todo hasta que le sale. Muy de mercado y de compra-venta, con ese toque de malicia sana que a veces da risa.
Hacer estación
Se dice cuando te quedas pegado en un sitio más de la cuenta, como si fueras un tren que se parquea en la parada y no arranca. Puede ser porque estás parchando sabroso, porque te dio pereza moverte o porque la charla se alargó sin avisar. Muy de visita que era “un ratico” y termina siendo media vida.
Rumbearse
Término usado para referirse a ir de fiesta o salir a divertirse a lo grande con los amigos.
Estar en el pozo
En Cundinamarca se usa para decir que alguien está muy mal anímicamente, deprimido o pasando por una racha bien dura, como metido en un hueco oscuro del que no ve salida. No es solo estar despistado, es estar bajoneado, sin ganas de nada. Suena fuerte, pero también sirve para que los panas se den cuenta y pregunten qué pasa.
Estar en septiembre
Se usa para decir que alguien está súper despistado, en la luna total, como si su mente fuera en otro calendario. Es esa persona que tú hablas y habla, y el otro ni se entera porque está pensando en cualquier otra cosa. Es una forma creativa de decir que está volando duro, y la verdad es que suena bastante chistoso.
Estar de puro chuchito
Se dice cuando alguien anda prendidísimo, feliz y acelerado, como con la emoción a tope. Es ese estado de euforia en el que no te cabe la alegría en el cuerpo y te pones a brincar, a hablar duro y a celebrar por todo. Muy de Cundinamarca, bien de parche, para cuando alguien está en modo fiesta total.
Quedar en la inmunda
Se dice cuando alguien queda vuelto nada: sin plata, sin opciones y con un problemón encima. Es como tocar fondo, quedar endeudado o metido en un lío que no se ve por dónde se arregla. En Colombia suena bien crudo, como para decir: ya valió, le tocó duro y le quedó grande la vuelta.
Armar una recocha
En Colombia se dice cuando vas a montar un plan con desorden del bueno: risas, bulla, chistes, música y la gente hablando encima de la gente. No es una fiesta elegante, es más bien un parche para pasarla sabroso y hacer relajo. Si alguien dice que va a armar recocha, prepárate para el escándalo.
Estar perrito
En Cundinamarca se dice estar perrito cuando alguien está en una situación bien jodida, sin salida fácil y con todo en contra. Es como estar acorralado, con el agua al cuello y sin saber por dónde arrancar. Se usa mucho para hablar de deudas, trabajos atrasados o problemas que uno mismo se buscó, para qué negarlo.
Sateliquear
Se usa cuando alguien está tan ido, mirando pa' cualquier lado, que parece antena de Directv buscando señal en pleno páramo. Es estar en la luna, desconectado del mundo, con la mente dando vueltas como satélite. Es muy de salón de clase y de parche, y la verdad es que la palabra suena toda tecnológica y chistosa.
Vender patacones
Se usa cuando alguien presume a lo loco, exagera lo que tiene o lo que hace y lo pinta como si fuera la última maravilla del mundo. Es como armar todo un show para vender humo, puro cuento y cero sustancia. Suena muy de pueblo, muy de plaza, y la verdad es que tiene bastante gracia usarla.
¡Qué vaina tan verraca!
Se usa en Cundinamarca y en general en Colombia para reaccionar a algo que impacta fuerte, ya sea una cosa muy dura, muy complicada o muy impresionante. Puede ser para algo bueno o para una situación bien jodida. Es como soltar un grito de sorpresa con sabor bien colombiano, y la verdad es que suena sabroso.
Estar en la olla
En Cundinamarca se dice cuando estás jodido, sin plata o metido en un problema que te tiene contra las cuerdas. Puede ser por deudas, por un lío con alguien o porque todo te salió mal. Es como decir que estás en la mala y no ves la salida. Duele, pero suena sabroso.
Mamar gallo
Expresión muy típica para cuando alguien está molestando de forma juguetona, haciendo chistes, dando largas o no se toma algo en serio. Es como decir que está perdiendo el tiempo a propósito y haciendo que los demás también lo pierdan. Suena medio inocente, pero cuando uno está embolatado sí puede sacar la piedra.
Estar en la jugada
Se usa para decir que alguien está al tanto de lo que pasa, bien informado y con la movida clara. También vale para quien está metido en el plan, sabe cómo se juega y no lo cogen fuera de base. Es muy de parche y de calle, como decir que estás pilas y no te comen cuento.
Abrir la jeta
Se usa para decirle a alguien que hable claro, sin rodeos y sin guardarse nada, casi exigiendo que suelte toda la verdad. También puede sonar un poco brusco o burlesco, porque jeta es una forma algo despectiva de decir cara o boca. Es de esas expresiones que se sueltan entre confianza y chisme sabroso.
¿De qué cima?
Dicho bien rolo-cundiboyacense para preguntar de dónde es alguien o de qué parte viene, como quien dice “¿de qué barrio eres?” pero con chiste de montaña. Se usa para vacilar a alguien que suena muy campesino o que anda desubicado. No es insulto serio, es más recocha con cariño.
Charlar carreta
En Cundinamarca se dice cuando alguien se pone a hablar por hablar, echando cuento y metiendo mucha paja. Suelta historias infladas, promesas imposibles o teorías raras solo para sonar interesante. Suele pasar en la tienda o en la rumba, y más si ya van un par de tragos. Pura carreta, pues.
Estar en la jugada
Se usa para decir que alguien está muy pendiente de todo, que capta las indirectas, entiende el chisme y no se le pasa ni media. Es como ese parcero que siempre sabe qué está pasando en el grupo, en la oficina y hasta en el barrio. Ser de los que están en la jugada es casi un superpoder social, la verdad.
Dar papaya
Expresión muy colombiana para decir que uno se pone de pechito y se deja vulnerable para que le roben, lo engañen o se aprovechen. Es como dejar todo servido en bandeja de plata y luego hacerse el sorprendido. Se usa mucho para advertir a alguien que está siendo descuidado, y la verdad es que tiene su gracia.
Deje así
Expresión muy típica para cortar la discusión cuando uno ya se rindió o ve que no vale la pena seguir peleando. Es como decir ya fue, déjelo así, no le demos más vueltas al asunto. Tiene ese sabor de resignación mezclada con frustración, pero también con ganas de pasar la página y seguir con la vida.
Ponerle el alma
Se dice cuando te entregas con todo, sin guardarte nada, ya sea en el trabajo, en un partido o en cualquier plan. Es meterle corazón, ganas y hasta la última gota de energía, como si te fuera la vida en eso. Suena bonito, pero también es de esas frases que te dejan sudando la camiseta.
Pintoso
En Cundinamarca se le dice pintoso a alguien que siempre anda bien vestido y con buena pinta, como que se armó el outfit con cariño. Va a la moda o con su propio estilo, pero se ve pulido y llamativo. Es un halago bien de calle, de esos que sueltan cuando alguien llega y se roba las miradas.
Hacer veranito
Se dice cuando alguien sale a dar vueltas sin mayor plan, solo a caminar, vitrinear, comer algo rico y sentir que está de mini vacaciones. Es como montarse un día relax, sin afán, como si fuera pleno julio aunque sea martes lluvioso. Muy de salir a despejar la cabeza y hacerse el turista en su propio pueblo, que siempre viene bien.
Mamerto
En Colombia se le dice mamerto a alguien visto como muy de izquierda, medio dogmático y con ganas de dar cátedra de política a la mínima. También se usa para el intenso que se cree dueño de la verdad y te suelta discursos eternos. Puede ser burla o insulto suave, según el tono. Y sí, suele venir con aire de universidad y asamblea.