Guaro

En Cundinamarca guaro es el aguardiente, ese licor blanco que se baja a punta de shots en cada fiesta. Es casi un símbolo regional, se comparte en ronda y siempre hay alguien diciendo que con guaro se arreglan penas, amores y hasta la timidez. Eso sí, entra suave pero al otro día pasa factura sin piedad.

"Parce, deje de hacerse el fino y pásese el guaro, que con esa cara de trasnocho igual ya todo el mundo sabe que anoche se dio su buena enfiestada"

Estar más perdido que un mondongo en una taza de café

Se usa para decir que alguien está perdidísimo, despistado o totalmente fuera de lugar, como si no entendiera nada de lo que pasa alrededor. Es una comparación bien colombiana y bien exagerada, de esas que pintan la escena de una. Ideal para el amigo que sale por pan y vuelve tres horas después sin pan y sin rumbo.

"Ese man salió del TransMilenio en la estación que no era y terminó preguntando por la Séptima en Soacha. Está más perdido que un mondongo en una taza de café."

Correr la cancha

Se usa para hablar de alguien que se mueve un montón, que anda de aquí para allá haciendo vueltas, como si estuviera jugando un partido eterno. También puede ser esa persona que se recorre todo lado buscando algo o resolviendo cosas. Es muy de barrio, muy de decir que alguien no para quieto ni un segundo, casi que vive en modo trote.

"Parce, vea a la Yuli, lleva toda la mañana corriendo la cancha entre la oficina, el banco y el Transmi, esa vieja no se sienta ni pa' comerse una empanada."

Chiniar

En Cundinamarca se usa para hablar de alguien que jode y jode con lo mismo, que insiste todo el rato hasta cansar, casi siempre por bobadas. Es como ser terco, pero con ese toque intenso y fastidioso que hace que uno quiera salir corriendo. No es grave, pero sí bien mamón, y hay que admitir que a veces hasta hace gracia.

"Parce, deje de chiniar con que vayamos a ese bar todo feo, ya le dije que no voy ni por un guaro gratis, ubíquese pues."

Sacarse la pinta

En Cundinamarca se usa para decir que alguien se arregló con toda, que se vistió elegante y se puso bien presentable para una ocasión especial. No es solo cambiarse la ropa, es echarse la mejor pinta para lucirse y llamar la atención. Suena a plan de fiesta, reunión familiar o salida donde uno quiere quedar como un príncipe.

"Uy, vea cómo se sacó la pinta Ramiro pa'l cumple de la tía Dora, llegó con saco nuevo y hasta brillaba, parecía que iba pa' la alfombra roja del pueblo"

Estar en el bosque

Se dice cuando alguien anda perdido, despistado o no coge ni una, como si estuviera metido en el monte sin mapa ni señal. Aplica para el que no entiende el tema, llega tarde a todo o vive en su mundo. En Cundinamarca suena bien para vacilarlo sin insultar tan duro. Suave, pero pica.

"¿Otra vez Juan llegó a la hora que no era y sin el cuaderno? No joda, ese man vive en el bosque, explíquenle con dibujitos."

Dar papaya

Significa exponerse o facilitarle a alguien que te tome el pelo o aproveche de ti. Básicamente, ponerte en bandeja para que te pasen por la galleta.

"Mira cómo dejó su mochila sola en el parque y le robaron todo... ¡No puedes andar dando papaya así, parce!"

Estar en la rugidera

Se usa cuando alguien tiene un hambre brava, de esas que te ponen de mal genio y no te dejan ni pensar. El estómago suena tan duro que parece león enjaulado pidiendo comida. Es como decir que ya estás al límite y que si no comes pronto te comes hasta las servilletas, y no es exageración.

"Oiga, parcerito, estoy en la rugidera, si no comemos ya me voy a devorar hasta el salero, pida esa bandeja paisa con todo que me desmayo del hambre."

Traer el chisme

Se usa cuando uno quiere que el otro suelte todo el chisme completo, con detalles sabrosos y sin censura. Es como decir que no se guarde nada, que venga con el rumor bien servido y actualizado. Muy de parche de amigos que se cuentan la vida entera, y la verdad es que siempre da risa cómo se arma el novelón.

"Parce, deje de hacerse el bobo y traiga el chisme, que el parche quiere saber qué fue lo que pasó con usted y la vecina en el asado del domingo"

Chinche

En Cundinamarca se le dice chinche a alguien que es bien cansón, pegajoso o fastidioso, de esos que no sueltan el tema y te siguen como si les debieras plata. Viene de la idea del bicho que pica y jode, así que aplica para la persona que te tiene la paciencia en la lona. Y sí, suena feo a propósito.

"Parce, no le diga nada a Juancho que se pega y no lo suelta, ese man es re chinche y termina dañando el parche con tanta preguntadera."

Cercamijito

Forma muy cariñosa y bien costeña de llamar a alguien que sientes cerquita, ya sea porque está al lado tuyo o porque le tienes mucho aprecio. Es como juntar cercanía y cariño en una sola palabra inventada, medio juguetona, que suena a regaño dulce. Ideal para familia, amigos de confianza o ese amorcito que siempre está pendiente.

"Vea pues, cercamijito, deje el chisme con la vecina y venga pa'cá que se me está pegando el arroz y usted es el único que sabe salvar este almuerzo"

Ser un lápiz

En Cundinamarca se le dice a alguien que es súper aplicado para estudiar, el típico juicioso que vive con el cuaderno abierto y siempre saca buenas notas. No es necesariamente insulto, pero sí suena a que le falta calle o que se toma todo demasiado en serio. Útil para molestar con cariño al nerdo del grupo.

"Ese man es un lápiz, parce. Mientras nosotros armamos plan pa' rumbear, él se quedó juicioso con el cuaderno, dizque porque mañana hay parcial."

Cucho

En Cundinamarca y buena parte de Colombia, cucho es una forma muy coloquial de decir papá, el viejo o un señor mayor al que le tienes cariño. Puede sonar brusco si no eres de allá, pero entre familia o parceros suele ir con afecto. Ojo con el tono, porque dicho seco sí puede sonar despectivo.

"Voy a caer donde el cucho a ver si se copa y nos presta el carro, que hoy hay rumba y andamos sin un peso."

Levantar polvo

En Cundinamarca se dice cuando alguien arma alboroto o llama la atención, a veces sin querer. También vale para cuando una situación se vuelve chismosa y todo el mundo empieza a hablar, como si se levantara una polvareda. No es tanto de trabajar duro, es más de causar revuelo. Y sí, puede sonar a que se viene drama.

"María subió una foto con el ex y en el barrio se levantó polvo de una, ya estaban todos con el chisme y el tinto en la mano comentando la novela."

Queca

En Cundinamarca se le dice queca a la cobija o manta de confianza, la que te pones encima para arroparte cuando hace un frío bravo. Es una forma cariñosa y casera de hablar de esa cobija que no se presta y que te deja hecho un burrito. Si hay lluvia y pereza, la queca manda.

"Uy, qué frío tan berraco. Voy a apagar todo, me meto a la cama y me arropo con mi queca, que hoy no estoy pa' nadie."

Treintañero en flor

Se usa para hablar del parcero que llega a los treinta y, en vez de apagarse, se prende más que nunca. Tiene la energía del pelado que rumbea todos los fines de semana, pero ya con callo, mañas y algo de sabiduría. Es como decir que está en su mejor momento, florecido, con canas y todo, pero más interesante.

"Desde que cumplió treinta, el man anda más activo que cuando era pelado: madruga a trotar por la Séptima, arma parches cada ocho días y hasta cocina. Ese sí es un treintañero en flor, ni los veinte le rindieron tanto."

Mamar gallo

En Colombia se usa para decir que alguien está tomando el pelo, vacilando o jodiendo en plan broma, a veces sin mala intención. También vale para cuando se ponen a dar largas y no hacen nada en serio. Vamos, que no te están hablando en modo formal, te están mamando gallo y tú cayendo redondito.

"Parce, deje de mamar gallo y dígame si va a venir o no, que llevo media hora aquí como un bobo esperando con el tinto en la mano."

Echarse al baúl

Se usa para decir que alguien se va a dormir o a pegarse una siesta bien merecida, cuando ya está fundido y no da ni para saludar al perro. Es como meterse al baúl y desaparecer un rato del mundo. Muy de cuando el cansancio pega duro y uno solo quiere cama, cobija y cero problemas.

"Parce, después de esa rumba en el pueblo y de subir esa loma maldita, me voy a echar al baúl un ratico porque estoy que me caigo de jeta del sueño."

Parce

Forma muy coloquial y cariñosa de referirse a un amigo o compañero, algo así como decir bro pero en versión bien cachaca. Se usa para hablarle a alguien de confianza, ya sea el parcero que te salva del trancón emocional o el que siempre cae con la pola fría. Y hay que admitir que suena sabroso en cualquier conversación.

"Oiga, parce, caiga esta noche a la casa, armamos parche con los del combo, pedimos pizza fiada y vemos si por fin nos pagan esa bendita quincena."

Chimbo

En Cundinamarca se usa chimbo para decir que algo es falso, pirata o de mala calidad, como cuando te encasquetan una imitación barata. También se aplica a planes, fiestas o situaciones que salen aburridas, incómodas o decepcionantes. Es esa palabra que sueltas cuando algo prometía mucho y al final fue pura pantalla y cero sabor.

"Parce, me clavaron con unos tenis chimbo que se pelaron en una semana, y pa' rematar el concierto estuvo tan chimbo que hasta el DJ se fue antes que nosotros."

Estar en la jugada

Se usa para hablar de alguien que siempre está al día con todo el cuento, sabe qué está pasando, dónde es el plan y qué chisme anda rodando. Es la persona que no se pierde ni una, siempre conectada con la movida del parche. Básicamente, si no estás en la jugada, te toca preguntar y ponerte al corriente.

"Parce, si querés estar en la jugada con los planes del finde en Bogotá, hablá con Juana, esa vieja tiene más info que grupo de WhatsApp del barrio."

Corto de luces

Se usa para decir que alguien es medio lento para entender las cosas, que no es precisamente el más brillante del salón. Es como decir que al tipo le faltan bombillos en la lámpara y a veces hasta el enchufe. Suena medio cruel, pero aceptémoslo, a veces describe perfecto a más de uno.

"Ese man es más corto de luces que bombillo ahorrador barato, se metió al trancón de la 30 a las seis de la tarde creyendo que llegaba temprano."

Zorro

En Cundinamarca se usa para hablar de alguien muy vivo, que siempre se las ingenia para salir ganando sin que casi nadie se dé cuenta. No es insulto, más bien un piropo a la malicia bien usada, como decir que la persona es estratégica y avispada. Y hay que admitir que a veces da hasta envidia ver cómo se salen con la suya.

"Uy, ese Manolo sí es un zorro, parce, llegó tarde a la reunión y aun así lo ascendieron mientras todos nosotros seguíamos haciendo fila con cara de bobos."

Reventado

En Cundinamarca se usa para decir que alguien está cansadísimo, fundido, que ya no da más después de un día bien pesado. Puede ser por trabajar todo el día, pegarse una bailada brava o subir un cerro sin parar. Es como estar destruido, pero con ese toque dramático que siempre le metemos al cuento.

"Parce, después de aguantar trancón, trabajar todo el día y luego jugar micro, quedé reventado, ni para ir por una pola me da"

Negociar el mango

Se dice cuando alguien se pone a regatear con toda, buscando bajar el precio o sacar una ventaja en un trato. Es el típico que no suelta un peso de más y le da vueltas a todo hasta que le sale. Muy de mercado y de compra-venta, con ese toque de malicia sana que a veces da risa.

"Juanita fue a comprar tenis y se puso a negociar el mango con el vendedor, que al final le bajó como veinte lucas porque ella no se dejó meter cuento."

Hacer estación

Se dice cuando te quedas pegado en un sitio más de la cuenta, como si fueras un tren que se parquea en la parada y no arranca. Puede ser porque estás parchando sabroso, porque te dio pereza moverte o porque la charla se alargó sin avisar. Muy de visita que era “un ratico” y termina siendo media vida.

"No, parce, yo iba por un tintico y ya llevo dos horas en la tienda, haciendo estación con los manes y echando chisme. Mi mamá ya me escribió tres veces."

Estar en el pozo

En Cundinamarca se usa para decir que alguien está muy mal anímicamente, deprimido o pasando por una racha bien dura, como metido en un hueco oscuro del que no ve salida. No es solo estar despistado, es estar bajoneado, sin ganas de nada. Suena fuerte, pero también sirve para que los panas se den cuenta y pregunten qué pasa.

"Parce, desde que terminó con la novia ese man anda re en el pozo, ni sale, ni contesta, ni se anima ni pa' una pola en la esquina."

Estar en septiembre

Se usa para decir que alguien está súper despistado, en la luna total, como si su mente fuera en otro calendario. Es esa persona que tú hablas y habla, y el otro ni se entera porque está pensando en cualquier otra cosa. Es una forma creativa de decir que está volando duro, y la verdad es que suena bastante chistoso.

"El profe explicó media hora el parcial y Juan tan campante mirando por la ventana, todo ido, y al final preguntó la fecha como si nada, mejor dicho, estaba en septiembre."

Estar de puro chuchito

Se dice cuando alguien anda prendidísimo, feliz y acelerado, como con la emoción a tope. Es ese estado de euforia en el que no te cabe la alegría en el cuerpo y te pones a brincar, a hablar duro y a celebrar por todo. Muy de Cundinamarca, bien de parche, para cuando alguien está en modo fiesta total.

"¿Vio a Laura cuando le dijeron que sí al trabajo? Quedó de puro chuchito, pegando brincos por la sala y mandando audios a todo el mundo."

Quedar en la inmunda

Se dice cuando alguien queda vuelto nada: sin plata, sin opciones y con un problemón encima. Es como tocar fondo, quedar endeudado o metido en un lío que no se ve por dónde se arregla. En Colombia suena bien crudo, como para decir: ya valió, le tocó duro y le quedó grande la vuelta.

"Parce, el man se gastó la quincena en apuestas, le cortaron el internet y ahora ni pa' los pasajes. Quedó en la inmunda y todavía pide fiado en la tienda."

Armar una recocha

En Colombia se dice cuando vas a montar un plan con desorden del bueno: risas, bulla, chistes, música y la gente hablando encima de la gente. No es una fiesta elegante, es más bien un parche para pasarla sabroso y hacer relajo. Si alguien dice que va a armar recocha, prepárate para el escándalo.

"Parce, caiga a la casa que hoy armamos una recocha, ponga reguetón duro, traiga papitas y no se me haga el juicioso."

Estar perrito

En Cundinamarca se dice estar perrito cuando alguien está en una situación bien jodida, sin salida fácil y con todo en contra. Es como estar acorralado, con el agua al cuello y sin saber por dónde arrancar. Se usa mucho para hablar de deudas, trabajos atrasados o problemas que uno mismo se buscó, para qué negarlo.

"Uy, parcero, me gasté la plata del arriendo en rumba y ahora sí quedé perrito con el casero tocó ver cómo me invento algo."

Sateliquear

Se usa cuando alguien está tan ido, mirando pa' cualquier lado, que parece antena de Directv buscando señal en pleno páramo. Es estar en la luna, desconectado del mundo, con la mente dando vueltas como satélite. Es muy de salón de clase y de parche, y la verdad es que la palabra suena toda tecnológica y chistosa.

"Parce, estaba tan cansado que me puse a sateliquear en clase y cuando reaccioné ya el profe había pasado lista, explicado el tema y hasta regañado a medio salón."

Vender patacones

Se usa cuando alguien presume a lo loco, exagera lo que tiene o lo que hace y lo pinta como si fuera la última maravilla del mundo. Es como armar todo un show para vender humo, puro cuento y cero sustancia. Suena muy de pueblo, muy de plaza, y la verdad es que tiene bastante gracia usarla.

"Ese man llegó a la reunión vendiendo patacones con su negocio milagroso, que ganaba millones y trabajaba dos horas, y al final era una pirámide toda chimbiada."

¡Qué vaina tan verraca!

Se usa en Cundinamarca y en general en Colombia para reaccionar a algo que impacta fuerte, ya sea una cosa muy dura, muy complicada o muy impresionante. Puede ser para algo bueno o para una situación bien jodida. Es como soltar un grito de sorpresa con sabor bien colombiano, y la verdad es que suena sabroso.

"Parce, cuando me dijeron que el arriendo subió un millón, yo quedé tieso y solo solté: ¡Qué vaina tan verraca, ahora sí me tocó vender hasta la bici!"

Estar en la olla

En Cundinamarca se dice cuando estás jodido, sin plata o metido en un problema que te tiene contra las cuerdas. Puede ser por deudas, por un lío con alguien o porque todo te salió mal. Es como decir que estás en la mala y no ves la salida. Duele, pero suena sabroso.

"Parce, me quedé sin quincena, debo el arriendo y encima se me varó la moto. Estoy en la olla, ¿me presta pa' un tinto?"

Mamar gallo

Expresión muy típica para cuando alguien está molestando de forma juguetona, haciendo chistes, dando largas o no se toma algo en serio. Es como decir que está perdiendo el tiempo a propósito y haciendo que los demás también lo pierdan. Suena medio inocente, pero cuando uno está embolatado sí puede sacar la piedra.

"Parce, deje de mamar gallo con esos chistes bobos y más bien ayúdeme a terminar este informe antes de que el jefe se emberraque."

Estar en la jugada

Se usa para decir que alguien está al tanto de lo que pasa, bien informado y con la movida clara. También vale para quien está metido en el plan, sabe cómo se juega y no lo cogen fuera de base. Es muy de parche y de calle, como decir que estás pilas y no te comen cuento.

"¿Entonces sí vas a caer al parche del sábado o qué? Obvio, papi, yo estoy en la jugada, ya tengo la boleta y hasta sé a qué hora abren."

Abrir la jeta

Se usa para decirle a alguien que hable claro, sin rodeos y sin guardarse nada, casi exigiendo que suelte toda la verdad. También puede sonar un poco brusco o burlesco, porque jeta es una forma algo despectiva de decir cara o boca. Es de esas expresiones que se sueltan entre confianza y chisme sabroso.

"Bueno, ya deje la maricada y abra la jeta, que todos queremos saber con quién se perdió anoche en la fiesta del barrio."

¿De qué cima?

Dicho bien rolo-cundiboyacense para preguntar de dónde es alguien o de qué parte viene, como quien dice “¿de qué barrio eres?” pero con chiste de montaña. Se usa para vacilar a alguien que suena muy campesino o que anda desubicado. No es insulto serio, es más recocha con cariño.

"Llegó el man con ruana y botas pantaneras al centro y yo: ¿de qué cima, pues? Se quedó mirándome y dijo que venía de Subachoque, todo tranquilo."

Charlar carreta

En Cundinamarca se dice cuando alguien se pone a hablar por hablar, echando cuento y metiendo mucha paja. Suelta historias infladas, promesas imposibles o teorías raras solo para sonar interesante. Suele pasar en la tienda o en la rumba, y más si ya van un par de tragos. Pura carreta, pues.

"Deje la carreta, Julián: lleva media hora charlando carreta de que conoce al alcalde y ni el celador lo saluda. Mejor tómese el tinto y aterrice."

Estar en la jugada

Se usa para decir que alguien está muy pendiente de todo, que capta las indirectas, entiende el chisme y no se le pasa ni media. Es como ese parcero que siempre sabe qué está pasando en el grupo, en la oficina y hasta en el barrio. Ser de los que están en la jugada es casi un superpoder social, la verdad.

"Parce, ni le alcancé a contar el chisme y ya sabía todo. Ese man vive tan en la jugada que hasta adivina lo que uno va a decir."

Dar papaya

Expresión muy colombiana para decir que uno se pone de pechito y se deja vulnerable para que le roben, lo engañen o se aprovechen. Es como dejar todo servido en bandeja de plata y luego hacerse el sorprendido. Se usa mucho para advertir a alguien que está siendo descuidado, y la verdad es que tiene su gracia.

"Parce, si va con el celular en la mano por el centro de Bogotá a las once de la noche, está dando papaya y después anda llorando que lo boletearon."

Deje así

Expresión muy típica para cortar la discusión cuando uno ya se rindió o ve que no vale la pena seguir peleando. Es como decir ya fue, déjelo así, no le demos más vueltas al asunto. Tiene ese sabor de resignación mezclada con frustración, pero también con ganas de pasar la página y seguir con la vida.

"Parce, le expliqué al profe que fue culpa del USB, pero igual me puso cero. Deje así, ya perdí esa materia y mejor me concentro en pasar las otras."

Ponerle el alma

Se dice cuando te entregas con todo, sin guardarte nada, ya sea en el trabajo, en un partido o en cualquier plan. Es meterle corazón, ganas y hasta la última gota de energía, como si te fuera la vida en eso. Suena bonito, pero también es de esas frases que te dejan sudando la camiseta.

"En el partido del barrio le puse el alma, grité cada gol como loco y terminé ronco, pero valió la pena porque hasta los parceros me aplaudieron."

Pintoso

En Cundinamarca se le dice pintoso a alguien que siempre anda bien vestido y con buena pinta, como que se armó el outfit con cariño. Va a la moda o con su propio estilo, pero se ve pulido y llamativo. Es un halago bien de calle, de esos que sueltan cuando alguien llega y se roba las miradas.

"Vea, ese Juancho es re pintoso, llegó al parche con tenis nuevos, chaqueta brutal y hasta perfumado, parece que fuera pa’ sesión de fotos."

Hacer veranito

Se dice cuando alguien sale a dar vueltas sin mayor plan, solo a caminar, vitrinear, comer algo rico y sentir que está de mini vacaciones. Es como montarse un día relax, sin afán, como si fuera pleno julio aunque sea martes lluvioso. Muy de salir a despejar la cabeza y hacerse el turista en su propio pueblo, que siempre viene bien.

"Parce, estoy mamado de la oficina, hoy salgo temprano y me voy pa' la plaza a hacer veranito, a comer oblea, tomarme una pola y ver qué se arma por ahí."

Mamerto

En Colombia se le dice mamerto a alguien visto como muy de izquierda, medio dogmático y con ganas de dar cátedra de política a la mínima. También se usa para el intenso que se cree dueño de la verdad y te suelta discursos eternos. Puede ser burla o insulto suave, según el tono. Y sí, suele venir con aire de universidad y asamblea.

"Parce, deje la mamertada un ratico y venga por una pola. Que estamos en parche, no en debate de asamblea con megáfono."
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!