Cundinamarca rodea a Bogotá como un abrazo verde de montañas y pueblos coloniales. Los cundinamarqueses viven entre la sabana y los páramos, con un clima que cambia cada kilómetro. Aquí Zipaquirá y su catedral de sal brillan bajo tierra.
"Deja de dar lora, es cuando una persona habla mucho y se distrae por allá y no viene a hacer lo que en realidad estamos haciendo. Oiga mijolindo, deje de dar lora con esa cantaleta y venga que ya le pidieron la pola mijolindo."
"Estrellarse es intentar algo con mucha expectativa y terminar fracasando de forma rotunda. Salí re canchera a hacer trámites y me estrellé mal, era feriado y yo charlando con la persiana."
"Echar lengua. En Bogotá se usa para hablar de chismosear duro, rajar sabroso de alguien o ponerse a comentar la vida ajena con lujo y detalle. Es cuando la conversación se vuelve puro cuento, crítica y risas, casi siempre con cafecito o pola de por medio. No es muy elegante, pero hay que admitir que tiene su encanto venenoso. Por ejemplo, parce, ayer con las del trabajo nos quedamos hasta la medianoche echando lengua de la jefe, de los ex y hasta del vecino que saca al perro en piyama."
"Vender patacones. Se usa cuando alguien presume a lo loco, exagera lo que tiene o lo que hace y lo pinta como si fuera la última maravilla del mundo. Es como armar todo un show para vender humo, puro cuento y cero sustancia. Suena muy de pueblo, muy de plaza, y la verdad es que tiene bastante gracia usarla. Por ejemplo, ese man llegó a la reunión vendiendo patacones con su negocio milagroso, que ganaba millones y trabajaba dos horas, y al final era una pirámide toda chimbiada."
"Estar en septiembre. Se usa para decir que alguien está súper despistado, en la luna total, como si su mente fuera en otro calendario. Es esa persona que tú hablas y hablas, y el otro ni se entera porque está pensando en cualquier otra cosa. Es una forma creativa de decir que está volando duro. Y la verdad es que suena bastante chistoso. Por ejemplo, el profe explicó media hora el parcial y Juan tan campante mirando por la ventana, todo ido, y al final preguntó la fecha como si nada. Mejor dicho, estaba en septiembre."
Estrellarse
En Santa Fe, estrellarse es mandarse con toda la fe del mundo y terminar dándose un palo bárbaro. Ibas agrandado, convencido de que la rompías, y al final salió todo al revés. Se usa para un examen, un chamuyo, un laburo o cualquier plan que pintaba glorioso y acabó en papelón.
Vender patacones
Se dice de alguien que se pone a echarse flores y a agrandar cualquier cosa para hacerla ver tremenda maravilla. Vamos, puro bla bla con vitrina de plaza: mucho show, mucha labia y al final poca carne. Sirve para bajarle el copete al que llega inflado vendiendo más de lo que realmente hay.
Estar en septiembre
Se dice cuando alguien anda despistadísimo, con la cabeza en otro mes y cero conectado con lo que está pasando. Le hablas, te mira, hasta te responde, pero va tarde por dentro. Vamos, que está ido, colgado o pensando en quién sabe qué.
Echar lengua
En Bogotá y en otras partes de Colombia, echar lengua es ponerse a chismosear con ganas, a rajar sabroso o a desmenuzar la vida ajena entre comentario, risa y uno que otro venenito social. Se usa cuando la charla ya dejó de ser charla normal y se volvió festival de detalle, juicio y morbo.
Dejar de dar lora
Se le suelta a alguien cuando está con la misma cantaleta, molestando o echando carreta de más y ya te tiene la paciencia en la lona. “Lora” es el loro, el bicho que repite y repite, por eso la idea de hablar sin parar o insistir hasta cansar. Sirve entre panas, en la casa o en el trabajo, medio en chiste, medio en serio.