¡Ay, Quintana Roo, qué maravilla tenéis! Sois la envidia del Caribe con esas playas de ensueño y un mar turquesa que parece pintado. Los tacos al pastor no solo son una comida, son una religión, y si te adentras un poco, descubrirás selvas con tanta biodiversidad que hasta Dávinci se quedaría boquiabierto. La Riviera Maya no solo es para turistas, también es donde el relax se vuelve un arte. Paísaje que combina ruinas mayas con fiestas interminables: eso sí que es mezclar lo mejor de dos mundos. Pero cuidado, el calor os puede derretir los sesos si no os tomáis una buena horchata fresquita de vez en cuando.
Pos nomás
Expresión bien caribeña para darle un toque relajado a algo obvio o inevitable, como cuando te resignas con estilo.
Aventón
En Quintana Roo, cuando alguien te da un ‘aventón’ es que te está llevando gratis en su coche. Sin embargo, si vas rumbo a la playa, ¡seguro terminas empapado de buena música y anécdotas playeras!
Echar la hoja
Se usa en Quintana Roo para hablar de tirarse a la hamaca a descansar rico, sin prisas y sin culpa, dejando que el calorcito y la brisa hagan su magia. Es como poner el cerebro en modo avión y dejar que el tiempo pase mientras tú nomás flotas. La neta, es casi deporte nacional caribeño y debería ser obligatorio.
Cerda
En Quintana Roo se usa entre amigas con mucha confianza para vacilar cuando una anda toda desmadrosa, desordenada o haciendo locuras sin preocuparse mucho por las reglas. Suena fuerte, pero en el contexto correcto es puro cotorreo y cariño. Eso sí, si no hay confianza puede caer súper ofensivo, así que ojo con a quién se lo sueltas.
Estás de mirón
Dicho para los que están chismeando o mirando con curiosidad descarada lo que no les importa.
Echar la hielera
Se usa cuando alguien se va a tirar el día en modo vacaciones totales, dándole duro a las chelas bien frías de la hielera sin preocuparse por nada más. Es básicamente dedicarse a beber en la playa, en la alberca o donde caiga, con calma, sin prisas y con toda la flojera del mundo. Y la neta suena a planazo.
Cantar gallo
Se usa cuando alguien suelta la sopa antes de tiempo, ya sea contando un chisme, revelando un secreto o metiendo la pata con algo que debía quedarse callado. Es como ser el soplón del grupo, el que arruina la sorpresa o el plan. Y la neta, siempre hay un amigo que no se sabe guardar nada.
Tomar la papaya
Se usa para decir que alguien se anima a hacer algo atrevido, medio loco o que da penita ajena, pero se lanza igual. Es como agarrar valor de golpe y decir ya ni modo, ahí voy. Suena tropicalón, muy de playa y calor, y la neta tiene su gracia cuando alguien por fin se decide.
Echar el chal
Lo que haces cuando te pones a platicar con tus amig@s pausita por aquí, cotorreo por allá. Básicamente, una buena charla al puro estilo quintanarroense.
Varo
En Quintana Roo usamos varo para hablar de dinero o billete, lo que traes en la cartera para armar el desmadre. Es muy de la banda decir que andas sin varo cuando ya te volaste la quincena en el antro, en tacos y en la playa. Suena más de barrio que decir dinero, y la neta tiene más sabor.
Visión de tiburón
Se usa para hablar de banda que huele la oportunidad desde lejos y se lanza sin pensarlo, como tiburón en agua turbia viendo presa fácil. Es esa mirada fría y calculadora para hacer negocio, cerrar trato o sacar ventaja. A veces admiras esa visión de tiburón y a veces da miedito, pero hay que admitir que impresiona.
Armarse un pachangón
Se dice cuando alguien organiza una fiesta enorme, de esas con música a todo volumen, chelas, comida hasta para el perro y gente llegando sin avisar. Es más que una simple reunión, es pachanga legendaria. Muy rollo caribeño, muy de Cancún y alrededores, y la neta cuando alguien dice esto sabes que se va a descontrolar bonito.
montada
En Quintana Roo se usa para decir que algo está muy bien organizado, producido o armado, sobre todo fiestas, eventos o planes que se ven espectaculares. Es como decir que todo quedó de lujo, con buen ambiente, buen sonido y hasta detallitos extra. Suena medio fresón, pero cuando algo está bien montado, se nota y hasta da gusto presumirlo.
Llenar el tanque de limonada
Se usa para decir que alguien se va a echar una siesta sabrosa después de comer, sobre todo cuando el calor está pegando duro y el cuerpo ya no quiere saber nada del mundo. Es como recargar pilas con una buena dormidita, bien merecida, mientras el sol sigue a todo lo que da. La neta suena hasta refrescante.
Elevar el changarro
Expresión muy usada para hablar de levantar, mejorar o hacer crecer un negocio que anda flojito o medio abandonado. Es como decir que hay que ponerse las pilas para que el changarro deje de dar lástima y empiece a dejar buena lana. Y la neta, suena más chido que decir simplemente mejorar el negocio.
Carrerita
En Quintana Roo se usa para pedir que alguien te lleve rápido en coche o moto a algún lugar cercano. Es como decir dame un aventón pero con prisa, casi siempre rumbo a la chamba, la escuela o la playa. A veces implica ir medio a la carrera, esquivando topes y semáforos, aunque tampoco es que sea Fórmula 1.
Chévere
En Quintana Roo se usa para decir que algo está muy bien, que está genial o que simplemente te encanta. Es como cuando todo cuadra, el plan sale perfecto y tú estás feliz de la vida. Suena relajado, playero y buena vibra total, y la verdad es que la palabra se siente tan sabrosa como lo que describe.
Chompuchear
Significa relajarse a lo bestia, tirarse a la flojera sin culpa y dejar que el tiempo pase lento, como si las prisas no existieran. Es muy rollo Caribe, calorcito, brisa y cero pendientes en la cabeza. Básicamente es dedicarse a no hacer nada productivo y disfrutarlo como si fuera deporte olímpico.
Echarle crema a sus tacos
Expresión muy usada cuando alguien presume de más o exagera bien sabroso lo que cuenta. Es como adornar la historia para quedar como héroe, aunque la realidad estuvo más X. Se usa tanto para bromear con los amigos como para bajarle el ego a alguien que ya se voló la barda contando sus hazañas.
Hacerse rosca
Se usa cuando alguien promete algo, se emociona, arma todo el show y al final se raja bien gacho. Es como que le da mil vueltas al asunto, se hace pato y termina no haciendo nada. Muy de banda que dice que sí a todo, pero a la mera hora se hace rosca y desaparece del mapa.
Andar en friega
Se dice cuando alguien anda a mil, con prisa y en chinga, brincando de una cosa a otra sin parar. Es ir en modo corredera, ya sea por trabajo, pendientes o puro estrés. Muy de México, y en Quintana Roo se oye un montón cuando traes el día encima y ni respirar te dejan.
andar de tribu
Expresión para referirse a estar todo el día con tus amigos como una pandilla inseparable, compartiendo aventuras y desmadres bajo el sol caribeño.
Heladazo
Se usa cuando alguien se queda frío del susto o la sorpresa, como si de golpe se le congelara la sangre. Es ese momento en que te paralizas, se te borra la sonrisa y te quedas con cara de estatua. Muy de cuando pasa algo inesperado que casi te manda al otro barrio, pero al final solo te llevas el heladazo.
Seco como pay de queso
Se dice de alguien que es bien serio, cortante o con cero gracia, de esos que no sueltan ni una sonrisa aunque haya música y chelas. También aplica para quien trae mala vibra y contesta seco, como si le debieras algo. Es comparación exagerada y medio absurda, justo por eso da risa cuando la sueltas.
Enseñarte el tiburón
Expresión que se usa cuando alguien te quiere meter un susto fuerte, de esos que te paran el corazón un segundo y luego te ríes porque era puro cotorreo. Es como avisar que viene algo que te va a espantar gacho, pero en plan de juego. Y la neta, solo el nombre ya impone respeto.
Chacholófono
Forma cariñosa y medio burlona de llamar a un celular viejito, de esos que ya nadie quiere pero que siguen aguantando como campeones. Se usa cuando el teléfono está más pasado de moda que los tonos polifónicos, pero aún sirve para llamar, mandar mensajitos y hasta aguantar caídas épicas sin morirse.
Jalar a la playa
En Quintana Roo se oye para decir que te vas a la playa a desconectarte un rato. No es “jalar” de trabajar, al revés: es agarrar camino, tirarte en la arena, echarte un chapuzón y dejar que el sol te reinicie el cerebro. Plan tranqui, cero pendientes y puro modo vacación.
Estar varado
En Quintana Roo se usa para decir que estás sin un peso, atorado sin lana y sin forma rápida de salir del apuro. Puede ser por gastarte todo en la peda, en tacos, en antros o en tours carísimos. Es como quedar tirado en medio del mar sin motor, y la neta sí da risa hasta que ves tu estado de cuenta.
Tener la pachanga bien armada
Se dice cuando tienes todo listo para una fiesta o evento que promete ser épico y lleno de buen rollo.
Estar en el mitote
Se usa para decir que alguien siempre anda metido en el chisme, metiendo la nariz donde no le llaman y bien pendiente del drama ajeno. Es la típica persona que se sabe la novela completa del barrio y hasta le pone capítulos extra. Es medio criticón, medio curioso profesional, pero eso sí, nunca se pierde el espectáculo.
Cachar bandido
Se dice cuando pillas a alguien con las manos en la masa, justo en la travesura o haciendo algo que no debía. Es como gritarle que ya lo descubriste, pero en plan cotorreo caribeño. Vale para robos chiquitos, mentiras descaradas o cualquier movida donde el culpable se hace el santo. Y sí, suena bien sabroso.
Efecto coctelero
Es ese momento mágico en el que, después de varios cocteles en la playa, se te sube todo de golpe y te crees la sensación del antro más fresa de la Riviera Maya. De pronto bailas, cantas, mandas mensajes imprudentes y juras que todo está bajo control. Y la neta, verlo en otros es todavía más divertido.
Tirar el chisme
Expresión muy usada cuando alguien anda soltando chismes por todos lados, ya sea un rumor sabroso, un chisme de pareja o el drama de la oficina. Es como cuando traes la lengua suelta y no puedes guardar nada. Básicamente es dedicarse a difundir el chisme con ganas, aunque nadie se lo haya pedido.
Climón
Se usa para decir que el clima está brutalmente bueno, de esos días que piden playa, alberca o mínimo azotea con vista. Sol rico, brisita sabrosa y cero ganas de quedarse en casa. Es como cuando el clima se pone tan perfecto que hasta dan ganas de invitarlo a las chelas, la neta.
Enseñarle el chisme
Se dice cuando vas a poner a alguien al día con el chisme más reciente, normalmente algo jugosito que trae a todo el mundo hablando. Es como decir te voy a contar el mitote, pero con ese toque de curiosidad que no te deja en paz. Ideal para cuando alguien se perdió la novela de la vida real.
Rechútame
Se usa cuando quieres que alguien te dé otra oportunidad, como si te regresara el balón para volver a tirar y no quedar como un manco. Aplica en juegos, ligues o cualquier situación donde la primera vez salió bien chafa y quieres repetir la jugada. Es como pedir un segundo chance, pero con más desmadre y buen rollo.
Lonchar
En Quintana Roo se usa lonchar para hablar de comer algo rápido tipo lunch, casi siempre una torta, un sándwich o lo que se consiga en la tiendita cuando ya ruge la tripa. Viene del inglés lunch y suena medio pocho, pero la banda lo usa diario y la neta ya se siente palabra de la casa.
Echar la ola
Se usa en Quintana Roo para hablar de cuando alguien se lanza a ligar, a tirar la onda o a coquetear con toda la actitud playera. Es como surfear la situación para ver si el otro se anima o no. Muy de antro, playa, chela en mano y calorón caribeño. Y la verdad, cuando sale bien, da gustito presumirlo.
Levantarse con los tacos enrollados
Se usa para decir que alguien se despertó de malas, todo gruñón y con cero paciencia, como si ya trajera el mal humor bien servido desde la cama. Es como decir que amaneció cruzado o enchilado sin que nadie le hiciera nada. Y la neta, mejor darle café antes de hablarle mucho.
Andar en modo zancudo
Se dice de alguien que anda bien pacheco, medio volado o actuando raro porque se pasó con la hierba. La idea es que va inquieto, zumbando de un lado a otro, como zancudo necio que no te deja en paz. Es coloquial y burlón, más para cotorrear que para ofender. Y sí, pinta la escena perfecto.
Ser una rueda
Se usa para hablar de alguien que siempre anda de aquí para allá, ya sea por chamba, por fiesta o por puro chisme sabroso. Como una rueda, nunca se queda quieto y siempre trae algo entre manos. Es esa banda que si no está en el jale, está en el desmadre, y la neta cansa solo de verlo.
Pedir sopita
Se dice cuando alguien ya va pasadísimo de copas y anda como niño chiquito buscando consuelo, agua, cama o lo que sea para “revivir”. Es ese punto en el que ya no estás pisteando, estás sobreviviendo, tambaleándote y preguntando por tu sopita como si te fuera a curar el alma. Y sí, da risa verlo.
Cachar el cantón
Se usa cuando sorprendes a alguien en plena llamada que no debería estar haciendo, ya sea por la hora, por lo que está diciendo o por con quién habla. Es como agarrarlo con las manos en la masa pero versión chisme telefónico. Muy de andar por casa, con ese saborcito de regaño mezclado con puro morbo.
cáscara
En Quintana Roo y el Caribe mexicano, cáscara se usa para hablar de tu casa o cuartito, normalmente humilde o medio improvisado. No es insulto, es más bien cariño y orgullo de barrio, como decir mi choza pero con buen rollo. Puede ser de lámina, madera o lo que haya, pero ahí se arma el plan.
Pachanguear
Cuando decides que la razón principal de tu existencia es ir a todas las fiestas habidas y por haber, como un profesional del desmadre.
Tortuguear
En Quintana Roo tortuguear es ir lentísimo, como tortuga en arena caliente, ya sea caminando, trabajando o hasta contestando mensajes. Es esa vibra de flojera sabrosa y ritmo caribeño donde nada urge y todo se hace con calma. A veces desespera, pero también tiene su encanto cuando uno anda en modo vacaciones eternas.
Andar de papalote
Se dice cuando alguien anda en la luna, bien distraído o con la mente en otro lado, como papalote que se te suelta y se va quién sabe a dónde. Aplica para el que no pone atención, se tarda mil en lo más simple o va caminando como sin rumbo. Suena regañón, pero da risa.
Dar el avionazo
Expresión muy usada para cuando haces como que pones atención, pero en realidad estás en la luna, pensando en cualquier otra cosa. Es como asentir con cara de que todo bien mientras por dentro ya te fuiste de vacaciones mentales. Es medio pasivo agresivo, pero hay que admitir que a veces salva de cada plática eterna.
Tirar la aguja
En Quintana Roo se usa para hablar de echarse una siesta corta pero bien poderosa, de esas que te dejan nuevo aunque solo cierres los ojos un rato. Suele ser después de comer, con el calor pegando duro y el cuerpo pidiendo descanso. No es dormir a pierna suelta, es recargar pilas rápido y seguir con el desmadre.
Charro
En Quintana Roo se usa para hablar de alguien que presume de más, se inventa hazañas o se hace el interesante sin tener con qué respaldarlo. Es como un charlatán que se arma toda una novela en su cabeza. No es un insulto súper fuerte, pero sí trae su toque de burla y carrilla sabrosa.