Se usa en Quintana Roo para hablar de cuando alguien se lanza a ligar, a tirar la onda o a coquetear con toda la actitud playera. Es como surfear la situación para ver si el otro se anima o no. Muy de antro, playa, chela en mano y calorón caribeño. Y la verdad, cuando sale bien, da gustito presumirlo.
Se usa para decir que alguien se está tirando la hueva, súper relajado, casi al borde del bostezo eterno. Es como estar ahí nomás, viendo la vida pasar sin prisa y sin ganas de hacer gran cosa. No es agresivo, pero sí trae esa vibra de flojera sabrosa. Y la neta, a veces se antoja echar la ola sin remordimientos.