Lo que haces cuando te pones a platicar con tus amig@s pausita por aquí, cotorreo por allá. Básicamente, una buena charla al puro estilo quintanarroense.
Se usa cuando te pones a platicar largo y tendido, casi siempre de chismes, anécdotas del barrio o cosas del día a día que se alargan horas. Es como sentarse a desmenuzar la vida ajena con calma, cafecito y cobija imaginaria. Y la neta, cuando el chal se pone bueno, nadie se quiere ir.
Se dice cuando te juntas con la banda para platicar a gusto y ponerte al día. Es sentarte sin prisas a sacar chisme, contar cómo va la vida, reírte un rato y arreglar el mundo con una chela en la mano. No es una reunión formal, es puro cotorreo y buen ambiente.
Actividad placentera de charlar largo y tendido, normalmente sobre chismes o asuntos cotidianos. Se dice que es más vigorizante que una siesta bajo la sombra del jacarandá.
Frase muy usada para decir que te sientas a platicar largo y tendido con tus cuates, sin prisa y con todo el chisme sabroso. Puede ir desde el drama familiar hasta la política, pasando por exes, trabajo y chistes tontos. Es básicamente ponerse al día con todo el chismecito rico, y la neta sí se disfruta.
Se dice cuando te pones a platicar a gusto, sin prisa, con los cuates, ya sea para echar chisme, desahogarte o arreglar el mundo con pura saliva. No es una charla formal, es más bien el ratito de sillón, banqueta o cafecito donde se suelta todo. Y sí, se puede alargar horas.
Se dice cuando te pones a platicar bien a gusto, sin prisa y sin tema fijo, nomás por convivir. Es como sentarte con cafecito y dejar que la lengua se suelte entre chisme, risas y anécdotas. Muy de barrio, muy de confianza. Si alguien te dice de echar el chal, ya sabes que es plan relax.
En Chihuahua se dice cuando alguien se pone a platicar a gusto y sin prisa, de esas charlas largas que empiezan con un hola y acaban con el chisme completo del barrio. Es como echarse un buen rato de conversación, a veces hasta de más. Si te agarran, ya valiste, porque no te sueltan fácil.
Se dice cuando te pones a platicar a gusto con la banda, sin prisa y sin tema fijo. Puede ser puro chisme, desahogo, risas o hasta arreglar el mundo con una chela en la mano. Es plan tranqui, de sobremesa larga, y cuando te das cuenta ya se te fue la noche.
Se dice cuando te pones a platicar largo y tendido, casi como debate, con intensidad y cero prisa. Puede ser chisme, política, fútbol o la cosa más random. No siempre es pleito, pero sí se siente apasionado y con argumentos. Muy de juntarse con la banda y que se te vaya la tarde sin darte cuenta.
Es el arte de contar chismes o secretitos entre amigos, como cuando sueltas todo en confianza mientras te tomas un cafecito.
Se dice cuando te sientas con alguien a platicar largo y tendido, de esas charlas que parecen terapia casera. Sale de todo: la vida, los amores, el chisme y hasta lo que traes atorado desde hace semanas. Es más que una plática rápida, es agarrar confianza y soltar la sopa a gusto.
Se dice cuando te vas a sentar a platicar a gusto, sin prisas, para ponerte al día con alguien. Es el plan de comadres, compas o familia: cafecito, chisme y risas hasta que se te olvida la hora. No es “hablar tantito”, es echar buena charla y desahogarse.
Expresión muy de barrio para decir que te quedas platicando largo y tendido con alguien, normalmente en plan relax, de chisme o arreglando el mundo. Es esa charla que empieza con un “¿qué onda?” y cuando acuerdas ya se te fue la noche. En Oaxaca suena bien natural entre compas.
Se dice cuando te sientas con alguien a platicar a gusto, sin prisas y sin reloj, nomás para ponerse al día. Casi siempre va con cafecito, agüita o lo que caiga, y puede durar horas si el chisme está bueno. Es plan tranqui, de sobremesa y de confianza.
Se usa cuando vas a ponerte a chismear sabroso, a platicar largo y tendido de la vida ajena con las comadres o los compas. Normalmente es con cafecito, pan, agüita fresca o lo que caiga. Es como decir que vas a una sesión oficial de chisme, terapia y desahogo, todo en uno, y la neta sí se disfruta.
Se dice cuando te quedas platicando a gusto, normalmente con chisme incluido, y la charla se alarga más de la cuenta. Es el plan clásico de comadres, vecinas o la banda: te sientas, sale el cafecito o unas carnitas y de pronto ya llevas horas echando el chal como si no existiera el reloj.
En Michoacán se dice cuando te juntas con la banda a platicar a gusto, echar chisme y pasar el rato sin prisas. No es literal de asar carne, aunque si hay asador y chelas, mejor. Es como decir vamos a cotorrear sabroso y a ponernos al día con el chisme del barrio.
Se dice cuando quedas con la raza para irse a un lugar tranqui a platicar a gusto, ponerse al día y echar chisme sin prisas. No es ir de fiesta ni hacer algo serio, es nomás convivir, cotorrear y dejar que la tarde se vaya sola. Bien de Durango, de plan sencillo pero bien a gusto.
En Puebla se dice cuando te pones a platicar largo y tendido, sin prisa y con chisme incluido, de todo y de nada. Suele ser plan tranqui con amigas, cafecito, pan o lo que caiga, y se te va la tarde sin darte cuenta. Es básicamente sentarse a cotorrear sabroso.
Se dice cuando te avientas una buena platicada de chisme, de esas largas y sabrosas, con lujo de detalle y cero prisa. Es sentarte a comadrear a gusto, ponerse al día y sacar la novela completa, con nombres, fechas y todo. Ideal para la banqueta, el cafecito o la cocina. Y sí, suele acabar en risas.
En Veracruz se dice cuando te sientas a platicar a gusto, sin prisas, para ponerte al día. Puede ser una charla tranquila de banqueta o un ratito de chisme con café, lo que caiga. Es como decir vamos a cotorrear un rato y a ver qué se cuenta la raza, porque siempre hay tema.
Se usa en Veracruz para hablar de cuando te sientas con la banda a chismear sabroso, sin prisa y con todo el detalle. Es el momento de soltar todo el chisme, desahogarse, reírse y ponerse al día de la vida de medio mundo. Básicamente es la versión costeña de la tertulia, pero con más sabor y más chismerío.
Expresión muy de San Luis Potosí que se usa cuando te vas a platicar largo y tendido con tus compas, casi siempre con cafecito, chela o lo que caiga. Es básicamente sentarse a chismear sabroso, a desahogarse y a reírse de la vida. Nada que ver con un chal de ropa, aunque a veces también se arma con frío y cobijita.
Se usa cuando te sientas con alguien a platicar largo y tendido, casi siempre de chisme sabroso, anécdotas y detalles que no van a cambiar el mundo pero qué bien que entretienen. Es como armar una mini tertulia de confianza donde se suelta la lengua sin prisa. Y la neta, a veces es mejor que ir a terapia.