Andar fogueado
En Durango se dice de alguien que anda bien prendido, con la sangre caliente y un chingo de energía, casi como si trajera lumbre por dentro. Puede ser por andar enamorado, con ganas de fiesta o medio acelerado por cualquier cosa. No siempre es insulto, pero sí implica que no se está quieto ni tantito.
Estar bien felipón
En Durango se dice estar bien felipón cuando alguien anda súper contento, con un ánimo tan alto que parece que trae fiesta interna todo el día. Es como ir por la vida con soundtrack de cumbia pegajosa y cero preocupaciones. No es solo estar feliz, es estar casi eufórico, y la neta se contagia bastante.
Andar con chuchuluco
Se dice cuando alguien anda caminando raro, todo tieso o haciendo muecas, porque trae los pies hechos polvo. Suele pasar por ampollas, rozaduras o por estrenar zapatos que aprietan como si te odiaran. Es la forma duranguense de decir que vas sufriendo, pero intentando disimular.
Hacerla de largo
En Durango se dice cuando alguien se agranda, se da aires o se pone bien alzado por algo mínimo. Vamos, que se cree la mera mera y empieza a presumir como si hubiera ganado un premio. Sirve para bajarle tantito el ego a quien anda exagerando sus logros. Y sí, suele dar risa.
Tocar la campana
Se dice cuando ya quedaste llenísimo después de comer bien machín y estás oficialmente fuera de combate. Es como declarar el final del round en la mesa, tipo: ya no entra ni un taco más. Se usa en tono de broma, sobre todo después de una comilona, y suena bien norteño.
Andar de torre
Se usa para decir que alguien anda bien distraído, medio perdido, como si trajera la cabeza en otro canal. No es que sea mala onda, nomás no está poniendo atención y se le va el rollo. Muy de Durango para señalar al compa que va en piloto automático y ni se entera de nada.
Andar con todo el power
Se dice cuando alguien anda con un chorro de energía y actitud, bien prendido y con ganas de hacer de todo. Es como ir en modo turbo, sin flojera y sin freno, ya sea para chambear, salir o echar desmadre. Spanglish sencillo, pero en Durango se usa un buen para decir que traes pila de sobra.
Hacer castillos en el aire
Se dice cuando alguien se pone a fantasear a lo grande o a hacerse una película con planes que no tienen pies ni cabeza. También vale para el que presume de cosas que son puro cuento y se las cree. Vamos, construir sueños con humo y luego sorprenderse de que se caigan. Tiene su encanto, pero no paga la renta.
Irse de roña
Se usa para decir que alguien se va de parranda con todo, sin medir consecuencias y muchas veces sin avisar a nadie. Es como desaparecer del mapa para echar desmadre, pistear duro y olvidarse de las responsabilidades por una noche. Suena a mala idea responsablemente, pero la neta también tiene su encanto fiestero.
¡Ahí quedó!
Se usa cuando terminas algo y quieres dejar claro que quedó bien hecho, con estilo y sin fallarle al cotorreo. Es como decir que el trabajo quedó listo, chulo y al puro centavo. Muy de compas que presumen la chamba bien hecha, y la neta suena más sabroso que solo decir listo.
Andar chiro
Se dice cuando andas sin un peso, bien corto de lana, tan limpio que hasta la cartera hace eco. Es como estar en modo supervivencia, contando monedas y viendo si alcanza para el camión. Muy de compas cuando toca quincena eterna. Y sí, el universitario promedio vive ahí más de lo que admite.
Andar teporocho
Se dice de alguien que anda medio borracho, tambaleándose y con cara de que ya no distingue ni la banqueta. No es estar hasta las chanclas, más bien ese punto en el que vas dando vueltas, hablando de más y haciendo el ridículo sin darte cuenta. Muy de cantina, fiesta y cruda moral al día siguiente.
En un pelón de chiva
Se dice cuando quieres que alguien haga algo rapidísimo, en un abrir y cerrar de ojos. Es como pedirlo “para ya”, sin pausas ni pretextos, porque el tiempo anda encima. Muy de rancho y norteño, con ese sabor de Durango que suena chusco pero va directo al grano.
Tirar barra
Se usa en Durango para hablar de alguien que anda sin hacer nada productivo, nomás echado, relajado y sin una sola preocupación en la cabeza. Es como decir que está perdiendo el tiempo a gusto, sin culpa ni prisa. A veces suena a reclamo, pero también tiene ese toque de envidia porque se la pasa bien chido.
Dar el tarjetazo
Se dice cuando alguien saca la tarjeta, la pasa sin pensarlo y se avienta el pago como si trajera un dineral, muchas veces para lucirse o quedar bien. El chiste es que por dentro va sudando frío porque luego llega el estado de cuenta y ahí sí duele. Puro show con intereses.
Andar en la parte
Se dice de quien anda metido en el chisme, pegado a la novedad y con la oreja bien parada. Es el típico que se asoma a todo, pregunta de más y luego llega con el resumen completo del barrio. No siempre es mala onda, pero sí suena a metiche profesional, de esos que todo lo saben.
Encharolarse
En Durango encharolarse es ponerse bien arreglado, con ropa elegante y todo bien planchadito, como si fueras a ir a misa de domingo o a una boda. La idea es que quedas tan pulido que casi brillas, como zapato boleado recién salido del betún. Es medio presumidón, pero también tiene su gracia cuando uno se arregla de más.
Traer el whisky en la mirada
Se dice cuando alguien te mira con un brillo bien intenso, como de coqueteo pesado, seguridad y tantita malicia. No es que huela a cantina, es más bien esa mirada que te desarma y te deja medio menso, como si te hubieras echado un trago. Suena romántica, medio cursi, pero pega.
Tener un ranazo
Se dice cuando traes una urgencia bien marcada por algo, casi siempre hambre o sed, de esas que ya te ponen de malas y te hacen ver borroso. Es como andar en modo supervivencia y lo único que piensas es en tragar o tomar algo ya. Muy de rancho, muy directo, y sí, suena chistoso.
Faltarle un tornillo
Se dice cuando alguien está medio chiflado o actuando rarísimo, como si no le funcionara bien la cabeza. Es una forma coloquial de llamar loco a alguien sin decirlo tan directo, aunque igual puede sonar medio pesada si lo sueltas con mala leche. Vamos, que a esa persona le falta una pieza.
Estar hecho mula
Se dice de alguien que está terco a más no poder, necio y aferrado a su idea, como una mula que se planta y no hay quien la mueva. Sirve para cuando alguien no cede ni con ruegos, ni con lógica, ni con nada. No siempre es insulto, pero sí va con su buen toque de desesperación.
Andar engatusado
Se dice cuando alguien anda bien embobado por otra persona, como hechizado, encandilado o con la cabeza en las nubes. Es ese modo enamorado en el que todo te da igual y nomás piensas en ella o en él. Muy de andar de menso, pero qué le hacemos, así pega el amor.
Hacerse bolas
Se usa cuando alguien se confunde bien feo, se enreda solo en sus ideas o en lo que está haciendo y ya no sabe ni por dónde va. Pasa mucho cuando quieres hacer mil cosas al mismo tiempo y acabas peor que al inicio. Es como hacerte nudos mentales gratis, pero sin superpoderes ni nada.
Andar de papel
Se dice cuando alguien anda distraído, ido o medio perdido, como si trajera la mente en otro lado y no cachara ni una. También aplica cuando vas desvelado, crudo o con la cabeza hecha bolas y nomás andas en automático. Es de esas frases que suenan raras, pero pegan perfecto cuando alguien anda en la luna.
Estar chipocludo
Se dice cuando algo está bien chido, de lujo, al cien, o cuando alguien anda en su mejor momento. Es como soltar un sello de aprobación norteño: esto está de poca y no hay discusión. Suena muy de rancho y de compas, perfecto para presumir outfit, carro, plan o hasta el mood.
Morrillo
Forma muy común y medio burlona de referirse a un chavo joven, casi siempre cuando se le nota lo inmaduro o lo inocente. Se usa entre familia, compas o mayores hablando de los más chicos, a veces con cariño y a veces para bajarle tantito el ego. Es como recordarle que todavía está verde, aunque le duela tantito la verdad.
Quedar pal' perro
Se dice cuando algo queda fatal, mal hecho o de plano arruinado, como si lo hubieran dejado para el perro. Aplica para trabajos chafas, planes que salen mal o cualquier cosa que termina peor que al inicio. Es bien norteña y suena a regaño con resignación. Y sí, duele porque suele ser por andar de terco.
Reventón
Se usa para hablar de un fiestón brutal, de esos donde hay música a todo volumen, cheve, desvelada y chisme sabroso. Un reventón es la típica peda donde se te va el tiempo, se te olvida el cansancio y acabas todo madreado pero feliz. Básicamente, es una fiesta tan buena que sales reventado pero con sonrisa.
Hacerla amplia
Se dice cuando alguien se luce y se avienta algo en grande, con todo y sin andar contando centavos. Puede ser una fiesta, un plan, un regalo o cualquier movida donde te rifas y tiras la casa por la ventana. Suena a norte y a presumir tantito, pero con cariño.
Estar al 100
Se dice cuando alguien anda al máximo, con toda la pila y rindiendo chido, ya sea de ánimo, salud o ganas de salir. Es como estar en modo turbo, listo para lo que se atraviese. Muy de norte, muy de compas, y queda perfecto después de dormir bien o echarte unos tacos.
Pasta
Forma coloquial de referirse al dinero, la lana, lo que traes en la cartera para sobrevivir la quincena. Se usa cuando hablas de pagar algo, de andar corto o de que alguien trae buena feria. Es una palabra muy común y versátil, y la neta nunca sobra, siempre falta un poquito más.
Andar de pachanga
Se dice cuando andas de fiesta, en plan desmadre tranqui, con la banda: música, cotorreo, chelas y cero ganas de irte temprano. Es como estar en modo celebración, ya sea en el rancho, en una casa o donde caiga. Si te dicen que andas de pachanga, no esperes que estés muy formal.
Irse de rol
Se usa para decir que vas a salir a dar la vuelta sin plan fijo, solo a caminar, cotorrear y ver qué se arma por ahí. No es ir de compras ni nada serio, es más bien salir a vagar por gusto, matar el tiempo y chismosear un rato. Y la neta, a veces el mejor plan es irse de rol sin rumbo.
Andar bien libre
Se dice cuando alguien anda sin broncas ni compromisos, como que nadie lo manda y se mueve a su antojo. Puede ser porque trae lana, porque no tiene pareja o porque ya mandó todo al carajo. Es esa vibra de ir por la vida ligero, haciendo lo que se te pega la gana, bien a gusto.
Lengua de víbora
Se le dice a la persona bien chismosa y malintencionada, la que anda hablando de los demás y soltando comentarios venenosos como si fuera deporte. No es que cuente cosas, es que las adorna para hacer daño o armar pleito. Clásico personaje de barrio que sabe todo y lo cuenta peor.
Andar cumpliendo
Se dice de quien siempre anda apareciendo en todos los compromisos y eventos, aunque sea nomás para “cumplir” con la raza y que no digan que se rajó. Va a los quince, al bautizo, a la carne asada y hasta al velorio si hace falta. Tiene más presencia que el gobernador, pero sin cobrar.
Echar la mano
Se dice cuando alguien te ayuda o te hace el paro, sobre todo si andas atorado o con prisa. Es como pedir que te echen un cable, pero en versión bien mexicana. Puede ser desde cargar algo, cubrirte en la chamba o sacarte de un apuro. Suena cercano y cero formal.
Andar hecho garrapata
Se dice de alguien que no se está quieto y anda de aquí para allá, casi siempre esquivando responsabilidades o desapareciéndose cuando conviene. Es como traer el modo escurridizo activado, pegándose a donde hay chance y luego fumándose. Suena medio burlón y queda perfecto para el compa que nunca se deja agarrar.
Andar en la chorcha
Se dice cuando andas de flojera con la banda, nomás pasando el rato sin hacer nada serio. Puede ser estar en la plática, echando chisme, cotorreando o dando el rol sin rumbo, pero bien a gusto. No es necesariamente malo, solo es modo relax total. Si te cachan así, ya valiste, te van a decir que andas en la chorcha.
Andar como burro sin mecate
Se dice de alguien que anda desatado y sin control, como burro suelto porque no trae mecate. Va haciendo locuras, tomando decisiones a lo menso o nomás acelerado, sin que nadie lo pare. Es regaño con carrilla, de esos que suenan bien norteños y te pintan la escena en dos segundos.
Lento como tortuga empedrada
Dicho para burlarte, con cariño o con desesperación, de alguien que va lentísimo. La imagen es una tortuga cruzando un camino empedrado, avanzando a pasitos y sufriendo cada piedra. Se usa para personas, trámites, internet o lo que sea que se tarde la vida. No es fino, pero sí bien gráfico.
Raspar la olla
Se dice cuando ya no queda casi nada y aun así le sacas provecho hasta la última migaja, como raspar la olla para juntar lo pegadito. Vale para comida, dinero o recursos en general. Es ese modo supervivencia de fin de quincena donde todo cuenta. Duele, pero también tiene su orgullo.
Pelarse
En Durango y en buena parte de México, pelarse es largarse en chinga, desaparecer del lugar antes de que se arme el pedo o te caiga la bronca. Se usa mucho cuando llega la poli, el jefe o alguien que te puede regañar. Es como decir me fui volando, y sí, suena a travesura de barrio.
Traer la vista dura
Se dice cuando alguien llega con la mirada pesada y la cara bien seria, como de pocos amigos, preocupado o medio agüitado. Es esa vibra de que algo le cayó de golpe o trae broncas y no anda para cotorrear. En Durango se suelta mucho cuando alguien entra y se nota luego luego que no viene chido.
Echarle la mano al table
Se dice cuando le vas a tirar paro a alguien para que se lance al table, al antro o a los bares, o sea, le ayudas con lana para la peda y la salida. No es tanto “invitar”, más bien cooperar para que no se quede fuera por andar corto. Suena muy del norte y bien de compas.
Andar de martillo
Se dice de alguien que anda de presumido, de bocón o de muy salsa, como si fuera la mera mera y se las supiera todas. Hace mucho ruido, habla de más y quiere llamar la atención, pero a la hora de la hora no trae nada. Es de esas frases que lo bajan de la nube sabroso.
Enseñar el cobre
Frase usada para mostrarle a alguien su verdadera cara o intenciones, especialmente cuando se demuestra que alguien no es tan buena gente como parecía.
Relajarse el pelo
En Durango se usa para hablar de alguien que ya se siente muy importante, como si fuera la última Coca-Cola del desierto. Es esa banda que se sube al ladrillo y se marea, se pone mamoncita y presume de más. Básicamente es decir que la persona ya se está creyendo mucho, aunque en el fondo no sea para tanto.
Cague de risa
Se usa cuando algo está tan chistoso que te estás doblando de la risa, casi al borde del colapso. Es como decir que la situación fue una bomba de carcajadas, bien vulgarona pero muy efectiva. Suena fuerte, sí, pero justo por eso da más risa todavía cuando la sueltas en el momento correcto.
Andar bien pedo
Se dice cuando alguien anda bien borracho, pero de esos que ya van pasados de copas y se les nota en la cara, en el paso y en las ideas. Puede ser en plan cotorreo o como aviso de que ya no está para manejar ni para discutir. Muy de cantina y de peda, y sí, da risa verlo.