Se dice cuando alguien llega con la mirada pesada y la cara bien seria, como de pocos amigos, preocupado o medio agüitado. Es esa vibra de que algo le cayó de golpe o trae broncas y no anda para cotorrear. En Durango se suelta mucho cuando alguien entra y se nota luego luego que no viene chido.
"Llegó el Dani al asado bien callado y con la mirada pesada, y mi tía nomás dijo: ya vieron, trae la vista dura, seguro le cayó el chisme en la mera cara."