Se usa para pedir o ofrecer ayuda, un favor o una mano extra con algo. Es súper común en México y suena bien de compas, nada formal. Puede ser desde cargar cajas hasta sacarte de un apuro con un trámite. No implica madrugar, solo cooperar. Y sí, casi siempre viene con chelas de por medio.
Se usa para pedir o dar ayuda, normalmente de forma rápida y de compas, cuando alguien anda atorado o con mil cosas encima. Es como decir “hazme el paro” o “ayúdame tantito”, pero más suave y súper común en México. Ideal para favores express, desde cargar algo hasta salvarte el día.
Expresión muy usada en Yucatán para pedir o ofrecer ayuda de manera cercana y buena onda. Es como decir que alguien te hace el paro, te apoya o se rifa contigo para que algo salga bien. Se usa entre cuates, familia o compas del trabajo. Y la neta, cuando alguien te echa la mano en Yucatán, se siente bien chido.
Se dice cuando alguien te ayuda o te hace el paro, sobre todo si andas atorado o con prisa. Es como pedir que te echen un cable, pero en versión bien mexicana. Puede ser desde cargar algo, cubrirte en la chamba o sacarte de un apuro. Suena cercano y cero formal.
En Baja California Sur echar la mano es ayudar a la banda, pero con vibra fiestera. No es solo hacer el paro, también es sumarse a armar el desmadre, cooperar con lo que toque y no hacerse pato. Es esa mezcla rara de solidaridad y pachanga que, la neta, se siente bien chida cuando todos jalan parejo.
Se usa para pedir o ofrecer ayuda, como decir "ayúdame tantito" o "te echo paro". Puede ser desde cargar algo, hacer un favor rápido o sacarte de un apuro. Es bien común en México y en Durango se oye a cada rato. Suena cercano, de compas, y deja claro que aquí se jala en equipo.
Frase que se utiliza para pedir o ofrecer ayuda de manera informal, casi siempre entre cuates. No involucra una extremidad real, pero sí mucha buena onda.