Expresión bien colombiana para decir que algo o alguien te está sacando de quicio, o sea, que te está haciendo dar una rabia brava. Es como pasar de estar tranquilo a quedar con la mecha cortica en dos segundos. Se usa mucho en el día a día, con amigos, en la casa o en el trabajo. Y sí, suena fuertecito.
Expresión muy usada para decir que algo o alguien te pone de muy mal humor, te irrita a niveles épicos y te hace perder la paciencia. Es como cuando ya no aguantas más y sientes que te hierve la sangre. No es solo molestia ligera, es fastidio intenso del bueno, del que te deja con ganas de mandar todo bien lejos.
Expresión usada para describir cuando algo o alguien te molesta tanto que te pone de mal genio, como cuando intentas abrir un frasco de bocadillo y no puedes.
Se dice cuando alguien o algo te desespera y te hace emberracarte, como que te prende la mecha y ya no aguantas más. En Bogotá es súper común para quejarse de una persona intensa, un trámite eterno o el tráfico. No es literal, obvio, es puro desahogo rolo y bien efectivo.