Frase que se utiliza para describir a alguien que está enamorado hasta los huesos, especialmente en esos amores complicados donde se sufre más de lo que se goza.
En Tucumán decir que alguien está inclinado es básicamente decir que está bien mamado, pasado de copas y caminando medio torcido. Se usa en plan chiste cuando el amigo ya no coordina ni para pedir un taxi y se le nota en la mirada perdida. Es una forma graciosa de remarcar que el alcohol le ganó el partido por goleada.