¡Bienvenidos al jardín de la República, compadres! Aquí en Tucumán sois expertos en meterle limón a todo, desde las empanadas más jugosas hasta el té con yerba buena. Los tucumanos tienen un humor tan picante como el ají que usan en sus comidas y sois famosos por vuestra hospitalidad que deja a cualquiera boquiabierto. Esto es el norte de Argentina, donde los montes están siempre verdes y las siestas son sagradas como una misa. ¡Ni hablar del carnaval, donde los diablos sueltan su locura mientras bailáis al ritmo del bombo! Y no os olvidéis de que en cada esquina hay una historia lista para contarse con un buen mate de por medio.
Mirá vos
Expresión muy usada para reaccionar a algo que te cuentan, mezclando sorpresa, interés y a veces un toque de ironía. Según el tono puede sonar a genuino asombro o a un educado me da bastante igual lo que me estás diciendo. Es de esas frases comodín que te salvan cuando no sabés bien qué contestar, y la verdad es que tiene su encanto.
No dar pie con bola
Se usa cuando alguien falla en todo lo que hace, como si estuviera gafado o fuera malísimo para lo que intenta. Es ese momento en que nada sale bien, ni lo más fácil. Sirve tanto para el laburo, los estudios o la vida diaria. Y hay que admitir que a veces da risa ver a alguien así, siempre que no seamos nosotros.
Poner la gorra
Expresión muy usada cuando alguien se pone en plan policía, marcando reglas, retando a todos y cortando la onda como si fuera la autoridad suprema del lugar. Se dice mucho de amigos que se ponen densos en las juntadas, pero también de profes, viejos o jefes que se pasan de estrictos. Y sí, suele dar bastante bronca.
Estar hecha una milanesa
Expresión que se usa para describir a alguien que está completamente exhausto, como si hubiera sido golpeado y aplastado como una milanesa.
Hacer quilombo
Expresión muy usada para decir que alguien arma lío, mete bardo o genera un escándalo innecesario por algo que quizá no era tan grave. Puede ser por gritos, discusiones o simplemente por desordenar todo. En Tucumán se usa mucho para describir a esa gente que no sabe hacer las cosas tranqui, y hay que admitir que a veces es hasta entretenido.
Mande
En Tucumán se usa mande cuando no entendés bien lo que te dijeron o te cayó tan de sorpresa que necesitás que lo repitan. Es como un ¿cómo?, pero con cara de no poder creer lo que escuchaste. A veces suena medio respetuoso, otras es puro desconcierto. Y hay que admitir que tiene su gracia.
Estar en un avión
Se usa en Tucumán para decir que alguien está re colgado, totalmente distraído, como si la cabeza se le hubiera ido de viaje y no registrara nada de lo que pasa alrededor. Es esa persona que mira fijo a la nada mientras todos hablan. Básicamente, está en otra galaxia, y a veces da ternura y bronca al mismo tiempo.
Hacerla corta
Es cuando encaras una situación sin darle tantas vueltas ni hacer tanto espamento, pura práctica y directo al grano.
Ciego de dulzura
Se usa para hablar del que está tan enamorado y tan empalagoso que ya cansa a todo el grupo. Vive en una nube rosa, no ve defectos, todo le parece perfecto y cualquier cosa de la otra persona le parece tierna. Básicamente está tan pasado de azúcar que perdió toda noción de la realidad, pero da un poco de risa verlo así.
Bajonear
En Tucumán, bajonear es mandarse alta comilona cuando te agarra ese hambre asesino, casi siempre después de una noche de joda, birras y descontrol. No es comer tranqui, es atacar la comida con ganas, como si no hubieras visto un sánguche en años. Y la verdad, ese momento del bajón tiene su magia y todo.
Estar hecho un queso
Se usa para decir que alguien está muy bueno, que está re fuerte y da gusto mirarlo, como un buen queso fresco tucumano bien tentador. Es un piropo medio pícaro pero cariñoso, ideal para cuando ves a alguien arreglado y te deja medio tonto. Y hay que admitir que la comparación con el queso tiene su encanto.
Andate al bombo
Frase que usas cuando alguien te está contando algo que te sorprende o es increíble, también sirve para mandar a alguien a paseo pero de manera más piola.
Estallao
En Tucumán se dice que alguien está estallao cuando quedó hecho polvo, ya sea por una resaca asesina, por haber comido como animal en un asado o por un día larguísimo que lo dejó sin pilas. Es ese nivel de cansancio o resaca en el que solo querés cama, silencio y algo grasoso para revivir.
Estar al ñudo
Expresión bien tucumana para decir que alguien está sin hacer nada útil, boludeando fuerte y dejando pasar el tiempo. Se usa cuando la persona podría estar laburando, estudiando o haciendo algo productivo, pero prefiere quedarse colgada. Es como estar al pedo, pero con ese gustito local que tiene su encanto y un poco de culpa también.
Tugar
Verbo casi mágico que los tucumanos usan para decir que algo está de moda, es tendencia o la rompe fuerte en el momento. Se puede usar con ropa, música, lugares o cualquier cosa que esté pegando. Si no sabés qué se está tugando en el barrio, claramente estás quedando fuera de onda y medio desactualizado.
Sapo cancionero
Se le dice así al típico charlatán que siempre tiene una historia para contar, aunque sea un ‘cuenta cuentos’ profesional.
Pitar
En Tucumán pitar es fumar, casi siempre un pucho compartido entre amigos mientras se estira la charla y se mata el tiempo. No es solo el acto de fumar, es la excusa perfecta para sentarse, chusmear un rato y dejar que la tarde se haga eterna. Y la verdad, como ritual social tiene su encanto.
Manda fruta
Se usa cuando alguien empieza a decir pavadas, exagerar a lo bestia o inventar historias que no se las cree ni su abuela. Es como cuando uno habla por hablar, sin filtro y sin datos, solo humo. A veces da bronca, otras da risa, pero siempre sabés que está mandando fruta fuerte.
Estar ancho
En Tucumán se dice estar ancho cuando alguien está re tranquilo, relajado a más no poder, sin dramas ni apuro por nada. Es como estar panza arriba disfrutando de la vida, con cero estrés y cero ganas de complicarse. A veces suena a envidia sana, porque quién no quiere estar así de ancho, ¿no?
Estar ancho
En Tucumán se dice estar ancho cuando alguien anda relajado, sin dramas y con una paz que ni los memes del domingo le sacan. Es esa sensación de que ya cumpliste, nada te apura y el mundo te chupa un huevo en el buen sentido. Es como ir por la vida pancho, disfrutando la vuelta sin que nada te amargue.
Cantar lata
Expresión bien tucumana que se usa cuando alguien anda chusmeando fuerte, contando secretos ajenos y agrandando todo para que el chisme pique más. Es como mezclar radio pasillo con novela mexicana y un toque de mala leche. No siempre es maldad pura, pero sí es meter bocado donde no te llamaron, y hay que admitir que a veces entretiene.
La teoría pacha
Expresión medio en joda para explicar por qué algo salió mal o no se hizo, tirándole la culpa al destino, a la Pachamama o a energías cósmicas random. En el fondo es una excusa para la vagancia o la desorganización, pero suena tan mística que hasta da risa usarla cuando todo se va al carajo.
ñaña
En Tucumán se usa para hablar de una yapa, un extra que te dan de onda cuando comprás algo o ligás más de lo que esperabas. Puede ser una empanada de más, un chorrito extra de gaseosa o cualquier sobrecarga simpática. Es muy de barrio y suena re cariñoso, aunque a veces también se usa medio en chiste.
Ñuskañao
Expresión bien tucumana para decir que estás destruido del cansancio, que no das más y se te cierran los ojos solo. Se usa cuando venís de laburar fuerte, de una changa pesada o de meterle muchas horas al estudio. Es ese nivel de agotamiento que te deja medio zombie, pero con derecho a siestón épico.
Jalar la lancha
Se usa cuando alguien está remando solo en todo, cargando con la responsabilidad del grupo mientras el resto mira y toma mate. Es esa persona que se mata laburando para que las cosas salgan, aunque a veces termina haciendo más de lo que le tocaría. Y la verdad, da bronca pero también un poco de ternura.
Gambetear
En Tucumán se usa para hablar de esquivar algo o a alguien con maña, como hacer fintas en la cancha pero aplicado a la vida diaria. Viene del mundo del fútbol, cuando gambeteás rivales y seguís de largo. También se dice cuando zafás de quilombos con una mezcla rara de cara dura y elegancia.
Blanco como leche
Se usa para decir que alguien está muy pálido, como si no hubiera visto el sol en años y viviera encerrado con el ventilador y la compu. Es ese blanco de leche recién sacada del tambo, bien intenso. Ideal para bardear con cariño al amigo que le tiene alergia al sol, aunque a veces duele porque es verdad.
Estar de mula
Se usa cuando alguien está terco a niveles épicos, tipo modo mula total, que no afloja ni aunque le caiga un rayo al lado. Es esa persona que se emperra con una idea y no hay argumento, mate ni empanada tucumana que lo haga cambiar de opinión. Y hay que admitir que a veces da risa de lo cabezón que puede ser.
Estar hecho un zapallo
En Tucumán se usa para hablar de alguien que está medio lento, despistado o que no caza una, como si se le hubiera ablandado el cerebro. No siempre es por viejo, también puede ser por distraído o medio tontuelo. Es medio bardera, pero entre amigos se usa con cariño, y hay que admitir que suena bastante graciosa.
Echarle leche al mate
Se usa cuando alguien la caga fuerte y arruina algo que venía perfecto, como hacer cualquier locura que nadie en su sano juicio haría. Viene de la idea de ponerle leche al mate, que para muchos es casi un sacrilegio. Es una forma muy tucumana de decir que alguien metió la pata mal y dejó todo patas arriba.
milagrear
Verbo bien tucumano para cuando alguien se las ingenia y saca una solución de la galera cuando todo pintaba para el desastre. Es como hacer un milagro, pero a pura viveza criolla, caradurez y creatividad. No es cosa de santos, es cosa de tucumanos que no se resignan nunca, y hay que admitir que tiene su encanto.
Tener ñañas
En Tucumán se usa para decir que alguien está muy sensible, caprichoso o exagerando por pavadas mínimas. Es esa persona que se queja por todo, se ofende fácil y arma novela por cualquier detalle. A veces suena medio infantil, como si tuviera mieditos o mañas, pero también tiene su gracia cuando lo usás para cargar a un amigo.
Tirar fruta
En Tucumán se usa para cuando alguien empieza a decir pavadas sin base, inventa datos o se manda un chamuyo épico solo para zafar. Es como hablar por hablar, tirar cualquier cosa a ver si cuela. A veces es de caradura, a veces de nervioso, pero siempre da un poco de risa cuando se nota.
Más caro que asado de unicornio
Se usa cuando algo está tan caro que parece chiste, como si lo hubieran traído de otro planeta. Es para exagerar que el precio es ridículo, imposible de pagar para un mortal promedio. Ideal para quejarse con humor cuando ves un número en la etiqueta y te agarra mini infarto económico.
Chango
En el noroeste argentino, sobre todo en Tucumán, chango se usa para llamar a un pibe o a un flaco, a veces con tono de colega. Puede ser cariñoso o medio retador según cómo lo tires. No siempre es tu mejor amigo, pero sí alguien a quien le hablás de frente y sin vueltas.
Estar enharinado
En Tucumán se usa para decir que alguien está re perdido, confundido o colgado, como si tuviera la cabeza llena de harina y no le arrancaran las ideas. Puede ser porque está muy cansado, muy borracho o simplemente en otra. Es de esas expresiones que suenan tiernas pero igual te están descansando un poquito.
Tener nieta
En Tucumán se usa para decir que alguien está re ilusionado o enamoradísimo de algo o de alguien, como si estuviera baboso de amor. Es ese estado en el que no habla de otra cosa, todo le parece perfecto y vive en una nube. Suena raro si no sos de ahí, pero cuando lo escuchás seguido hasta tiene su encanto.
Fierrerazo
En Tucumán se usa para cuando un fanático de los autos se embala mal y te mete una charla eterna sobre motores, escapes, neumáticos y fierros en general. Es ese monólogo fierrero que no termina más y vos ya no sabés cómo zafar. Y hay que admitir que a veces tiene su encanto, pero también te liquida.
Echar humo
Se usa cuando alguien está recaliente, tan enojado que parece que le sale humo de la cabeza. Es ese momento en que ya no le podés decir ni hola porque explota. La imagen es como un toro furioso o una olla a presión a punto de reventar, y la verdad es que da un poco de miedo pero también algo de risa.
Vil metal
Forma jocosa de referirse al dinero, especialmente cuando sientes que hay que soltarlo con dolor, como en una ronda de asado o para invitar a los amigos.
Quedarse de garpe
Expresión bien tucumana para cuando te dejan pagando, plantado y con cara de boludo esperando algo que nunca pasa. Puede ser una cita, un asado, una juntada o cualquier plan donde el otro se borra mal. Es como quedar colgado en modo estatua, mirando el celular cada dos minutos. Y sí, duele, pero después te reís.
Humita
En Tucumán, cuando alguien habla de una humita no piensa en dieta ligera, piensa en felicidad envuelta en chala. Es ese manjar norteño hecho con choclo rallado, quesillo derretido y condimentos que huelen a casa de la abuela. Se cocina al vapor o al horno y te deja tan lleno como contento, porque la humita es puro abrazo tucumano.
Decir pavada
Se utiliza cuando alguien está hablando tonterías o cosas sin sentido, como si estuviera flasheando mal.
Lástima, eh
Se usa con tono bien sarcástico cuando algo sale mal, decepciona o es un desastre, pero en vez de quejarte en serio tirás esta frase y listo. Es como decir qué pena pero con mala leche y un toque de burla. En Tucumán se usa mucho para rematar chismes, cagadas ajenas y situaciones medio patéticas.
Dulce en funda
Expresión tucumana para decir que algo es puro verso, más falso que moneda de tres pesos. Es como cuando ves un caramelo con un envoltorio hermoso y brillante, pero adentro no hay nada o es una porquería. Se usa para personas, cosas o promesas que parecen buenísimas y al final son puro humo, y hay que admitir que la imagen es bastante graciosa.
Chango
En Tucumán, chango se usa para hablar de un pibe, un amigo o cualquier muchacho con buena onda. Es una forma re cotidiana y cariñosa, sirve tanto para bardear con cariño como para invitar a una birra. Si en un grupo nadie te dice chango, capaz que ni te registran, así que mejor ganarse ese título.
Tomarse un caburetazo
Frase bien tucumana que se usa para decir que alguien se va a tomar un café bien cargado, de esos que te dejan los ojos como faroles y el corazón a mil. Suele ir acompañado de charla larga, chisme de barrio y alguna que otra anécdota exagerada. Es casi un ritual social, no solo un cafecito rápido, y la verdad tiene su encanto.
rariopiola
Se usa cuando algo es tan raro, tan fuera de lo común, que en vez de dar mala espina termina siendo re copado. Es como decir que algo es extraño pero tiene onda, te deja manija y te gusta igual. Bien tucumano, mezcla de sorpresa, curiosidad y aprobación, ideal para cosas que no sabés si criticar o aplaudir.
Vaquiar
En Tucumán se usa para decir que alguien habla y habla sin parar, como vaca con cencerro haciendo ruido todo el día. Es cuando la persona ya se va de boca, repite la misma historia mil veces o mete cháchara al pedo. No siempre es mala onda, pero sí es un toque cargoso y da para que le corten el speech.
Che, adentrá
Expresión bien tucumana para invitar a alguien a pasar, acercarse o sumarse a lo que está pasando. Es como decir vení para acá pero con mucha más onda y confianza de barrio. Se usa entre amigos, familia o vecinos cuando hay joda, mate, chisme o cualquier plan que pinte divertido. Y la verdad, suena re cariñosa.