En Venezuela se dice cuando alguien está relajado, despreocupado y como en su salsa, sin estrés ni apuro. Es ese mood de ir a tu ritmo mientras el resto anda vuelto loco. También puede sonar a que la persona está demasiado confiada, como si nada le afectara. Vamos, ancho y tranquilo.
En Tucumán se dice estar ancho cuando alguien está re tranquilo, relajado a más no poder, sin dramas ni apuro por nada. Es como estar panza arriba disfrutando de la vida, con cero estrés y cero ganas de complicarse. A veces suena a envidia sana, porque quién no quiere estar así de ancho, ¿no?
En Tucumán se dice estar ancho cuando alguien anda relajado, sin dramas y con una paz que ni los memes del domingo le sacan. Es esa sensación de que ya cumpliste, nada te apura y el mundo te chupa un huevo en el buen sentido. Es como ir por la vida pancho, disfrutando la vuelta sin que nada te amargue.
En la Costa Atlántica se dice cuando alguien está relajado, cómodo y sin una sola preocupación encima. Es ese mood de estar bien, con la vida resuelta por un rato, como después de comer sabroso y tirarte a no hacer nada. No es estar gordo, es estar tranquilo y a gusto. Y sí, da envidia.
En Trujillo se dice estar ancho cuando alguien está relajadísimo, sin estrés y con cero preocupaciones, como si todo le importara un pepino. Es esa vibra de vacaciones eternas, panza llena y siesta asegurada. A veces hasta da un poco de envidia ver a alguien tan ancho mientras tú andas corriendo como loco.
En Cuba se usa para decir que alguien está comodísimo, sin apuro ni estrés, disfrutando el momento con una calma que da hasta envidia. Es como estar tirado a la bartola, bien resuelto y sin que nada te mortifique. Cuando uno está ancho, el mundo puede caerse a pedazos y la persona sigue en su nube tropical tan tranquila.
En Colombia se dice que alguien está ancho cuando se le ve relajado, sin preocupaciones y disfrutando la vida a su ritmo. Es como estar tirado a la buena de Dios, sin afán ni estrés, mientras el resto anda corriendo. A veces suena a envidia sana, porque quién no quisiera estar así de tranquilo, ancho y feliz.
En Cuba se usa para decir que alguien está súper relajado, sin apuro y disfrutando el momento, como si nada en la vida le pesara. Es esa vibra de estar cómodo, a gusto, tirado en la vida. Muy de sillón, brisa marina y cero estrés, que la bulla la resuelva otro.