Se dice cuando alguien se pone bajoneado, achicado o medio asustado por algo. Es como estar sin ganas, con el ánimo aguado, pensando que todo va a salir mal. No es que estés enfermo, es más bien que te falta punche para encarar la situación. Y sí, a veces es puro drama.
"Oe, no te pongas aguadito por ese examen, causa. Estudia un toque y ya, si jalas igual la profe te da chance de recuperarte."