En Uruguay se usa para hablar de una sensación fuerte de tristeza, desánimo o decepción, muchas veces de golpe y sin mucha vuelta. Puede ser porque se arruinan planes, pasan malas noticias o simplemente pinta la mala vibra. Es de esas palabras que resumen perfecto cuando algo te tira abajo el ánimo.
Se dice cuando te viene una caída de ánimo de golpe, como un chasco emocional. Puede ser por resaca, por una mala noticia o por darte cuenta de que la has liado. En Madrid se suelta mucho en plan: de estar arriba a quedarte planchado en dos segundos. Y sí, duele.
En Barcelona y en media España, un bajón es ese bajonazo de golpe que te deja sin energía o con el ánimo por los suelos. Puede ser emocional, físico o hasta de hambre después de salir, pero no se limita a la comida. Vamos, que pasas de estar a tope a estar hecho polvo en dos minutos. Y sí, suele pillar en el peor momento.