Chamba
En Piura, chamba es el trabajo del día a día, ese que te saca sudando la gota gorda bajo el solazo y con los jejenes haciendo fiesta. Puede ser en la chacra, en construcción o en lo que salga, pero siempre implica esfuerzo, cansancio y algo de orgullo piurano por aguantar la faena.
Carreta
En Piura usamos carreta para hablar de una mentira descarada, una excusa bien jalada de los pelos o un cuento que nadie se traga. Es cuando alguien te quiere ver la cara con una historia bien flaca y tú piensas que ni su abuela se la cree. Es como decir que todo lo que dice es puro floro.
Pata fatal
En Piura se usa para hablar del pata que siempre la está cagando, el que vive metido en líos o al que todo le sale mal. Es como decir que es un desastre con patas, pero con cariño y un poco de burla. Todos tenemos un pata fatal en el grupo, y si no lo ubicas, capaz eres tú.
Pegar un susto
Expresión usada cuando haces que alguien se lleve un buen sobresalto, ya sea con una broma pesada o apareciendo de la nada como alma en pena. Es ese momento en que la víctima casi se infarta y tú te meas de la risa. En Piura se usa mucho entre patas que viven fregándose todo el día.
Correr tabla
Expresión piurana para cuando alguien se escapa rapidito de una situación incómoda o peligrosa, casi siempre con un toque de viveza. Puede ser para evitar pagar la cuenta, esquivar un problema o zafarse de un roche monumental. Es como aplicar la retirada estratégica, pero a la piurana, y la verdad es que suena bien paja.
Encargozón
En Piura se usa para hablar de un encargo bien abusivo, cuando le pides a alguien que viaja que te traiga mil cosas y lo mandas casi cargado como burro. No es un encarguito normal, es un encargozón de esos que dan hasta roche, pero igual lo haces porque la tentación de ahorrar pasajes es más fuerte.
Alucinar lomas
Expresión bien piurana para decir que alguien está fantaseando feo, exagerando o viendo cosas donde no las hay. Es como cuando el pata se arma toda una novela en la cabeza sin base, puro floro mental. Se usa tanto para bajar de la nube a alguien como para vacilarlo un rato, y la verdad es que suena bravazo.
Ser un mono de monte
Se usa en Piura para hablar de alguien súper inquieto, travieso y medio salvajón, que no para quieto ni un segundo. Es esa persona que parece tener hormigas en los pies y energía infinita, como si viviera trepando árboles y corriendo por el monte. A veces desespera, pero también da risa verlo en acción, porque es puro desorden con patas.
Cumpleañero
Apodo cariñoso pero medio jodón para el pata que siempre promete y nunca cumple. Es como decirle que sus promesas duran lo mismo que el saludo de cumpleaños en el grupo de WhatsApp, un ratito y chau. En Piura se usa para vacilar al amigo informal que ofrece mil cosas y al final se hace humo. Y hay que admitir que tiene su gracia.
Cafecito
En Piura, cafecito no siempre es la taza de café inocente, sino la excusa perfecta para una escapadita romántica o una visita medio clandestina con harta química. Es como decir vamos a tomar algo, pero todos saben que el menú principal es el chape y el chisme sabroso. Y la verdad, la coartada suena bien tierna.
Tapón
En Piura se le dice tapón a la persona que siempre frena la diversión, arruina los planes o corta el ambiente con sus excusas raras o su mala vibra. Es ese pata que llega y de pronto todo se enfría, la gente se desanima y el plan se cae. Básicamente es el enemigo silencioso del tono, aunque a veces ni se da cuenta.
Darle rabia al mango
Se usa cuando alguien insiste en algo que ya no da para más, como seguir exprimiendo un mango que ya está seco. Es perder tiempo, energía y hasta dignidad en un asunto que no va a cambiar por mucho que le metas mano. Es una forma bien piurana de decir que ya fue, que suelte el tema de una vez.
Camoteado
Expresión bien piurana para decir que alguien está perdidamente enamorado, recontrabobito y con la cabeza en otro planeta. El camote es el amor intenso que te deja medio sonso, como si te hubieran hecho brujería barata. Es bonito, pero también da risa ver cómo la gente se vuelve puro suspiro y cero neuronas.
Estar en la luna
Cuando alguien está despistado o vive en su propio mundo, sin enterarse de nada de lo que pasa a su alrededor.
Parar bola
Significa prestar atención, hacer caso o concentrarse en lo que alguien dice. Es como cuando tu pata te habla y tú sigues pensando en la chela bien helada y el cevichito, ahí no estás parando bola para nada. Se usa mucho para reclamarle a alguien que deje de estar en la luna y se enfoque de una vez.
Echarse un pozo
En Piura se dice echarse un pozo cuando te metes en un chisme o conversa largaza, de esas bien profundas y jugosas donde se raja, se recuerda el pasado y se sueltan secretos. Es como tirarse de cabeza a un hueco de puro chisme sabroso, y la verdad es que a veces se disfruta más que un cevichito bien frío.
Estar en mango
Se dice cuando alguien está muy contento o satisfecho, como si estuviera en su elemento.
Hacer la galleta
Expresión piurana para hablar del que se las da de derrochador, pero en verdad no suelta un sol. Es el típico que posa con botella, mesa reservada y toda la farándula, aunque al final siempre espera que los demás paguen. Básicamente es aparentar plata y vida loca cuando la billetera está más seca que el desierto.
¡Qué piñaza!
Se usa en Piura cuando pasa algo bien salado, una desgracia chiquita pero que fastidia montón. Es como decir qué mala suerte o qué mala racha, cuando todo se te voltea sin aviso. Suena medio gracioso, pero por dentro estás renegando fuerte. Ideal para cuando la vida te trolea de la forma más absurda.
Comenzaloca
Se usa en Piura para hablar de alguien que se emociona de golpe y arranca con todo, sin medir mucho las consecuencias. Puede ser para manejar, para un proyecto, para una relación o hasta para hacer dieta. Viene de mezclar comenzar con loca, como que empieza algo con ganas pero medio deschavetada, y la verdad suena bien pintoresco.
Anteayerao
Se usa para vacilar a alguien que está desfasado, que no se entera de nada o vive con la cabeza en otro siglo. Es como decir que va tarde en todo, que llega cuando el chisme ya murió hace rato. Suena medio cruel, pero también tiene su gracia cuando se usa entre patas con confianza.
Achicopalado
Se dice de alguien que está triste, desanimado o medio apagado, como si le hubieran pinchado el globo. Es ese bajón en el que no tienes ganas de nada y todo te pesa un montón. En Piura se usa harto para describir a la gente que anda cabizbaja, y hay que admitir que la palabra suena hasta tierna.
¡Qué tacasho!
Expresión piurana para quejarse cuando algo está carísimo, tan caro que sientes que te han metido un sablazo directo al bolsillo. Se suelta cuando ves un precio abusivo y te quedas medio indignado, medio resignado. Es como decir qué robo, pero con sabor norteño y un poquito de drama cómico que siempre viene bien.
Picarón
En Piura, picarón no es solo un postre brutalmente rico, también es la forma de llamar al que anda coqueteando a cada rato, medio malcriado pero en plan juguetón. Es ese pata que tira floro a todo lo que se mueve, aunque sepa que no le van a hacer caso. Y hay que admitir que a veces da risa verlo en acción.
Zancudo
En Piura se usa para hablar de alguien bien metiche, que se mete en todo lo que no le incumbe y anda husmeando en la vida de los demás. Es como un mosquito pesado que no deja de picar y aparecer donde nadie lo ha llamado. Fastidia, pero a veces hasta da risa lo chismoso que puede ser.
Churre
En Piura se usa para referirse a un niño o a alguien más joven, casi siempre con cariño, confianza y un poquito de chacota. Es como decir chibolo, pero bien norteño y sabroso. Suena cercano, familiar y a veces hasta medio malcriado, pero con buena onda. Si te dicen churre, es porque te tienen aprecio, aunque te estén vacilando.
Estar más perdido que calzoncillo en piedra
Se usa en Piura para decir que alguien está totalmente desorientado, que no entiende nada de lo que pasa o que anda en la luna. La imagen del calzoncillo en una piedra es tan absurda que da risa, y justo por eso la expresión se queda pegada en la cabeza. Es como decir que la persona no tiene ni la menor idea de nada.
¡Qué gallo!
En Piura se usa para hablar de alguien que se manda con todo, bien valiente y atrevido, a veces medio imprudente también. Puede sonar a halago cuando la jugada sale bien o a burla cuando el pata se pasó de confiado. Es como decir qué bravo este, aunque por dentro estés pensando que está un poco loco.
Rayarse
En Piura rayarse es cuando alguien se clava fuerte con otra persona, se enamora mal o se queda todo obsesionado pensando en ese alguien. No es un crush suave, es más bien que se le va la olla de tanto darle vueltas. A veces suena tierno, a veces da un poco de cosa, pero hay que admitir que tiene su gracia.
Mandarina
En Piura se le dice mandarina a la persona que vive mandada por su pareja, bien pisado y sin mucha voz ni voto. Es como un títere con los hilos bien amarrados, que solo asiente y obedece. Da risa verlo, pero también da un poquito de pena ajena cuando ya se pasa de obediente.
Crimen rico
Expresión bien piurana para mostrar sorpresa o asombro cuando pasa algo increíble, exagerado o demasiado bueno para ser verdad. Se suelta cuando algo está tan brutal que parece casi un delito de lo fuerte que estuvo. Es como decir qué bestialidad, pero con más sabor norteño y un toque de drama que siempre hace gracia.
Estar cicatrizado
En Piura se dice que alguien está cicatrizado cuando ya ha pasado por tantas broncas, chascos y decepciones que ya casi nada le mueve un pelo. Es como estar emocionalmente curtido, blindado, medio insensible incluso. No es que sea de piedra, pero ya no se hace bolas por cualquier drama. Y la verdad, a veces hasta envidia da.
Jamearse
Usado cuando alguien decide descansar o relajarse a lo grande, casi como desaparecer del mundo por un rato.
Estar de jarana
En Piura se usa para decir que alguien está de fiesta, toneando duro, con música a todo volumen, risas, baile y chelas que no paran de aparecer. No es solo salir un rato, es armar tremenda celebración, casi siempre con cumbia, chicha o salsa sonando. Y la verdad, una buena jarana piurana cura hasta el mal humor.
Jato
En Piura jato es la forma bien de barrio de decir casa, morada o el lugar donde uno se refugia a desconectar del mundo. Puede ser tu cuarto, la casa de la abuela o el depa del pata donde siempre se arma la reunión. Suena cercano, medio cómplice, como decir vamos a tu guarida a hacer nada y todo a la vez.
Jamear
En Piura jamear es comer con ganas, sin miedo al botón del pantalón. No es picar algo fino, es mandarte un platazo de ceviche, seco o lo que caiga, como si hubieras estado a dieta toda la semana. Es de esas palabras que ya te dan hambre solo de escucharlas, y la verdad es que tiene bastante encanto.
Cascarón
En Piura se usa para hablar de un carro viejazo, todo parchado, que suena a lata y parece que se va a desarmar en cualquier bache, pero igual sigue rodando como campeón. Es ese carrito que da risa y ternura a la vez, porque ya debería jubilarse, aunque uno le tiene cariño y lo sigue usando.
Raras veces
Se usa para decir que algo pasa muy de vez en cuando, casi nunca, como las lluvias en el desierto piurano. Cuando alguien suelta raras veces suele ser porque ha pasado algo tan improbable que casi parece milagro. Es una forma medio irónica de remarcar lo excepcional del momento, con su toquecito dramático y todo.
Hacer piscinazo
En Piura se usa para cuando alguien compra algo de manera súper impulsiva, sin pensar mucho en las consecuencias ni en si realmente lo necesita. Es como tirarse de cabeza a la piscina sin ver si hay agua. A veces sale bien y te vacilas, pero otras quedas mirando la cuenta y llorando por dentro.
Jamear
En Piura jamear es ir a comer como rey, sin miedo al botón del pantalón. Se usa cuando vas a pegarte un banquete serio, con ceviche, chicharrón, causa, arroz con mariscos y todo lo que se cruce. No es solo comer, es disfrutar la comida con ganas, como buen piurano orgulloso de su sazón brutal.
Fresquear
En Piura se usa para hablar de estar tirado sin apuro, relajado total, dejando que corra el aire y disfrutando del calorón sin hacerse bolas. Es como vaguear, pero con estilo playero, brisita rica y cero estrés. Ideal para cuando ya cumpliste con la chamba y solo quieres existir suavecito, sin que nadie te moleste.
Ñaño
En Piura ñaño es la forma más cariñosa y playera de llamar a tu hermano, tu pata del alma o ese amigo que es casi familia. Sirve para marcar confianza, buena onda y complicidad total. Es tan típico de la zona que con solo decir ñaño ya hueles a mar, ceviche y solazo costeño, y la verdad es que tiene su encanto.
Fino
En Piura, decir que algo está fino es decir que está bravazo, de primera, que se pasó de calidad. Puede ser la comida, la chela bien helena, una fiesta o hasta el chisme del barrio. Es como darle sello de aprobación piurano, y hay que admitir que suena elegante aunque sea puro barrio.
Hacer un cucharón
Se usa cuando alguien arma todo un drama por algo que en verdad es chiquitito, casi nada. Es como decir que está exagerando feo, agrandando el problema y metiéndole novela donde no hay. En Piura se suelta para bajarle los humos al exagerado de turno, y la verdad es que suena bien gracioso.
Vender humo
Se usa para hablar de alguien que promete el cielo, vende proyectos gigantes o soluciones mágicas, pero a la hora de la verdad no cumple nada. Mucho floro, cero resultados. Es como ese pata que siempre dice que tiene contactos, plata y mil planes, pero todo se queda en palabras bonitas y humo. Y hay que admitir que a veces da risa.
Estar piurano
Cuando alguien tiene una suerte bárbara, de esas que te hacen pensar que un milagro ha obrado a su favor. Como ganar la lotería el día que decides probar por primera vez.
Estar más perdido que un trago en el río Piura
Se dice cuando alguien anda totalmente desorientado, sin saber qué hacer ni para dónde agarrar. Es como ese trago que se te cae al río Piura: desaparece y ya fue, no lo recuperas ni de broma. Sirve para burlarte con cariño de quien está en Babia y no se ubica ni con señales.
Jalar guaya
En Piura se usa para decir que estás perdiendo el tiempo sin hacer nada productivo, casi siempre tirando floro con los amigos en la calle o en cualquier esquina. Es como estar vagando, matando el rato, dejando que el día se vaya nomás. Suena relajado, medio vago, pero también tiene su encanto cuando no hay nada urgente que hacer.
Jato
En Piura jato es la forma más callejera de decir casa, tu guarida, tu base de operaciones. Si alguien te dice que caigas a su jato, te está invitando a su espacio sagrado donde se chismea, se ve el partido y casi siempre corre chelita. Es de esas palabras que te ubican al toque en la costa norte.
Jamear
En Piura se usa para decir que vas a comer con ganas, sin miedo al empacho y disfrutando cada bocado. No es solo comer, es atacar el plato como si no hubieras visto comida en días. Suena a planazo con la mancha y, la verdad, solo decir jamear ya abre el apetito.