En Ayacucho jato es la forma bien callejera de decir casa, tu guarida, el lugar donde aterrizas después de todo el día. No suena formal ni serio, más bien de confianza entre patas. Sirve tanto para hablar de tu casa como de la de alguien más, y la verdad es que suena mucho más simpático que hogar.
En Perú, y en Áncash se escucha un montón, jato es tu casa, tu depa o el sitio donde caes a descansar después de un día largo. Es el cuartel general para tirarte en la cama, comer algo y apagar el cerebro. Suena bien de calle y bien cariñoso, como decir mi guarida.
En Perú, jato es tu casa, tu guarida, el lugar al que caes cuando ya no das más. También se usa para hablar de dormir o echarse una siesta, en plan me voy a jatear. Es bien de calle y suena a descanso merecido, de esos que te apagan el mundo en cinco minutos.
En Junín, jato es la forma bien de la calle de decir casa, tu guarida, tu cuartel general. No es cualquier techo, es donde te tiras a ver series, comes tu cevichito recalentado y te olvidas del mundo. Suena sencillo, pero cuando alguien dice me voy a mi jato, ya sabes que va directo a su zona segura.
Forma bien ayacuchana y cariñosa de decir casa, tu rincón seguro donde te tiras a descansar después de un día movido. No es solo el techo, es el lugar donde comes rico, chismeas con la familia y te olvidas del estrés. Suena humilde, cercano y con bastante sabor de barrio, la verdad tiene su encanto.
Forma bien coloquial de decir casa, pero no cualquier casa, sino tu guarida, tu refugio, el lugar donde te tiras a hacer nada, a ver series, a comer como condenado y a olvidarte del mundo. Es de esas palabras que suenan a barrio, a patas de toda la vida y a domingo eterno en pijama.
Es la palabra que usan los peruanos para referirse a su casa o hogar. Nada de mansión, simplemente tu huequito acogedor.
En Loreto y en buena parte del Perú, jato es tu casa, tu hogar, tu guarida. Se usa para decir que te vas a tu sitio a descansar, a caer con la gente o a esconderte del mundo. Suena bien callejero y cariñoso, como cuando dices mi jato y ya sabes que ahí manda la paz.
Manera casual de referirse a una casa u hogar, el lugar donde descansas o caes rendido después de un día largo.
En Tacna jato es la forma bien callejera de decir casa, depa o el lugar donde vives y haces vida. No es solo techo y paredes, es tu guarida, donde caen los patas a ver el partido, armar la previa o tirarse en el sillón a rajar de la vida. Suena cercano, casero y tiene su encanto bien peruano.
En Perú, jato es tu casa, tu depa o tu lugar de confianza. Se usa bien casual, entre patas, para decir dónde vives o dónde van a caer a juntarse. También puede sonar a refugio, el sitio donde te tiras a descansar y desconectas del mundo. Bien de barrio y bien útil.
En Trujillo jato es la casa, el depa o el hueco donde vives o paras con la mancha. No tiene que ser nada lujoso, pero es tu guarida, tu centro de operaciones, donde caes reventado después de la chamba o el tono. Es de esas palabras que suenan a barrio, a confianza y a olor a comida casera bien rica.
En Perú, jato es tu casa, tu hogar, tu sitio de confianza. Se usa en plan relajado, entre patas, como decir mi choza o mi lugar. También puede aparecer como irse al jato para decir irse a dormir, según el contexto. Suena bien callejero y bien peruano, de los que salen solos.
En Trujillo y en buena parte del Perú, jato es tu casa, tu depa, tu guarida. Se usa cuando hablas en plan relax con los patas, como diciendo me voy pa' mi jato a tirarme en la cama y desaparecer un rato. Suena bien callejero y bien de confianza, cero formal.
En Trujillo jato es la forma más callejera de decir casa, hogar, tu guarida donde te tiras en la cama, comes lo que pillas y te olvidas del mundo. Es ese lugar sagrado donde caes hecho polvo después de un día pesado y ya con solo pensar en tu jato se te sube el ánimo. La palabra suena simple, pero tiene bastante cariño escondido.
En Perú, jato es una forma bien callejera de decir casa, tu lugar, tu guarida. Se usa cuando hablas de irte a descansar, caer a tu sitio o simplemente volver al hogar. Suena más relajado que decir casa y es súper común en la conversa diaria. Si alguien dice me voy al jato, ya sabes que se desaparece a recargar.
En Áncash jato es tu casa, tu guarida, el lugar donde aterrizas después del caos del día. Se usa mucho en plan ya me voy a mi jato a descansar o a bajar revoluciones. Es una palabra bien de la calle, suena cercana y calentita, como llegar y tirarte en la cama sin remordimientos. Y la verdad, da gustito decirla.
En Cusco y en varias partes de Perú, jato es la forma bien callejera de decir casa, guarida o el lugar donde vives y haces tu vida. No es solo el techo, es tu espacio sagrado donde caen los patas, se arma la conversa y se pasa el frío. Suena cercano, peruano total y con bastante cariño.
Manera relajada y peruanaza de referirse a la casa; no importa si es un pichi departamento o una mansión en Surco, ¡siempre será el jato!
En Lima, jato es tu casa, tu depa o el lugar donde paras. Es bien de calle y suena más relajado que decir casa, sobre todo entre patas. También se usa para hablar del sitio donde te quedas a dormir o donde cae la gente a hacer hora. Bien útil para planes tranqui.
En Trujillo y en buena parte del Perú, jato es tu casa, tu depa o tu rincón de confianza. También se usa para hablar de la cama o del sitio donde te tiras a descansar. Es bien de barrio y suena cercano, como decir mi lugar. Y sí, da vibra de refugio.
En Arequipa jato es la forma bien de la calle de decir casa, depa o el lugar donde uno vive y se arma la movida. Es como tu base secreta donde caen los patas a chupar, ver pelis o simplemente vaguear. Suena relajado, cercano y tiene ese saborcito arequipeño que le da más onda que decir casa a secas.
En Trujillo y en buena parte del Perú, jato es tu casa, tu depa o tu rincón de confianza. Se usa con cariño, como diciendo mi base, mi guarida. También puede salir como caer al jato cuando ya estás reventado y solo quieres llegar a dormir. Suena bien callejero y bien de pata.
Forma bien coloquial para referirse a la casa, el hogar donde uno se siente cómodo y en confianza. Se usa mucho entre panas cuando hablan de irse a descansar, ver series, comer algo o simplemente no salir. Es como decir mi guarida o mi cuevita, y la verdad es que suena bastante acogedor.
En Perú, jato es la forma coloquial de decir casa, depa o el lugar donde vives y descansas. Es tu guarida, tu cueva, tu rincón sagrado donde te tiras en la cama a morir de sueño o a vaguear sin culpa. Suena cariñoso y cercano, y la verdad es que tiene bastante flow para decir hogar.