Dar globo
En Junín decir que alguien te dio globo es que te llenó de promesas bonitas que nunca pensaba cumplir. Te vende humo, te endulza el oído, te hace ilusionar y después nada de nada. Es como inflar un globo enorme y de golpe se pincha y te quedas con cara de tonto. Duele, pero se aprende, o eso dicen.
Chompa
Palabra muy usada en Junín y en buena parte del Perú para referirse a un suéter o jersey grueso, de esos que te salvan cuando el frío serrano se pone bien maleado. Es casi uniforme obligatorio en las noches andinas, porque sin chompa terminas tiritando como cuy en feria, y no es broma.
Habla, pe
Se usa para decirle a alguien que suelte lo que tiene guardado, que hable sin miedo y con confianza. Es como un empujoncito para que cuente el chisme, el problema o la idea. El pe le da ese sabor bien peruano, de barrio y confianza, y la verdad es que suena bastante cariñoso.
Cuerpo pintao
Se usa para describir a alguien que está vestido con ropa bien ajustada o llamativa, como si se hubiera pintado el cuerpo.
Choripán
No es el sándwich de chorizo que necesitas, pero sí el ladrón al que le llaman así por ser rápido y siempre tener hambre.
Jato
En Junín, jato es la forma bien de la calle de decir casa, tu guarida, tu cuartel general. No es cualquier techo, es donde te tiras a ver series, comes tu cevichito recalentado y te olvidas del mundo. Suena sencillo, pero cuando alguien dice me voy a mi jato, ya sabes que va directo a su zona segura.
Chamba de la semana
Expresión usada para hablar de un trabajo temporal que aparece justo cuando estás misio y necesitas plata urgente. Es esa chamba que agarras solo para salvar la semana, pagar deudas chiquitas o al menos asegurar el menú y las chelas. No es la gran carrera profesional, pero cuando cae, se agradece un montón porque te saca del apuro.
Primaverear
En Junín se usa para hablar de salir a pasear al campo o al río cuando hace sol, a tirar manta, tomar Inca Kola o unas chelas y sentirse el rey del paisaje. Es ese plan de irse al Mantaro, tirarse en la grasita, chismosear con la gente y básicamente olvidarse de que existen las responsabilidades.
Dar la hora
En Junín se usa para hablar de alguien que llama demasiado la atención, pero de forma ridícula, exagerada o fuera de lugar. No es un cumplido, más bien es decir que la persona hace el ridículo y se luce sin gracia. Es como cuando alguien quiere ser el centro de todo y solo consigue que todos se rían de él, pero no por simpático.
Estar saladazo
Cuando alguien está en una mala racha y no pega una, como si tuviera el aura cargada de sal. Todo le sale torcido.
Chapulín
En Junín se usa para hablar del amigo traicionero que se mete con la persona que te gusta, sabiendo perfectamente que tú estabas haciendo la luchita. Es el que se adelanta, coquetea sin pudor y te tumba el plan amoroso sin remordimiento. Básicamente, es el clásico roba crush del grupo, y hay que admitir que el término le queda perfecto.
Malo
En Junín se usa malo para decir que alguien es tan bueno en algo que hasta asusta. Es como decir que es un maestro, un capo total, que la rompe sin esfuerzo y deja a todos con la boca abierta. Suena contradictorio, pero justo ahí está la gracia, porque es malo de lo bueno que es.
Pasión de Junín
Juego de palabras que parodia las telenovelas tipo Pasión de Gavilanes, pero llevado al terreno gastronómico de Junín. Se usa para bromear con un amor exagerado y casi dramático por el rocoto relleno u otros platos de la zona. Es como decir que tu novela romántica no va de besos, va de comida, y la verdad es que tiene su encanto.
Cola de burro
En Junín se usa para hablar de alguien que siempre va al último, llega tarde a todo o se queda atrás en cualquier plan. Es esa persona que nunca arranca, que necesita que le metan presión para moverse. No es un insulto heavy, pero sí un vacilón cariñoso para el típico lento del grupo que vive en otra dimensión.
Lengua larga
Se usa para señalar a la persona que no puede cerrar la boca, vive del chisme y anda ventilando secretos ajenos por todo lado. Es el típico personaje del barrio que se entera de algo a las 8 y a las 8 y cinco ya lo sabe hasta el perro. Da risa, pero también da miedito confiarle algo.
Pataza
En Junín se usa para decir que alguien tiene unos pies gigantes, de esos que parecen palas y ocupan media vereda. Es medio en broma, medio en serio, como para cargar al amigo que no entra en las ojotas del resto. No es insulto pesado, pero sí un chistecito que se tira con confianza y con ganas de reírse un rato.
reventón
Se usa para hablar de una fiesta brava, de esas donde nadie se guarda nada y hasta el más tímido termina zapateando huayno con vaso en mano. Hay música a todo volumen, chelas por montones y chisme asegurado al día siguiente. Es el tipo de tono que empieza tranqui y acaba en leyenda del barrio, y la verdad tiene su encanto.
¡Qué bueno pa'l cebiche!
Se usa cuando pasa algo malo o medio chafa y alguien suelta esta frase para verle el lado positivo a la cosa. Es como decir que, ya que estamos fregados, al menos sirve para algo, aunque sea para hacer cebiche. Suena bien peruano y tiene ese humor resignado que igual te saca una risa.
Arrastrarse como trapo
Se usa para hablar de alguien que se humilla feo por otra persona, ya sea por amor, interés o pura desesperación. Es cuando pierdes la dignidad sin asco, haces favores, ruegas, llamas, escribes y hasta te inventas excusas solo para que te hagan caso. Básicamente, te vuelves su trapo emocional, y encima ni te pagan el esfuerzo.
Chachay
Expresión muy usada en Junín para quejarse del frío cuando algo está helado o el clima está bien bravo. Es como soltar un ay de frío, pero con más sabor serrano y dramita incluido. Se usa tanto para el clima como para comida o bebida fría, y la verdad es que sale casi automático cuando te cala el hielo.
Pucha
Interjección muy usada en Junín para soltar sorpresa, fastidio, pena o resignación cuando algo sale mal o te agarra de imprevisto. Es como un quejido suave, menos grosero que otras palabrotas, pero igual de expresivo. Sirve para todo, desde perder el micro hasta quemar el arroz, y la verdad es que se escapa sola.
Estar en la altura
Se usa en Junín para decir que alguien está recontra distraído, colgado, como si estuviera allá arriba en los cerros mirando las nubes y no se enterara de nada. Es esa persona que camina, asiente y todo, pero su mente está viajando por el Huaytapallana. Y hay que admitir que a veces estar en la altura también se siente rico.
¡Qué tranca!
En Junín se usa para decir que algo está bravazo, bien intenso o demasiado bueno, al punto que te deja medio loco. Puede ser una fiesta, un concierto, un chisme o hasta un examen dificilísimo. La idea es que la cosa fue tan fuerte o tan espectacular que te marca. Y sí, suena bien sabroso decirlo.
Andar esperanzado
Estar con una actitud super positiva, como cuando piensas que te va a tocar la lotería sin haber comprado el billete. Muy rollo optimista, pero de esos que ya te pasas.
Reventarse
En Junín se usa para decir que alguien se esfuerza a lo bestia, le mete todas las ganas y termina molido. Puede ser por chamba, por estudio o por juergas, la cosa es que la persona se exige tanto que acaba hecha polvo. A veces suena medio exagerado, pero justo ahí está la gracia de la expresión.
Topar la trucha
Expresión coloquial usada cuando pillas a alguien con las manos en la masa, ya sea haciendo una travesura, mintiendo o escondiendo algo. Es como decir que lo has cazado en pleno acto y ya no tiene cómo zafarse. Suena juguetona, pero también deja claro que el secreto se acabó y la trampa quedó al descubierto.
Tocuen
Se usa cuando alguien suelta una historia más falsa que billete de tres lucas, como diciendo que está chamullando bonito pero mintiendo igual. Es como decir que lo que cuenta es puro cuento, bien adornado y todo, pero nadie se lo cree. Y hay que admitir que suena fino para mandarlo al desvío.
Chucha
En Junín chucha es una expresión comodín que se suelta cuando algo sorprende, molesta o sale mal, y también puede sonar medio pícara según el tono. Es como un pequeño exabrupto del día a día, muy de confianza y de calle. No es la palabra más fina del mundo, pero tiene una gracia especial cuando la sueltas a tiempo.
electroncito
Apodo cariñoso para el colega que nunca se queda quieto, siempre anda rebotando de un lado a otro como si estuviera enchufado a 220. Mezcla ternura con un poco de cansancio, porque el pana es más hiperactivo que recreo de primaria. Ideal para ese amigo que no se sienta ni cuando hay comida, pero igual se le quiere un montón.
Calato
En Junín se usa calato para decir que alguien está totalmente desnudo, sin ni una prenda encima, más pelado que pollo de mercado. Puede ser literal o en broma cuando alguien anda en calzoncillos nomás. Es de esas palabras que suenan chistosas, pero igual mejor no andar tan calato por ahí.
Estar como chanchito en barro
Significa estar comodísimo o pasándola de lujo, como si estuvieras en tu hábitat natural.
Meter la boca
Chismear o comentar sobre asuntos ajenos sin que te llamen, metiendo las narices donde nadie pidió tu opinión.
Ángel del arroz chaufa
Persona con poderes casi místicos para preparar un arroz chaufa tan brutal que parece bendecido por los dioses del wok. Es ese pata al que recurres cuando todo está aburrido y necesitas que tu paladar reviva con sabor bien peruano. Y la verdad, cuando encuentras a tu ángel del arroz chaufa, lo cuidas más que a tu contraseña del banco.
Estar piña
En Junín se dice estar piña cuando alguien anda salado, con una racha de mala suerte que no se la desea ni al peor enemigo. Todo le sale torcido, como si tuviera una nube negra pegada encima. Es de esas expresiones que dan risa hasta que te toca a ti, porque ahí ya no hace tanta gracia.
Tener buena sangre
Se usa para decir que alguien es bien buena onda, relajado y fácil de querer, de esos que caen bien en todos lados. No es solo que sea amable, sino que tiene una vibra tranqui, cero tóxica, que hace que la gente quiera estar a su alrededor. Básicamente, es el compa ideal para cualquier plan.
Jameque
En Junín se usa para señalar a alguien medio rarito, con actitudes o mañas que se salen de lo normal, como un loquito buena onda de la sierra. No siempre es insulto, a veces es más burla cariñosa entre patas. Es como decir que la persona es bien peculiar, pero con ese sabor serrano que le da más gracia.
Nacer cholo
Se usa para decir que alguien es cholo de corazón desde la cuna, bien orgulloso de sus raíces andinas y de su tierra. No es pose ni disfraz para la foto, es identidad metida en la sangre y en la forma de vivir. Y la verdad, cuando alguien nace cholo así, se le nota a kilómetros.
Hacer un turbo baño
Dícese de cuando uno se da una ducha express para salir volando a algún lado, dejando a mamá gritando porque se acabó el agua caliente.