En Junín se usa para decir que alguien se esfuerza a lo bestia, le mete todas las ganas y termina molido. Puede ser por chamba, por estudio o por juergas, la cosa es que la persona se exige tanto que acaba hecha polvo. A veces suena medio exagerado, pero justo ahí está la gracia de la expresión.
En Cuba reventarse es comer tanto que quedas doblado, con la barriga a punto de estallar pero feliz de la vida. Se usa cuando te das un atracón serio, de esos que después solo quieres tirarte en el sofá y no moverte más. Es casi un deporte nacional en fiestas y comidas de abuela, y la verdad es que tiene su encanto peligroso.