En Junín se usa para hablar del amigo traicionero que se mete con la persona que te gusta, sabiendo perfectamente que tú estabas haciendo la luchita. Es el que se adelanta, coquetea sin pudor y te tumba el plan amoroso sin remordimiento. Básicamente, es el clásico roba crush del grupo, y hay que admitir que el término le queda perfecto.
En Perú, chapulín se usa como apodo callejero para referirse a la policía, normalmente con tono de alerta o de cachondeo, como cuando dices que vienen los tombos. No es precisamente cariñoso, más bien es para avisar y moverse rápido. Ojo, según la zona puede variar, pero se entiende bastante.