Se dice cuando algo sale increíble, de primera, sin fallos y con ese toque de lujo que te deja feliz. Vale para una comida, una fiesta, un plan improvisado o hasta un día cualquiera que se alineó todo. Es como decir que estuvo buenísimo y encima con estilo. Y sí, da gusto decirlo.
"Oye compadre, el asado de anoche estuvo de lujo puro, carne al punto, chelas heladas y rematamos cantando karaoke como si nada."