¡Ya fuiste!
Expresión usada en Loreto para indicar que algo ya no tiene arreglo o que perdiste una oportunidad, como un 'game over' a lo loretano.
Pasao de pescao
Se le dice a alguien que ya va pasadito de copas, medio mareado y con la alegría a tope. No es que esté tirado, más bien está en modo fiesta, hablando fuerte, riéndose de todo y haciendo papelones simpáticos. La gracia es la imagen del pescado fuera del agua, desubicado pero feliz.
Estar más perdido que el mapa de Loreto
Se suelta cuando alguien anda despistadísimo, sin ubicarse ni en tiempo ni en espacio, como si estuviera buscando el norte con un mapa que no sirve para nada. Vale para el que no entiende una explicación, el que se pierde en su propio barrio o el que llega tarde y encima pregunta dónde queda. Bien gráfica y bien burlona.
causa
En la Amazonía peruana, y también en otras partes del Perú, causa es una forma bien amistosa de llamar a alguien, tipo compadre, pata o colega. Se usa para saludar, pedir un favor o meter conversa con confianza. Suena cercano y callejero, como de barrio. Si te lo dicen, es que hay buena vibra.
Qué huevón
Se le suelta a alguien cuando está siendo un flojo nivel leyenda, de esos que no se apuran ni aunque el mundo se esté cayendo. Puede sonar a regaño con cariño o a insulto, según el tono y la confianza. En Loreto y en Perú en general se oye un montón, y sí, pica un poco, pero es bien común.
Dejarla como piedra
Se usa para decir que algo quedó impecable, firme o muy bien hecho, como si fuera una roca que no se mueve ni a palos. Puede ser desde una moto recién arreglada hasta una casa bien construida. La idea es que quedó tan sólida y perfecta que da gusto verla, y la verdad es que suena bastante contundente.
Pataeleca
Se le dice a la persona bien metida en el chisme, la que vive pendiente de la vida ajena y se entera de todo antes que nadie. Anda preguntando, mirando y armando cuento con cualquier detalle del barrio. No siempre es mala onda, pero cansa cuando no te deja ni respirar sin comentarlo.
Gorrear la micro
Se usa cuando alguien se apropia con toda la concha del microondas ajeno, mete su táper y calienta su comida sin pedir permiso ni avisar. Es como gorrear comida, pero versión tecnológica, directo al micro. Suele pasar cuando hay confianza, aunque a veces el caradura ni conoce bien al dueño y aun así se manda.
Pecharse
En Loreto se dice cuando alguien se esconde, se hace el loco o se desaparece para no dar la cara. Suele ser por vergüenza, por miedo al roche o para zafarse de un problema. Vamos, que en vez de enfrentar la vaina, te pechas y listo. Muy útil para describir al que siempre se escabulle.
Tierra en remojo
Se dice cuando traes un chisme recién salido, de esos que todavía están calentitos y piden ser contados ya. Es como anunciar que viene salseo del bueno, con datos frescos y cara de no me mires que yo solo informo. Ideal para abrir conversación y poner a medio mundo con la oreja parada.
Estar con la mecha corta
Se dice de alguien que anda con poquísima paciencia y se enciende a la mínima, como si tuviera la mecha lista para prender. Vamos, que está irritable, susceptible y con ganas de saltar por cualquier cosa. Mejor hablarle suavecito o dejarlo tranquilo un rato, porque hoy no está para bromitas.
Ser un pata amarilla
En Loreto se le dice pata amarilla a alguien que no es de la zona, el foráneo que llega medio perdido y se nota a kilómetros. Puede ser turista, recién llegado o cualquiera que no cacha las mañas del lugar. No siempre es insulto, pero sí tiene su vacile, como decir: este no es de acá ni de broma.
Chicoteo
En Loreto se usa para hablar de ese mareo pesado y el malestar que te queda después de una noche brava de tragos. Es como si la cabeza te latiera al ritmo de la cumbia y todo te diera vueltas. No es solo resaca, es ese estado en que te arrepientes de hasta el último shot, aunque sabes que igual volverás a salir.
Parar oreja
Se usa para decir que alguien está bien atento, escuchando todo lo que se habla alrededor, sobre todo cuando hay chisme fresco o información que nadie quiere perderse. Es como activar el modo radar auditivo para no dejar escapar ni un detalle. Y la verdad, cuando el chisme está bueno, cualquiera para bien la oreja.
Sobrepiña
En Loreto se usa cuando alguien o algo ya te tiene harto, pero a nivel que te saca de quicio y te corta el rollo. Es como cuando a un cebiche le meten piña y dices: ya fue, lo arruinaron. Sirve para quejarte con humor de una molestia pesada y repetida.
Volado como leche hervida
Se dice de alguien que anda voladazo, distraído o en su mundo, como si tuviera la cabeza flotando. Es ese despiste nivel leyenda: se le pasan las cosas más obvias y reacciona tarde a todo. En la selva peruana suena bien gráfico, porque la leche hervida se sube y se derrama si no la miras. Tal cual.
jato
En Loreto y en buena parte del Perú, jato es tu casa, tu hogar, tu guarida. Se usa para decir que te vas a tu sitio a descansar, a caer con la gente o a esconderte del mundo. Suena bien callejero y cariñoso, como cuando dices mi jato y ya sabes que ahí manda la paz.
¡Qué zanahorio!
Se usa para vacilar a alguien que es bien despistado, medio lenteja o que no capta una aunque se la dibujes. Es como decir que es más inocente que una paloma y más verde que una lechuga. Suena cariñoso, pero igual pica un poquito si te lo sueltan seguido, así que se usa más entre patas con confianza.
Estrenarse
En Loreto se usa para decir que haces algo por primera vez o que te estrenas con algo nuevo, como ropa, un trabajo o una experiencia. Es el típico “ya me tocaba” pero en modo selva. Vale tanto para cosas simples como para planes más bravos, y suena bien natural en conversación.
Maletear
Se usa para decir que alguien está hablando mal de otra persona a sus espaldas, tirándole chismes, criticándola o bajándole la nota delante de otros. Vamos, hacerle la camita con bochinches. En Loreto es bien común oírlo cuando alguien anda de lengua suelta y con ganas de malograrte la imagen.
Fuego en el monte
Se dice cuando algo se empieza a poner intenso y ya huele a descontrol, como que la cosa se va a prender en cualquier momento. Puede ser bronca, chisme, fiesta o drama, pero siempre con ese punto de emoción de ver qué pasa. Es una forma de avisar: ojo, que aquí se arma.
Darle leña
Se usa cuando a alguien lo regañan fuerte, lo critican sin piedad o le caen encima con todo, ya sea por meter la pata o por pasarse de vivo. En Loreto es como prenderle fuego a la bronca y no soltar hasta que el otro entienda. Suena duro, pero a veces también va con cariño y chacota.
Chamba de patas
En Loreto se usa para hablar de una chamba que sale entre patas, algo medio improvisado y más de hacerle el favor a la mancha que de volverse millonario. Suele ser un cachuelo rápido, con poca paga o solo para la gaseosa, pero con hartas risas, historias y calle. Si te invitan, ya sabes que toca sudarla en equipo.
Armado como plato
Se dice cuando alguien va súper arreglado y producido, con la pinta bien armada, como para evento importante o para lucirse. Es ese look de punta en blanco, peinado, perfume y todo el show, a veces con un toque de burla cariñosa porque se nota que se ha esmerado un montón.
Calatillo
Forma medio burlona y cariñosa de decir “la cabeza”, como cuando alguien se manda una macana y se queda pensando qué hizo. Se usa para vacilar al despistado o al que metió la pata feo, tipo “usa el calatillo pues”. No es insulto heavy, más bien chongo de confianza.
Bebé rima
Se dice cuando algo te da una ternura chistosa, de esas que te hacen soltar un ay, bebé sin pensarlo, pero con el cantito loretano queda como si rimara. Sirve para comentar cosas graciosas y adorables a la vez, tipo un animalito haciendo payasadas o un amigo en modo ridículo lindo. Tiene su flow.
Tener oreja de mono
Se dice de la persona que tiene el oído finísimo para el chisme. Anda pilas, escucha todo, pesca medias frases y en dos minutos ya armó la novela completa del barrio. No es que sea bruja, es que tiene oreja de mono y se entera de todo antes que el resto. Útil para el salseo, peligroso para los secretos.
Estar filazo
Se dice cuando algo está brutal, en su punto máximo, como para aplaudir de pie. Puede ser una fiesta que revienta, un outfit que te queda de lujo o un chisme que está buenazo y no sueltas el celular. Es bien de la selva peruana y suena a que todo está saliendo redondito.
Mañuco
En Loreto se le dice mañuco a alguien bien loretano, valiente y echado pa’ delante, de esos que no se achican ni aunque la cosa se ponga fea. Va con orgullo de selva y un puntito de fanfarronería sana, como diciendo: yo me la banco. Se usa para halagar o para picar a alguien a que se ponga las pilas.
Estar hecho un caucho
En Loreto se le dice a alguien que es bien chambeador, que no para quieto y rinde un montón. Es como llamarlo máquina, pero en versión selvática. Viene del caucho, que fue clave en la historia de la zona, así que la idea es que el pata es duro, resistente y trabajador a full. Y sí, suena bien de barrio.
Lavada de coco
Se usa cuando alguien te mete ideas tan fuerte que terminas pensando distinto, como si te hubieran restregado el cerebro. Puede ser motivacional, manipulador o puro floro bien armado. Al final quedas medio hipnotizado, diciendo ya pues a todo. Y hay que admitir que a veces esa lavada de coco hasta cae bien.
Tener pinta de pescado frito
Se suelta cuando alguien llega con una pinta fatal, todo despeinado, sudado o con la ropa hecha un cuadro, como si lo hubieran sacado del río y lo hubieran dejado secar al sol. Vamos, que se ve reventado y medio desastre. Es una forma bien gráfica de decir que hoy no le acompañó la suerte ni el espejo.
Estar noriado
En Loreto se dice que alguien está noriado cuando anda todo mareado, desorientado o medio perdido, como si hubiera dado mil vueltas en una noria. Es ese estado en que caminas sin rumbo, no atinas bien qué hacer y tu cabeza está en otra. Suena gracioso, pero también describe perfecto cuando uno está hecho un lío total.
Patarashca party
Forma medio en broma de decir que se arma una juntada para hacer patarashca, el pescado sazonado y envuelto en hoja que se cocina al fuego, bien de la Amazonía. La idea es comer rico, tomar sus chelas y pasarla en mancha, como un botellón pero versión selva. Suena a planazo, la verdad.
Hacer la ruta del pata
En Loreto se dice cuando te vas a dar una vuelta sin plan fijo, normalmente por el río, en bote o balsa, solo para huevear, mirar el paisaje y dejar que el día te lleve. Suele ir con chelas, música y cero apuro. No es turismo fino, es plan amazónico de verdad, y tiene su encanto.
Tutilara
Se dice cuando alguien llega tardísimo y aparece justo al final, cuando ya no queda ni el eco. También vale para marcar que un plan ya se está apagando, tipo fiesta en modo recogida. Es como soltar un “ya pa’ qué” con sabor loretano. Útil para vacilar al que siempre llega a destiempo.
Andar perdío como turra en Loreto
Se suelta cuando alguien está recontra desubicado, más perdido que turista sin señal en plena selva. No sabe pa’ dónde ir, pregunta cualquier cosa y igual termina en otro lado. Sirve para burlarte con cariño de quien anda dando vueltas sin rumbo, aunque jure que se ubica. Y sí, tiene su gracia.
Quesito
Apodo cariñoso para alguien que te gusta un montón o te trae loquito, como diciendo mi crush o mi amorcito. Se suelta en plan coqueto y medio en broma, para marcar que esa persona es irresistible y te tiene enganchado. Suena tierno, un poco cursi, y justo por eso funciona.
joya
En Loreto decir que algo está joya es soltar que está buenazo, que salió redondo o que está de primera. Vale para comida, planes, gente o cualquier cosa que te dejó feliz. Es como decir genial o de lujo, pero con sabor amazónico. Y sí, suena a cumplido fino aunque estés en short y sandalias.
Hacer sopa
En Loreto, decir que vas a hacer sopa no es ponerte a picar verduras, es armar el plan. Se usa para hablar de una juerga improvisada, un bochinche con música, chelas y gente cayendo sin avisar. Es como decir vamos a hacer bulla y pasarla bien, aunque suene a cocina.
Estar en la playa
Se dice cuando alguien está en las nubes, distraído o medio ido, como si en vez de estar en la conversación estuviera tirado en la arena tomando sol. Sirve para meterle un jalón de orejas suave a quien no está prestando atención. No es insulto, pero sí te deja clarito que andas volando.
Estar al día en la canoa
Se dice de alguien que está al tanto de todo lo que pasa, sobre todo de los chismes, las novedades y el runrún del barrio. Vamos, el que se entera antes que nadie y luego lo suelta con cara de yo no fui. Tiene un sabor bien amazónico, como si la canoa fuera tu noticiero personal.
Subirla al bote
En Loreto se dice cuando vas a llevar a alguien en moto, como de copiloto. Suele salir en plan invitación con doble sentido, medio pícara, para proponer una vueltita y coquetear un poco. No es que haya un bote de verdad, es más la gracia de la frase. Si te lo dicen, ojo, que te están tirando onda.
Estar en riesgo
Se usa para decir que alguien está en peligro, ya sea por meterse en líos, por una situación medio turbia o porque ha tomado decisiones bien locas. Es como decir que está caminando por la cuerda floja y cualquier cosa puede salir mal. Suena serio, pero en la calle también se usa medio en broma.
Estar en la luna de Loreto
Se dice cuando alguien está distraídazo, colgado o en su mundo, como si la cabeza se le hubiera ido lejísimos y no aterrizara ni a palos. Es una versión local de estar en la luna, con sabor loretano y selva incluida. Ideal para vacilar al que no pesca nada en clase, en la chamba o en la conversa.
Recaleta
En Loreto se usa para decir que algo está a otro nivel de bueno, increíble o sorprendente, como cuando algo es tan intenso que ya no basta con decir súper. Es una forma bien loretana de remarcar que la cosa se salió del cuadro, y la verdad es que suena sabroso cuando lo sueltan en plena conversa.
Estar más perdido que cuy en tómbola
Se suelta cuando alguien está perdidísimo, desorientado o más confundido que turista sin Google Maps. No caza una, no entiende nada y va dando palos de ciego. En Loreto cuadra por el cuy, que es bien de la zona, y la tómbola le mete ese toque de caos total. Bien gráfica y bien burlona.
jamear
En la selva de Loreto, jamear es salir a buscar comida en el monte o al río, ya sea a pescar o a cazar. No es plan turístico, es la chamba de todos los días para volver con algo pa' la olla. Suena a aventura, pero aquí es supervivencia con maña y paciencia.
Estar en la tijera
Se usa en Loreto para decir que alguien está metido en el chisme a full, rajando y contando la vida ajena sin ningún filtro. Es la típica persona que sabe quién anda con quién, quién cortó con quién y hasta qué comieron ayer. Básicamente vive para el chisme, y hay que admitir que a veces entretiene.
Campanear
Verbo coloquial para decir que alguien está espiando con curiosidad, asomándose a medias para ver qué chisme hay o qué está pasando. Es como echar un vistazo, pero con ese toque metiche de barrio, bien sapa la cosa. Se usa cuando alguien no puede evitar mirar por la ventana, la puerta o la rendija que encuentre.