Se dice de alguien que anda voladazo, distraído o en su mundo, como si tuviera la cabeza flotando. Es ese despiste nivel leyenda: se le pasan las cosas más obvias y reacciona tarde a todo. En la selva peruana suena bien gráfico, porque la leche hervida se sube y se derrama si no la miras. Tal cual.
"Oe, Miguel está volado como leche hervida: fue al mercado, volvió con plátanos y se olvidó la lista, la billetera y hasta dónde dejó la moto."