En Chile se dice cuando te sirves otra porción de la misma comida porque estaba demasiado rica. Por extensión, también vale para repetir un panorama o una experiencia que te dejó feliz y con ganas de más. Es como decir: esto estuvo tan bueno que no me bajo ni cagando del carro.
"El asado quedó mortal, compadre. Me repetí el plato dos veces y todavía estoy mirando la fuente como si fuera mi polola, po."